Un hombre se hace la prueba del VIH. Imagen de archivo.

Un hombre se hace la prueba del VIH. Imagen de archivo. E.P

Observatorio de la sanidad

Detectan casos de VIH resistentes a la terapia estándar europea: "Puede comprometer la eficacia de los tratamientos"

Aunque las resistencias no son excepcionales, el hecho de que sean en personas no tratadas previamente aumenta la preocupación.

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Las claves

Detectados dos casos en Países Bajos de VIH resistente a los inhibidores de la integrasa, el tratamiento estándar en Europa.

Ambos pacientes no habían recibido tratamiento previo y sus casos no están relacionados, lo que indica dos introducciones independientes del virus resistente.

La resistencia afecta también al cabotegravir, fármaco innovador usado en profilaxis pre-exposición (PrEP) y recientemente financiado en España.

Aunque el desarrollo de resistencias es infrecuente, se prevé que aumente en los próximos años, por lo que se requiere vigilancia periódica.

Dos casos de VIH detectados en Países Bajos han puesto sobre aviso a los expertos, ya que han mostrado resistencia a los inhibidores de la integrasa, la clase de fármacos utilizada como tratamiento estándar en Europa.

"La resistencia a inhibidores de la integrasa puede comprometer considerablemente la eficacia de los regímenes de tratamiento actuales frente al VIH", han advertido investigadores neerlandeses en un artículo de la revista Eurosurveillance en que describen los casos.

Aunque la resistencia a fármacos no es algo excepcional en el VIH, sí que resulta infrecuente.

De 789 casos documentados en la última década, la Fundación para la Monitorización del VIH (SHM, por sus siglas en inglés), no halló, sin embargo, ninguno similar a estos dos nuevos, que fueron diagnosticados en el tercer trimestre de 2025.

El tratamiento del VIH suele comenzar con una combinación de dos o tres fármacos, entre los que figuran dolutegravir o bictegravir. Ambos son inhibidores de la integrasa.

Como se trata de una medicación que la persona con VIH tiene que tomar a lo largo de su vida, es normal que aparezcan resistencias con el paso del tiempo, sobre todo si la persona no la toma de forma correcta.

No obstante, si se da el caso de que esta persona transmita el VIH a otro individuo, se recupera la eficacia de estos fármacos.

Sin tratamiento previo

"Como el virus está contigo de por vida, se hace más 'listo' y aparecen resistencias", señala Manuel Vélez, farmacéutico del grupo de VIH de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH).

"Pero cuando esa persona contagia a otra, el virus pierde las resistencias porque no le son útiles para multiplicarse. El problema de estos casos es que se han detectado en pacientes no tratados anteriormente".

En el trabajo publicado en Eurosurveillance se describen los dos casos, que no guardan relación entre sí.

El primero es el de un hombre heterosexual que no había tenido contacto sexual desde 2022 y le habían hecho el test como una serie de pruebas para atender un problema de dolor crónico.

El segundo caso es el de un hombre bisexual nacido en Sudamérica que había emigrado a Países Bajos meses antes del diagnóstico. Ninguno de los dos había recibido tratamiento antirretroviral previamente, ni estaba tomando la PrEP (profilaxis pre-exposición, una combinación de fármacos que impide la infección).

Para los autores, varios aspectos de ambos son preocupantes. Se trata de dos casos no relacionados filogenéticamente, por lo que representan dos introducciones separadas de VIH resistente.

Además, se trata de infecciones prolongadas, sin reversión a la forma 'vulnerable'. Por otro lado, la resistencia también incluye cabotegravir, un novedoso medicamento recientemente financiado en España.

La cuestión es que este fármaco supone un avance en la PrEP: en lugar de tomar una combinación diaria de medicamentos, se basa en una inyección cada dos meses, lo que facilita la adherencia.

Aun así, "el riesgo de adquirir el VIH a pesar de haber tomado la PrEP no es cero", advierte Manuel Vélez.

El farmacéutico explica que los inhibidores de la integrasa son "la pieza clave en el tratamiento del VIH, el medicamento estrella".

La aparición de resistencias es algo con lo que ya cuentan. "Cada vez que se diagnostica a alguien, se hace un test de resistencias que se manda al Instituto de Salud Carlos III. Cuando hay fracaso virológico, también. En España se monitoriza de rutina".

En 2018, la Organización Mundial de la Salud ya recomendó el uso de inhibidores de la integrasa en sustitución de efavirenz, el tratamiento estándar en países de ingresos medianos y bajos, por temor a la aparición de resistencias.

Aunque sólo el 1% de las personas con VIH tratadas por los inhibidores de la integrasa desarrollará resistencias, se prevé que vaya en aumento y que alcance el 5% para dolutegravir en el año 2035.

Con todo, el problema de las resistencias víricas "no es como el de las antibióticas", explica Javier de la Fuente, miembro del grupo de trabajo de enfermedades infecciosas de la Sociedad Española de Medicina Interna.

El amplio uso (y abuso) de los antibióticos a nivel mundial ha generado el desarrollo de inmunidad entre cada vez más cepas bacterianas. Se trata de uno de los grandes problemas de salud pública del siglo XXI.

En cambio, en los antivirales "hay un control muy estricto, sólo pueden prescribirlos profesionales con un alto grado de especialización".

El médico internista señala que los inhibidores de la integrasa son "fármacos referenciales" porque logran un control del VIH en tan sólo cuatro semanas y tienen pocas interacciones con otros fármacos.

No obstante, hay opciones de tratamiento en segunda y sucesivas líneas si se produce una resistencia a los medicamentos, como lenacapavir, que logra controlar la transmisión del virus con una sola administración cada seis meses.

"Hay que hacer una vigilancia periódica de los casos, pero esto no supone un problema emergente ni hay por qué alarmar a la población", apunta De la Fuente.