Diego Bellido, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO)

Diego Bellido, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO)

Observatorio de la sanidad

Bellido, el líder de los médicos contra la obesidad: "Las terapias no están financiadas porque no se puede asumir su coste"

Diego Bellido, presidente de la Seedo, defiende la necesidad de que el Sistema Nacional de Salud (SNS) cubra esta serie de fármacos.

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Las claves

Los tratamientos innovadores como Ozempic y Mounjaro han mostrado gran eficacia en la reducción de peso y comorbilidades, pero no están financiados por el SNS para la obesidad.

El alto coste de estos fármacos impide que puedan ser financiados para todos los pacientes con obesidad; la administración solo los cubre en casos de diabetes tipo 2.

Las nuevas píldoras orales prometen ser más accesibles y fáciles de administrar, aunque su eficacia es menor que la de los tratamientos inyectables.

En España, el sobrepeso y la obesidad afectan a 27 millones de personas, y se reclama un plan nacional integral con equipos multidisciplinares para abordar el problema.

Los nuevos tratamientos contra la obesidad como Ozempic o Mounjaro han tenido un gran impulso debido a su rápido efecto en la pérdida de peso. Estos han demostrado una reducción de las comorbilidades y del 20% de la masa corporal.

No obstante, estas terapias no están financiadas por el Sistema Nacional de Salud (SNS) para esta enfermedad. Es decir sólo se pueden adquirir con receta médica. La administración sólo cubre su coste para la diabetes tipo 2.

Ante esto, Diego Bellido, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo), defiende la necesidad de que la administración cubra esta serie de fármacos. Así, señala en una entrevista con este periódico que urge su financiación para aquellos pacientes que han sufrido infartos a causa de esta enfermedad.

Sin embargo, es consciente de que actualmente "no se pueden financiar para todos los pacientes con obesidad porque no se puede asumir el elevado coste".

"Aunque esto puede tener beneficios a largo plazo, es difícil asumir ese gasto teniendo en cuenta la elevada proporción de población que padece obesidad y sobrepeso. Por eso, la Administración no lo valora y tiene miedo", precisa Bellido.

Otro de los motivos que defiende es la bajada de los precios de estas terapias de forma sistemática. "Esto podría ayudar a que el SNS se animara a asumir dichos gastos", señala.

Una iniciativa que ya se ha impulsado desde Estados Unidos y que ha sido bastante polémica. Donald Trump amenazó a las farmacéuticas con imponerles aranceles si no reducían los precios de sus medicamentos para la pérdida de peso. El mandatario pretendía reducir los costes del Gobierno e igualar los precios con los de otros países. Así, finalmente ha logrado que más de una decena de compañías los hayan rebajado.

Píldoras orales

Las nuevas píldoras orales contra la obesidad van a coger un gran impulso y a cambiar las reglas del juego, según pronostican los especialistas. "Estas son más económicas que las que las inyectables y su fácil administración incitará a que más población recurra a ellas", precisa.

"Las pastillas van a cambiar la mentalidad de muchas personas y yo creo que esto va a seguir la misma tendencia que los tratamientos que tenemos ahora para la hipertensión. Es cierto que sí que tenemos un poco de miedo de que las personas empiecen a abusar más de este tipo de terapias, pero confiamos en la profesionalidad de los médicos a la hora de recetar para que no ocurra", continúa.

"Espero que orfoglipron se comercialice relativamente pronto en España, yo estimo que en menos de un año"

Muchas farmacéuticas se han lanzado al mercado de las pastillas orales y algunas ya se encuentran a la espera de su aprobación por parte de las agencias regulatorias. El pasado mes de diciembre, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) dio luz verde a la aprobación de Wegovy oral de Novo Nordisk que ya se está comercializando en las farmacias y está teniendo un gran boom.

Por otro lado, está la pastilla de Eli Lilly: orforglipron. Se estima que esta llegue al mercado esta primavera, ya que se encuentra dentro del nuevo programa de vales de prioridad de la FDA, destinado a acelerar los plazos de aprobación.

"Espero que orfoglipron se comercialice relativamente pronto en España, yo estimo que en menos de un año. Se va a fabricar aquí y para ello, se ha invertido mucho dinero", indica Bellido.

Sin embargo, "no creo que estas vayan a sustituir a las inyecciones ya que la eficacia del tratamiento subcutáneo es mucho mayor, porque estamos llegando a cifras de reducción ponderal de más del 20% y 30%, cifra parecida a la cirugía bariátrica. Y esto con las pastillas no se consigue, te hacen perder un 10%", expresa el presidente de la Seedo.

Lo suyo sería que se combinen ambas terapias para que la persona reduzca su peso y lo mantenga. "En un primer lugar, se debería utilizar el inyectable y luego, para conservarlo, administrar dicha pastilla". 

Con todo, "hemos observado cómo estos tratamientos están teniendo influencia en la reducción de las tasas de obesidad. En Estados Unidos se ha experimentado una ligera bajada de los casos después de la comercialización de estos fármacos", continúa.

Plan nacional

Actualmente,en España hay 27 millones de personas con sobrepeso y obesidad. E, incluso, las tasas se duplican en las personas con menos recursos económicos. Por si fuera poco se espera que las cifras se eleven a casi 30 millones de personas.

Esta enfermedad supone un coste de 130.780 millones de euros en 2025 y de cara a cinco años se prevé un gasto de hasta 161.477 millones. Por eso, desde las sociedades científicas llevan años reclamando al Ministerio la necesidad de impulsar un plan a escala nacional que llegue por igual a todos los puntos del país y consiga poner coto a este elevado impacto económico. 

Nuestro país sólo cuenta con una estrategia nacional para la obesidad infantil que "por ahora va muy lenta. Así, este problema es muy importante, pero no abarca de manera global todo el sobrepeso y la obesidad en España. Y estamos hablando que afecta al 60% de la población adulta", denuncia Bellido.

De hecho, los pacientes que tienen una masa corporal por encima del 40%, es decir, aquellos que necesitan una cirugía bariátrica "ni siquiera tienen un acceso rápido en las listas de espera para someterse a estos tratamientos quirúrgicos".

Así, un plan nacional debe fomentar que las estructuras sanitarias estén bien dotadas de recursos. "Los pacientes deben tener un buen acceso al sistema de salud. Debe haber unidades específicas tanto en Atención Primaria como en especializada. Es imprescindible la asistencia de un equipo multidisciplinar (dietista, psicólogos y especialistas en educación física). Ahora, el concepto de unidad de obesidad como tal no está creado", precisa.

"No vemos voluntad política para impulsarlo y es muy importante, ya lo estamos viendo en las cifras. Hemos tenido reuniones de momento y por ahora hemos conseguido que dentro del Plan de Cronicidad del Ministerio se haya incluido la obesidad, pero no es suficiente", termina.