Una paciente realizándose un cribado.

Una paciente realizándose un cribado.

Observatorio de la sanidad

España pierde 3.500 millones de euros al año en gasto sanitario por no impulsar estrategias de prevención

El incremento de población cada vez más envejecida y con más patologías crónicas está provocando que el gasto se dispare.

Más información: España gasta la mitad que la media de la UE a cuidados de larga duración: sólo destina un 10% del presupuesto sanitario

Publicada

España destina sólo el 3% a poner en marcha medidas preventivas, mientras concentra la mayor parte de su presupuesto en la atención hospitalaria. Es decir, nuestro modelo sanitario está más orientado a tratar la enfermedad cuando ya se ha manifestado.

De esta manera, la sanidad pública pierde 3.500 millones de euros anuales sólo en hospitalizaciones y consultas sanitarias por no impulsar estrategias de prevención. Así lo señala el reciente informe Japón, la España de 2040: Retos y soluciones para el Sistema Nacional de Salud, presentado por Daiichi Sankyo el pasado viernes.

El estudio indica que si el sistema sanitario lograra retrasar cinco años la aparición de la fragilidad en una persona, reduciría drásticamente su riesgo de dependencia y, por tanto, el número de hospitalizaciones o consultas. Por eso, en el informe se defiende la necesidad de implementar estrategias preventivas para lograr un ahorro anual de millones de euros.

"Dado que España experimenta un aumento en enfermedades crónicas, especialmente en poblaciones de bajo nivel socioeconómico y población de mayor edad, se debería impulsar un sistema más enfocado en la prevención", señala el documento.

El incremento de una población cada vez más envejecida y con más patologías crónicas está provocando que el gasto sanitario se dispare.

En concreto, se espera que el gasto sanitario total se eleve en más de 10.833 millones de euros en diez años (entre 2018 y 2030), lo que representará un crecimiento del 17%.

Y es que el presupuesto puede elevarse aún más teniendo en cuenta el incremento de la esperanza de vida.

En 2023 (datos más recientes), el 20,1% de la población era mayor de 65 años, lo que equivale a 9,5 millones de personas, alcanzando la cifra máxima histórica. Por su parte, el 6% era mayor de 80 años.

Con todo, se estima que en 2041 la población general superará los 52 millones de habitantes, alcanzando los 14,5 millones de personas mayores de 80 años. Esto supondría el 27,9% de la población.

Distribución del gasto

Según se detalla en el informe, el sistema sanitario público destinó el 60,7% del gasto a la atención hospitalaria en 2022 (últimos datos). El 14,7% se asignó al suministro de productos farmacéuticos, el 14,3% a la Atención Primaria (AP) y el resto fue para los servicios colectivos y gastos de capital (infraestructuras, equipamiento y tecnología).

Aproximadamente el 3% del total del desembolso sanitario se dedicó a la prevención. "Esta distribución evidencia la necesidad de reforzar la inversión en la AP como pilar del sistema sanitario, los cuidados de larga duración y los servicios de salud pública", destaca el estudio.

Un informe de prospectiva del Gobierno de España (que se recoge en dicho estudio) destaca que el 57% de las personas mayores de 65 años con necesidad de cuidados son atendidas en un entorno informal, es decir, por familiares. De hecho, se estima que el valor económico de los cuidados informales es muy superior al actual gasto público en cuidados de larga duración.

Por eso, "uno de los grandes retos que tiene nuestro país es elevar la inversión de los cuidados domiciliarios, ya que confiamos mucho en el cuidado de los familiares. Ellos tienen una gran carga", señaló Ana Zubeldia, directora general de Daiichi Sankyo, durante la presentación del informe.

En Japón, que se consolida como el país con mayor esperanza de vida del mundo, ya ha tomado una serie de decisiones para adelantarse a las patologías crónicas. En estas se da bastante prioridad a la prevención.

"España debería tomar el ejemplo de ellos, porque tienen sistemas muy estructurados de chequeos periódicos que ayudan a detectar factores de riesgo. En el tema de la tecnología también nos llevan años luz, sobre todo en la interoperabilidad de los datos. Además, han desplegado una estrategia nacional de nuevas tecnologías, robótica, inteligencia artificial (IA) que les ayuda a reducir la iniquidad y las cargas laborales de los médicos", precisó Zubeldia.

Presupuesto propio

Para Juan Martín, presidente del Centro Internacional sobre el Envejecimiento (CENIE), la prevención tiene que jugar un papel importante en el gasto sanitario. De hecho, debe contar "con un programa y un presupuesto propio".

"Estas medidas preventivas requieren del trabajo de todos los profesionales y de toda una estrategia propia para lograr que tenga un impacto", precisó Martín.

No obstante, María Miyar, directora de Estudios Sociales de Funcas, denuncia que España presenta dificultades para avanzar hacia un sistema donde se le dé prioridad a la longevidad. 

"Japón tiene un modelo sanitario donde los mayores pueden mantener su autonomía familiar. Todo esto mejora la calidad de vida en la vejez. Sin embargo, en nuestro país hay barreras para implementar este sistema por el modelo de separación de los servicios públicos (dependencia, servicios sociales). Por desgracia, todas las administraciones no trabajan de la misma forma", señala Miyar.

Otra de las barreras, para la directora de Funcas, es la escasa financiación de los servicios sociales y la dependencia. "Estos servicios públicos están infrafinanciados", termina.