Un profesional de la industria farmacéutica.

Un profesional de la industria farmacéutica. Europa Press.

Observatorio de la sanidad

Las farmacéuticas españolas incrementan un 40% su inversión en I+D en cinco años, hasta los 1.775 millones de euros

Se dedicaron 1.003 millones de euros a la realización de ensayos clínicos en España, la partida de I+D con mayor cuantía y un 11% más que en 2024.

Más información: La inversión en I+D del sector biotecnológico se eleva hasta los 1.282 millones, un 5,2% más con respecto al año anterior

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Las claves

La inversión de la industria farmacéutica española en I+D ha crecido un 40% en cinco años, alcanzando los 1.775 millones de euros en 2025.

El número de trabajadores dedicados a investigación y desarrollo se prevé que aumente un 18%, llegando a 7.100 empleados en 2025.

España destinó 1.003 millones de euros a ensayos clínicos en 2025, representando más del 80% del total de los ensayos impulsados por compañías farmacéuticas.

El 38% de la inversión en I+D se dirige a las fases más tempranas de investigación, facilitando el acceso precoz de los pacientes a nuevas terapias.

La industria farmacéutica ha aumentado un 40% su inversión en I+D en los últimos cinco años, hasta alcanzar los 1.775 millones de euros en 2025.

Esta es una de las conclusiones que se extraen de la Encuesta de I+D en la industria farmacéutica 2025, que incluye la previsión para 2025 basada en los datos aportados por las compañías y elaborada por Farmaindustria.

Las cifras reflejan una apuesta continuada de las compañías en nuestro país, que ha pasado de los 6.000 trabajadores dedicados a investigación y desarrollo en 2023 a 7.100, según las previsiones de cierre de 2025. Esto supone un incremento de casi el 18%.

La alta cualificación del empleo se refleja en un 90 % de titulados universitarios. Un porcentaje que ha aumentado seis puntos en la última década. En total, la industria farmacéutica emplea a más de 56.000 personas de forma directa y 270.000, sumando empleos indirectos e inducidos.

“La I+D es una palanca esencial para atraer y retener talento científico, lo que genera conocimiento y empleo cualificado que refuerza la competitividad del país en un entorno internacional cada vez más exigente”, afirma Javier Urzay, subdirector general de Farmaindustria.

Más de 1.000 millones

El informe muestra que en 2025 se dedicaron 1.003 millones de euros a la realización de ensayos clínicos en España, la partida de I+D con mayor cuantía y un 11 % superior a la del año anterior.

“Nuestro país se ha consolidado como líder en investigación clínica, algo a lo que sin duda contribuye el esfuerzo de nuestras compañías, que impulsan más del 80% del total de los ensayos. Sin embargo, todo esto está en riesgo por la creciente competencia global y necesitamos medidas urgentes que permitan seguir atrayendo innovación biomédica a nuestro país”, subraya Urzay.

El 38 % de lo que se invierte va destinado a las fases más tempranas (fases I y II). Estas, las que más requieren un mayor nivel de complejidad científica y hacen posible, a su vez, el acceso de los pacientes a las nuevas terapias de forma más prematura, también han visto un incremento paulatino de las inversiones en los últimos años.

La industria farmacéutica está poniendo el foco en estas primeras etapas de la investigación, algo a lo que está contribuyendo la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) gracias al impulso de programas como los fast track.

La encuesta también pone de relieve el papel que tiene la industria farmacéutica en su colaboración con hospitales, universidades y centros de investigación públicos y privados, a lo cual destinó 716 millones de euros en 2024.

En este sentido, "es importante destacar el trabajo de la Aemps, cuya agilidad y proactividad está contribuyendo al liderazgo español en un momento de grandes retos regulatorios y comerciales", señalan desde Farmaindustria.

Algo para lo que es fundamental que la agencia pueda contar con los recursos humanos, técnicos y organizativos adecuados a la relevancia e intensidad de su labor.

“En un contexto de creciente competencia global por la innovación, preservar un entorno atractivo para la I+D es clave para que España no pierda competitividad y pueda seguir ofreciendo los mejores tratamientos a los pacientes”, afirma Urzay.