Albert Bourla, CEO de Pfizer.

Albert Bourla, CEO de Pfizer. Europa Press.

Observatorio de la sanidad

Pfizer perderá 1.300 millones en 2026 por la caducidad de varias patentes y la competencia de genéricos y biosimilares

Además, los ingresos de la farmacéutica se estancarán este año por las rebajas de precios de medicamentos pactadas con Trump y los aranceles.

Más información: Las grandes farmacéuticas se enfrentan a pérdidas de 300.000 millones de dólares por la caducidad de patentes

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Las claves

Pfizer prevé perder 1.300 millones de euros en 2026 por la caducidad de patentes de varios medicamentos superventas y la competencia de genéricos y biosimilares.

La multinacional ya ha perdido patentes de fármacos como crizotinib, tofacitinib y bosutinib, y en 2026 caducarán las de Prevnar 13 y apixabán.

Pfizer adquirió Metsera por más de 8.500 millones de euros para compensar la caída de ventas y apostar por nuevos tratamientos contra la obesidad.

A partir de 2027 perderá la exclusividad de la vacuna Covid en la UE y afronta bajadas de precios y estancamiento en sus ventas, además de aplicar recortes de costes y despidos.

Son tiempos de cambios para Pfizer. La compañía se enfrenta a la caducidad de varias patentes de medicamentos superventas que van a causarle una importante caída de ingresos. Sólo en 2026 la popular multinacional estadounidense prevé perder unos 1.300 millones de euros (1.500 millones de dólares al cambio) por esta razón.

La propia farmacéutica lo indica en la documentación sobre los resultados de 2025 y las previsiones de cara a 2026 que ha desvelado esta semana. Un ciclo en el que la compañía estadounidense va a ser víctima del temido abismo de patentes.

Así es como en argot farmacéutico se denominan estos años. Un periodo en el que está previsto que pierdan patente numerosos medicamentos innovadores y que entran en la categoría de blockbusters o superventas.

En el caso de Pfizer, la multinacional ya ha perdido los derechos de varias patentes, como de la crizotinib (para el cáncer de pulmón de células no pequeñas), la tofacitinib (artritis reumatoide y otras enfermedades autoinmunes) y el bosutinib (para leucemia mieloide crónica).

Y en este 2026 la sangría continuará. La protección intelectual de Prevnar 13, la vacuna contra el neumococo de Pfizer, caduca este año. También lo hacen algunas de las principales patentes de apixabán (anticoagulante), que la multinacional comercializa con Bristol Myers Squibb.

La pérdida de estas ya está permitiendo la entrada de competencia en forma de medicamentos genéricos y biosimilares, que comen mercado a los productos originales. Estos se están viendo obligados a bajar de precio para poder competir.

De ahí que Pfizer haya sacado la cartera y esté buscando fórmulas para paliar esta pérdida de ventas. Esta es la principal razón para la adquisición de Metsera el año pasado.

La multinacional ganó la puja con Novo Nordisk por esta compañía y sus prometedoras moléculas contra la obesidad. Poniendo sobre la mesa más de 8.500 millones de euros, claro.

En cualquier caso, hay más nubarrones en el futuro próximo de Pfizer, además de la pérdida de patentes.

La farmacéutica pierde a partir de 2027 la exclusiva de la vacuna de la Covid en la Unión Europea. Caducan los contratos que se firmaron con la Comisión y los Estados miembros. 2026 será su último año de vigencia. Competidores como Moderna prometen dar la batalla en este sector.

Además, están las rebajas de precios de medicamentos a las que se ha comprometido la multinacional americana con Donald Trump. Hablamos de los acuerdos de Pfizer con la Casa Blanca para vender parte de sus productos a través de Trumprx con sustanciales recortes de costes.

Todo esto tendrá un "impacto desfavorable", tal y como admite la compañía en sus resultados.

Pérdida de patentes, de ventas, bajadas de precios en el principal mercado del mundo... Todos estos factores son los que llevan a la farmacéutica a prever que sus ventas se estancarán en 2026. Es decir, que no avanzarán respecto a 2025.

El año pasado los ingresos de Pfizer se situaron en 62.579 millones de dólares (unos 53.033 millones de euros). Esta es la facturación máxima a la que aspira la farmacéutica, en la actual situación, en 2026.

Lo cual significa, por cierto, estar por debajo de los ingresos de 2024, que ya fueron un 1,6% superiores a los de 2025.

Así lo indica Pfizer en sus resultados. En ellos, indica también que el beneficio neto atribuido se quedó en los 7.771 millones de dólares (6.586 millones de euros) el año pasado. Un retroceso del 3,2% anual.

Cabe recordar que la farmacéutica está aplicando un plan de eficiencia y de recorte de costes a escala global. Una medida que se tradujo en despidos durante el año pasado.