Cirujanos en un quirófano en el Hospital Clínico de Valladolid

Cirujanos en un quirófano en el Hospital Clínico de Valladolid Imagen de archivo

Observatorio de la sanidad

España gasta la mitad que la media de la UE a cuidados de larga duración: sólo destina un 10% del presupuesto sanitario

No obstante, las familias españolas se dejan un 31% más de dinero en sanidad que los países de su entorno.

Más información: El gasto sanitario per cápita de España está un 21% por debajo de la media de la OCDE

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Ante el aumento de una población cada vez más envejecida y con más patologías crónicas, España lleva más de 15 años debatiendo la necesidad de transformar su sistema sanitario. Varios representantes políticos y entidades sanitarias reclaman pasar de un modelo centrado en los pacientes agudos a uno orientado en la cronicidad. No obstante, esto sigue sin ser la pata grande de la financiación.

España gasta la mitad que la media de la Unión Europea (UE) en los cuidados de larga duración (en general, gran parte de los pacientes crónicos acaban necesitando este tipo de cuidados), dado que sólo destina el 10% del presupuesto sanitario total.

Esta es alguna de las conclusiones que se extrae del reciente informe State of Health in the EU-España 2025 elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la Comisión Europea y el European Observatory.

Para ser exactos, España destinaba 319 euros por habitante a cuidados de larga duración en 2023 (datos más recientes), mientras que Europa gasta 694 euros.

Con todo, nuestro país gasta menos per cápita en todas las categorías de asistencia sanitaria que la media europea, excepto en la atención hospitalaria, que dedica 1.126 euros a diferencia de los 1.058 de Europa.

Así, la mayor partida se la llevó la atención ambulatoria. La distribución del gasto sanitario muestra que, en 2023, el 36% se destinó a la atención ambulatoria y el 27% a la atención hospitalaria.

El informe refleja que el gasto farmacéutico ambulatorio (incluidos los productos sanitarios) representó el 21% del gasto sanitario, lo que refleja tanto la amplitud de la cobertura de las recetas en el SNS como los niveles relativamente altos de consumo de medicamentos entre una población que envejece.

En el lado opuesto, los cuidados de larga duración junto a la prevención son los que menos presupuesto se llevan, con un 10% y un 3,4%, respectivamente.

Así, la partida en salud preventiva alcanzó los 106 euros por habitante, mientras que en Europa llegó hasta los 153 euros.

Aumento del gasto

De esta manera, en los últimos años España ha elevado su gasto tras la pandemia (de 2019-2024), pero no tanto como pudiera parecer. Tan sólo un 0,7% anual. A diferencia de la media de la OCDE, en la que dicho crecimiento ha sido del 2,5%.

También el gasto sanitario público ha variado muy poco, siendo del 14,4% en 2019 frente al 14,5% de 2023. Pese a esto, nuestro país ha elevado el presupuesto público por habitante un 27% en comparación con el año previo a la pandemia.

Como se detalla en el informe, en el caso de las comunidades autónomas, que gestionan el 91% del gasto público sanitario, la proporción del desembolso destinado fue superior al 30% de sus presupuestos anuales, con algunas variaciones entre las regiones en 2024. Así, el gasto sanitario osciló entre los 1.423 y 2.301 euros per cápita.

Por otro lado, el gasto sanitario total de España en 2023 se situó en el 9,2% del PIB, ligeramente por debajo de la media de la UE, que fue del 10%.

En términos de gasto por habitante, nuestro país destinó 3.137 euros, lo que supone un 22% menos que la media de la UE con un total de 3.832 euros.

No obstante, las familias españolas se dejan un 31% más de dinero en sanidad que los países de su entorno. Así, los pagos directos de los hogares (sobre todo en medicamentos) representaron el 21% del gasto sanitario, muy por encima de Europa, que fue del 16%.