Una de las cajas negras de los trenes siniestrados, en una imagen incluida en un informe policial.
La juez del 'caso Adamuz' cita a Renfe, Iryo y fabricantes el 12 de noviembre para analizar las cajas negras de los trenes
En marzo, ya se produjo la apertura de estos dispositivos en la sede de la CIAF, como parte de la investigación propia que mantiene abierta la Comisión.
Más información: Un nuevo informe policial confirma que la vía de Adamuz se rompió en la soldadura entre un raíl de 1989 y uno de 2023
La citación busca realizar en sede judicial el acceso, descifrado e interpretación de los registradores jurídicos que contienen parámetros técnicos del siniestro. Esa diligencia permitirá contrastar datos internos de los trenes con peritajes y la investigación penal.
Los datos extraídos por la CIAF muestran que desde el descarrilamiento del Iryo hasta la colisión con el Alvia pasaron quince segundos y que el Iryo descarriló primero; además, el maquinista llegó a activar el freno y la velocidad no fue la causa.
HaslerRail es la fabricante suiza de las cajas negras y fue contratada por la CIAF para analizar y descifrar sus datos; su presencia garantiza conocimiento técnico del formato y la fiabilidad del proceso de lectura forense.
Informes policiales y peritos apuntan a la fractura de la soldadura entre un raíl de 1989 y otro de 2023 como punto de rotura; algunos peritos también han señalado un defecto de nivelación que pudo contribuir a la fatiga del carril.
Ya ha supuesto la incorporación de datos técnicos al sumario y la posibilidad de imputaciones o responsabilidades si se detectan fallos operativos o de mantenimiento; además, según la cobertura de El Español, el análisis puede aportar pruebas que vinculen la rotura de vía a contratos y obras previas.
La juez Cristina Pastor, encargada de investigar el accidente ocurrido el pasado enero en Adamuz (Córdoba), ha citado para el próximo 12 de noviembre a representantes de Iryo, Renfe y varias empresas para analizar en el Juzgado las llamadas cajas negras de los trenes siniestrados.
Estos elementos, en realidad, tienen el nombre oficial de registradores jurídicos y son unos dispositivos de alta resistencia que graban información y parámetros técnicos que sirven para investigar accidentes cuando se producen.
EL ESPAÑOL-Invertia ha tenido acceso a una resolución que fija para el próximo día 12, a las diez de la mañana, el inicio del proceso de "acceso, descifrado e interpretación en sede judicial de los datos contenidos" en dichas cajas negras.
En esta diligencia estarán presentes dos representantes de Hitachi, empresa encargada del mantenimiento de los sistemas de señalización y fabricante del tren Iryo siniestrado; dos técnicos de esta última empresa, dos técnicos de Renfe y varios peritos judiciales.
Asimismo, participará en este acto un empleado de HaslerRail, la empresa suiza fabricante de cajas negras que fue contratada por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) para analizar y descifrar los datos recopilados por estos registradores jurídicos.
La juez Pastor, titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Montoro (Córdoba), investiga desde hace meses las causas de este siniestro, en el que perdieron la vida 46 personas.
El suceso ocurrió el pasado 18 de enero por la tarde, en un punto cercano a Adamuz de la línea de AVE Madrid-Sevilla, tras el descarrilamiento del tren de Iryo con el que acabaría chocando un Alvia, propiedad de la empresa pública Renfe.
Cajas negras
En marzo, representantes de las empresas mencionadas ya se reunieron en la sede de la CIAF, que mantiene abierta una investigación propia, para acceder al contenido de las cajas negras.
De la información extraída, se confirmó que el siniestro se produjo en 15 segundos desde que descarrila el tren Iryo y colisiona con el Alvia de Renfe.
También quedó demostrado que el convoy de Iryo descarriló en primer lugar.
Su maquinista llegó a activar el freno y el conductor del tren de Renfe no tuvo tiempo para reaccionar. Asimismo, confirma que la velocidad no fue la causa del siniestro.
Informes policiales ya apuntaron a una rotura de la vía como causa del accidente. El metal, de hecho, se rompió justamente en la soldadura entre un raíl de 1989 y uno de 2023.