El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente a 17 de agosto de 2026, en Alicante, Comunidad Valenciana (España).

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente a 17 de agosto de 2026, en Alicante, Comunidad Valenciana (España). Rober Solsona Europa Press

Observatorio de la movilidad

Óscar Puente culpa a la CNMC de permitir que Iryo y Ouigo "parasiten" la infraestructura industrial de Renfe

Para el ministro es inaceptable la decisión de Competencia.

Tilda de "tramposo e irreal" el proceso de liberalización ferroviaria.

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S.Tobar / Agencias
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Las claves

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Óscar Puente critica a la CNMC por obligar a Renfe a abrir sus talleres a Iryo y Ouigo, calificando la medida de "inaceptable".

El ministro considera "tramposo e irreal" el proceso de liberalización ferroviaria, ya que las empresas competidoras operan con apoyo estatal y a pérdidas.

Puente advierte que liberalizar el mercado de autobuses podría dejar sin servicio a zonas rurales y disparar precios en vacaciones, defendiendo el actual sistema concesional.

El ministro rechaza la petición de Flixbus para operar rutas entre ciudades españolas aprovechando trayectos internacionales, alegando que distorsionaría la cohesión territorial.

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha criticado la decisión de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de obligar a Renfe a abrir sus talleres a Iryo y Ouigo y permitir que estas dos empresas extranjeras "parasiten" la infraestructura industrial que ha construido la firma española.

En una entrevista con Europa Press, el ministro ha calificado de "inaceptable" que el organismo regulador obligue a Renfe a prestar su infraestructura a sus competidores: "Cuando los liberales se ponen en plan liberal, deberían serlo con todas las consecuencias", ha dicho respecto a la defensa que la CNMC hace de la entrada de la competencia en la alta velocidad.

"¿Usted tiene infraestructura para mantener sus trenes en España? Si no la tiene, hay dos opciones: invierte y genera su infraestructura o se lleva usted los trenes a su país como hace Renfe con sus trenes de Francia, que los trae a España para mantenerlos. Lo que no se puede pretender es que su competidor sea el que le mantenga sus trenes", ha argumentado.

Puente también ha avanzado que Renfe ya se está armando jurídicamente para llevar esta decisión a los tribunales.

"Renfe hace unas inversiones muy potentes en materia industrial pensando en su infraestructura, en sus trenes, no para mantener también los de la competencia", ha trasladado.

Además, el ministro ha tildado de "tramposo e irreal" el proceso de liberalización ferroviaria, ya que la competencia se da entre tres empresas públicas -Ouigo es de la estatal francesa SNCF e Iryo de la italiana Trenitalia- que operan a pérdidas gracias al músculo financiero de los tres estados.

"La liberalización tiene dos ventajas claras: la reducción de precios y el incremento de la oferta, pero a partir de ahí todo son problemas. Hemos pasado de una empresa que ganaba 150 millones al año a tres que pierden 230 millones porque el mercado no permite estos precios tan bajos", ha explicado.

Autobús

Algo similar ocurre en los autobuses, mercado en el que la CNMC recomienda abrir a la competencia las rutas de más de 100 kilómetros, que son las más rentables, y dejar el resto, generalmente las deficitarias, a cargo del Estado.

El ministro ha señalado que la realidad de España es distinta a la de otros países, con 8.000 municipios y sin un servicio ferroviario de proximidad que conecte todos ellos, lo que hace que el autobús de servicio público sea vital para conectarlos.

"Cohesionar un país a través del transporte en autobús exige, en muchas ocasiones, prestar servicios que son deficitarios", ha comentado.

"Eso una liberalización no lo va a garantizar y podríamos provocar que muchos municipios del entorno rural se vean privados del servicio de autobús, además de que en periodos vacacionales se disparen los precios, algo que con el sistema concesional que tiene España actualmente no ocurre", ha añadido.

Flixbus

En este sentido, la empresa alemana Flixbus lleva años pidiendo la entrada de la competencia en las rutas de autobús o, en caso de no liberalizarse, poder hacer cabotaje, es decir, transportar viajeros de una ciudad española a otra en sus rutas internacionales, algo que ahora no se permite.

Para Óscar Puente, esto se trata de una "trampa", puesto que el servicio entre localidades españolas ya lo presta una empresa en solitario bajo un contrato acordado con el Estado.

Si Flixbus aprovecha su ruta internacional para llevar viajeros entre dos ciudades españolas, estaría rompiendo esas reglas con las que la otra empresa concesionaria opera.

"Vender la idea de que tú haces una ruta desde Lisboa a una localidad alemana perdida no se sabe muy bien dónde y que aprovechando eso hagas la Madrid-Zaragoza es hacer trampas y distorsionar el modelo de nuestro país, que busca garantizar la cohesión territorial", ha justificado.