Varias personas esperan para subirse a un autobús en la estación de autobuses de Méndez Álvaro, a 2 de agosto de 2024, en Madrid

Varias personas esperan para subirse a un autobús en la estación de autobuses de Méndez Álvaro, a 2 de agosto de 2024, en Madrid Marta Fernández Europa Press

Observatorio de la movilidad

Rechazo en el sector del Transporte a la futura empresa de autobuses de Renfe por favorecer a Alsa y Avanza

Confebus ha pedido una reunión a Transportes para que dé explicaciones y aclare cómo funcionará la nueva sociedad.

Más información: Renfe invertirá más de 1.000 millones en el mantenimiento de trenes para reducir las averías y retrasos en la red

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Las claves

El sector del autobús rechaza la creación de una empresa de autobuses de Renfe por favorecer solo a grandes compañías como Alsa y Avanza.

Los requisitos del concurso público exigen una flota mínima de 500 autobuses, lo que excluye a pequeñas y medianas empresas del sector.

Confebus y los sindicatos critican la medida y piden explicaciones al Ministerio de Transportes sobre el funcionamiento y futuro de la nueva empresa.

Renfe prevé ahorrar hasta 195 millones de euros en 15 años con esta empresa, cuyo contrato puede alcanzar los 923,3 millones de euros.

El sector del autobús está en pie de guerra con Renfe tras su anuncio de crear una empresa de autobuses propia junto a un socio. La nueva sociedad saldrá de un concurso público que ha generado polémica: los requisitos sólo permiten a grandes empresas participar en detrimento de las pequeñas.

En concreto, las condiciones del pliego técnico del contrato al que ha tenido acceso este periódico suponen un bloqueo para las pequeñas empresas ya que se exige tener una flota de 500 autobuses (o 300 si se presentan en consorcio).

Es decir, sólo grandes empresas como Alsa o Avanza podrían acceder a este concurso público para ser socio de Renfe y tener el 51% de esta nueva empresa.

“Deja fuera a muchas empresas, especialmente las pequeñas y medianas, que son la mayoría en el sector”, denuncia el presidente de la Confederación Española de Transporte en Autobús (Confebus), Rafael Barbadillo.

De hecho, muchas de estas empresas ya son contratadas actualmente por Renfe para hacer frente a los Planes Alternativos de Transporte (PAT) por carretera.

Desde la patronal consideran que “no hace falta crear una empresa propia porque hay compañías en el mercado suficientes”.

En España hay 2.703 empresas y 47.507 autobuses, según los datos más actualizados del Ministerio de Transportes.

No obstante, en Renfe alegan que hay escasez de autobuses disponibles y falta de conductores, así como baja concurrencia en las licitaciones y dificultad de movilizar recursos suficientes.

A lo que Confebus responde proponiendo que se potencien las rutas de autobús regulares en aquellos puntos donde podría haber problemas con el servicio de tren y se precisen PAT.

Transportes

Por tanto, la noticia ha caído como un jarro de agua fría en el sector, que no entiende las razones. De hecho, Confebus asegura a este periódico que han solicitado una reunión con el Ministerio de Transportes para que dé explicaciones.

También para que resuelva dudas sobre su funcionamiento, si tendrá flota propia, qué pasará con los autobuses cuando no haya que cubrir ningún PAT o dónde estará la sede.

“¿Qué pasa si está en Madrid la empresa y se necesita la flota en Andalucía?”, se preguntan desde la principal patronal de autobuses.

De momento, el departamento liderado por Óscar Puente no ha contestado, pero eso no quiere decir que rechace reunirse con ellos.

Tampoco ha gustado entre los sindicatos de Renfe. El colectivo de maquinistas, a través de Semaf, opina que Renfe debería ser capaz de desarrollar PAT utilizando trenes por vía convencional, en lugar de hacerlo en autobuses por carretera.

“Desconocemos la motivación de la dirección actual para optar preferiblemente por la carretera, pero augura un incierto futuro ferroviario”, añaden.

Contrato

Cabe recordar que hace unos días Renfe anunció su intención de poner en marcha una empresa de autobuses para sortear las suspensiones del servicio provocadas por obras en la infraestructura o incidencias.

El valor de esta licitación asciende a 923,3 millones de euros (IVA excluido) para un periodo total de 15 años, según los pliegos técnicos.

El contrato inicial baraja un plazo de 10 años por 588 millones, pero con posibles prórrogas por un periodo adicional de 5 años.

Con esta nueva empresa, Renfe espera ahorrar hasta 195 millones de euros a lo largo de 15 años, frente al coste de los actuales planes de transporte alternativo por carretera.