Los investigadores fotografían el bogie descubierto junto a las vías de Adamuz.

Los investigadores fotografían el bogie descubierto junto a las vías de Adamuz.

Observatorio de la movilidad

El laboratorio que analizará las vías de Adamuz avisa de que "no es posible definir un plazo para ejecutar los trabajos"

El centro tecnológico privado designado para ejecutar pruebas sobre los vestigios del siniestro planteó un presupuesto de 9.500 euros más IVA.

Más información: La jueza reprende a Adif por avisarle solo dos días antes que iban a hacer obras en la vía a 1 km del accidente de Adamuz

Publicada

Las claves

El laboratorio Aimen, encargado de analizar la vía del accidente ferroviario de Adamuz, ha comunicado que no puede definir un plazo para ejecutar los trabajos.

Aimen realizará tanto pruebas no destructivas como destructivas sobre los restos de la vía, buscando grietas invisibles y evaluando la integridad del material mediante ultrasonidos y microscopía.

La investigación está coordinada con el Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas (CENIM), y las muestras estarán bajo estrictas medidas de seguridad y acceso restringido.

La principal hipótesis de la Guardia Civil apunta a un posible defecto en la soldadura del raíl como causa del accidente, aunque no se descartan otras teorías.

El laboratorio Aimen, encargado de analizar la vía en la que se produjo el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), ha comunicado que "no es posible definir un plazo para la ejecución de los trabajos".

Así lo admite el centro tecnológico en un informe confidencial enviado a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), dependiente del Ministerio de Transportes.

EL ESPAÑOL-Invertia ha tenido acceso a este documento, de 16 folios de extensión.

Aimen, una entidad privada, justifica que desconoce cuánto tardará en efectuar los análisis dado que debe coordinarse para ello con el Centro Nacional de Investigaciones Metalúrgicas (CENIM), dependiente del CSIC.

La CIAF, para evitar suspicacias y aportar mayor alcance a la investigación, seleccionó un laboratorio público y otro privado para que efectúen los los análisis de los restos de las vías.

Como indica el informe confidencial —ya incluido en el sumario de la causa judicial sobre el accidente—, Aimen y el CENIM no sólo supervisarán el transporte y la recepción de los vestigios, sino que mantendrán las muestras en instalaciones con acceso restringido y videovigilancia.

De acuerdo con el documento, el presupuesto de las labores del centro privado alcanza los 9.500 euros (más el 21% de IVA).

Las pruebas

Para evitar la alteración inmediata de las muestras, los técnicos emplearán técnicas de ensayo no destructivo. Se trata de pruebas previas a alterar las muestras objeto de análisis.

Mediante el uso de líquidos penetrantes y partículas magnéticas, se buscarán en las vías grietas invisibles al ojo humano.

Asimismo, se realizarán pruebas de ultrasonidos para evaluar la integridad interna de la estructura ferroviaria y detectar posibles discontinuidades o defectos ocultos en las uniones soldadas. Con un potente microscopio, se observará la microestructura del acero.

Sobre las muestras también se aplicarán "ensayos destructivos". ¿En qué consisten? Estas pruebas suponen hacer, por ejemplo, cortes en los restos de la vía.

Otro de los ensayos consistirá en analizar la dureza del material, a fin de comprobar si cumple los estándares exigidos por las normativas correspondientes.

También se efectuarán soldaduras sobre fragmentos sanos, que no sufrieron daños, con el objetivo de comparar cómo reaccionan a las mismas y obtener información sobre cómo se generan grietas.

Una vez se completen todas las pruebas pertinentes, Aimen elaborará un informe, que será enviado al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Montoro (Córdoba), que investiga las causas del siniestro.

La Guardia Civil, encargada de las pesquisas, considera que un posible defecto en la soldadura del raíl constituye una de las hipótesis más viables del origen del accidente.

Teorías

Por el momento, la Benemérita no ha descartado ninguna teoría, aunque ya considera que el sabotaje y el ataque terrorista son las menos probables.

Aimen detalla en su informe que realizará las pruebas en sus propias instalaciones. Y avanza que limitará el acceso a las mismas al menor número de personas posible.

El equipo de trabajo principal lo liderará una ingeniera de Minas con 22 años de experiencia en análisis de fallos en sectores como la aviación y el de los ferrocarriles.

Contará con el apoyo de un "coordinador de materiales", doctor en Ciencias Químicas con un currículum de más de un cuarto de siglo.

Ambos estarán asistidos por técnicos expertos en ultrasonidos, partículas magnéticas y soldaduras en vías de la red de Alta Velocidad.