Ignacio Barrón, presidente de la CIAF.

Ignacio Barrón, presidente de la CIAF.

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La comisión del accidente de Adamuz amplía su plantilla con nuevos técnicos para agilizar sus investigaciones

Dos nuevos investigadores se sumarán a un equipo de cinco encargado de analizar ocho incidentes que actualmente tiene abiertos la CIAF.

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Las claves

La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) aumentará su plantilla con dos nuevos técnicos para agilizar las investigaciones del accidente de Adamuz.

Con estas incorporaciones, la plantilla de investigadores de campo de la CIAF ascenderá a siete personas, reforzando la capacidad de análisis ante el volumen de casos abiertos.

La investigación sobre el accidente de Adamuz se centra en una soldadura defectuosa que provocó la rotura del carril antes del descarrilamiento del tren Iryo.

Miembros de la Agencia Ferroviaria de la Unión Europea tienen previsto viajar a España para conocer más detalles sobre el siniestro de Adamuz.

La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), encargada de esclarecer las causas del siniestro de tren de Adamuz (Córdoba), está pendiente de incrementar su plantilla de investigadores para agilizar sus pesquisas.

En concreto, cuenta con cinco investigadores y se van a cubrir dos nuevas vacantes, según ha podido saber EL ESPAÑOL-Invertia.

Se trata de dos puestos que llevaban vacíos desde hacía tiempo. Ahora, con la investigación de Adamuz y las que están en curso, la incorporación de los dos nuevos profesionales se acelerará.

En total, la plantilla ascendería a siete investigadores a pie de campo. La CIAF, además, cuenta con un pleno formado por el presidente, Iñaki Barrón, un secretario y cuatro vocales.

Con la llegada de estos nuevos efectivos, la CIAF podrá hacer frente al volumen de trabajo que tienen.

Además del accidente entre el tren de Iryo y el Alvia de Renfe que provocó la muerte de 46 personas el pasado 18 de enero, este órgano tiene otras siete investigaciones abiertas.

Una de ellas es la del convoy de Rodalies al que se le cayó un muro en Gelida (Barcelona) dos días después del siniestro de Córdoba. Un maquinista en prácticas perdió la vida.

Imagen del accidente de Rodalies en Barcelona.

Imagen del accidente de Rodalies en Barcelona. E.E. Sevilla

Y otra es el famoso descarrilamiento en el túnel entre Madrid y Chamartín de un tren que estaba siendo remolcado a talleres hace dos años. También hay cuatro incidentes de 2025 y otro más de 2024.

Por norma general, en una investigación de un incidente ferroviario el presidente de la CIAF nombra a un investigador encargado del proceso.

Y si es necesario, por la complejidad del incidente, se sumarán los investigadores necesarios, señalan fuentes cercanas a la comisión.

Con los nuevos investigadores también se podrán agilizar tiempos. De media, tardan entre 12 y 15 meses en cerrar un caso y emitir su informe. No obstante, siempre hay excepciones y casos puntuales.

Ejemplo de ello es que se acaba de publicar el informe del descarrilamiento de tren en la estación de Atocha (Madrid) ocurrido el 26 de noviembre de 2023. Es decir, la CIAF ha tardado más de dos años en finalizar sus indagaciones.

Investigación

A la espera de que lleguen los nuevos efectivos, la investigación del accidente de Adamuz sigue centrada en la soldadura que causó la rotura del carril.

Una rotura que se produjo con anterioridad al paso del tren Iryo siniestrado y, por lo tanto, al descarrilamiento.

De hecho, tal y como publicó este periódico, la CIAF también analiza las soldaduras del carril que se rompió hace unos días en la línea Madrid-Barcelona por si tuviera relación con el accidente de Adamuz.

En concreto, el pasado 25 de enero (una semana después del siniestro de Adamuz) se detectó una rotura de carril en el tramo Alcover-L'Espluga de Francolí (Tarragona).

Imagen de la rotura que se produjo en el tramo Alcover-L'Espluga de Francolí el pasado 25 de enero.

Imagen de la rotura que se produjo en el tramo Alcover-L'Espluga de Francolí el pasado 25 de enero.

En ambos casos (el de Tarragona y el de Adamuz), se trata de procesos que “llevarán su tiempo” porque requieren de análisis en laboratorios externos.

La CIAF no cuenta con medios propios ni tecnología tan puntera. Por ello, el siguiente paso es seleccionar un laboratorio.

La investigación podría alargarse porque la CIAF no ha accedido todavía a la información de las cajas negras de los trenes siniestrados.

Y, tras el análisis y el volcado de las cajas negras, la comisión presidida por Iñaki Barrón emitirá un informe en el que se esclarecerán las causas del accidente y se emitirán recomendaciones para mejorar la seguridad.

Además, miembros de la Agencia Ferroviaria de la UE (ERA, por sus siglas en inglés) tienen pensado acudir a España para conocer más detalles de este siniestro.

En concreto, esta delegación podría llegar la semana que viene.