Un tren AVE en una vía de Córdoba.
El Gobierno da luz verde a 295M para un nuevo tramo de alta velocidad pese a los debates sobre la conservación de la red
El Ejecutivo abre una licitación para construir otro tramo de la línea Burgos-Vitoria.
Más información: Renfe e Iryo dejan de indemnizar a los pasajeros por los retrasos provocados por el mal estado de las vías de tren
La polémica que rodea la conservación y el mantenimiento de la red ferroviaria de alta velocidad tras el accidente de Adamuz (Córdoba) no frena los proyectos del Gobierno en esta materia.
El Consejo de Ministros ha dado luz verde a licitar por 295,5 millones de euros la construcción de otro tramo de la nueva Línea de Alta Velocidad (LAV) Burgos-Vitoria. Se trata del tramo de 22,7 kilómetros comprendido entre Piérnigas y Pancorbo.
El trazado que se autoriza licitar, el Piérnigas-Pancorbo, conecta con el tramo que ahora mismo está en ejecución (el Pancorbo-Ameyugo). En concreto, contempla la ejecución de 22,7 kilómetros de plataforma e incluye la construcción de doce viaductos, entre los que figuran dos sobre el río Oroncillo (de 1,8 kilómetros y 1,4 kilómetros) y el viaducto sobre el río Oca (de 0,9 kilómetros).
"La autorización de licitación a Adif AV se suma a las autorizaciones aprobadas para otros dos tramos: el de 16,7 kilómetros comprendido entre la variante ferroviaria de Burgos y Valle de las Navas; y el tramo entre Manzanos y La Puebla de Arganzón (Burgos), de siete kilómetros", indican las referencias del Consejo de Ministros.
"También se suma al tramo de 8,4 kilómetros entre Pancorbo y Ameyugo que ya está en construcción", añade.
Con el tramo entre Burgos y Vitoria se quiere conectar País Vasco a la red de Alta Velocidad. "Ya están en marcha cuatro de los siete tramos en que se ha estructurado la construcción de su plataforma, que suman 54,8 kilómetros, mientras se ultima la redacción y licitación de los tres restantes", indica el Gobierno.
Este acuerdo del Consejo de Ministros se gesta en medio de la mayor crisis que se recuerda de la alta velocidad en España. Tras el descarrilamiento en Adamuz, que provocó 46 muertos, las dudas sobre el mantenimiento se han desatado y las denuncias de los maquinistas también.
En este contexto, Adif ha extendido las limitaciones temporales de velocidad (LTV) a toda la red. Lo cual ha disparado los retrasos, independientemente de si se viaja en Renfe, Iryo u Ouigo.