Viajeros en la Estación de Madrid - Puerta de Atocha - Almudena Grandes esperando que salga el tren en una imagen de archivo.

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Observatorio de la movilidad

Adiós a la alta velocidad: las limitaciones de Adif sumen a la red ferroviaria en un caos con retrasos de dos horas de media

La Mesa del Turismo de España ha solicitado a las operadoras ferroviarias una reducción temporal de las tarifas en los servicios de alta velocidad

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Las claves

Las limitaciones temporales de velocidad impuestas por Adif tras el accidente de Adamuz han causado retrasos medios de hasta dos horas en líneas de alta velocidad como Madrid-Barcelona.

Las operadoras han tenido que suprimir varios trayectos diarios para permitir las labores de mantenimiento, afectando especialmente a los corredores Madrid-Barcelona, Galicia y Valencia.

La Mesa del Turismo ha solicitado a las compañías una reducción temporal de tarifas, ya que los pasajeros están pagando el precio completo por un servicio que no cumple los estándares de velocidad.

Iryo y Renfe han cambiado sus políticas de indemnización por retrasos, mientras que Ouigo mantiene la compensación completa a los viajeros afectados.

La alta velocidad en España atraviesa su peor momento. Desde el accidente de Adamuz (Córdoba), las limitaciones temporales de velocidad impuestas por Adif no han parado de aumentar y, con ello, los retrasos de cerca dos horas de media en algunas líneas.

Ese es el caso de la línea Madrid-Barcelona. Un trayecto para el que se tarda entre 2 h 30 min y 3 horas —dependiendo de las paradas que realicen— ha pasado a más de 4 horas e incluso a 5 horas.

De media, las demoras son de dos horas, señalan fuentes del sector a este periódico.

El problema es que en esta línea hay muchas zonas donde no se puede circular a la velocidad normal y máxima de 300 km/h.

¿Por qué? Porque tiene tramos de 150 km (entre Madrid y Calatayud) con una limitación de velocidad a 160 km/h y otros puntos a 230 km/h. Restricciones impuestas por Adif tras los reportes de maquinistas.

Fruto de las limitaciones y de los retrasos que ocasionan, Adif ha tenido que pedir a las operadoras ferroviarias suprimir los últimos trayectos de la jornada.

Lo hace porque esos trenes estaban llegando en el horario de mantenimiento, que se utiliza a efectos de revisión y reparación de la infraestructura.

Y el gestor necesita ese tiempo para reparar todos los problemas de este corredor, que no son pocos.

Renfe suspendió desde ayer sus dos últimos servicios e Iryo ya había rotado los horarios de los trenes la semana pasada para cuadrar mejor. En su caso, suspendió cuatro trayectos. Y lo mismo ha hecho Ouigo: elimina el primer tren de la mañana y el último de la tarde.

Esta medida se pone en marcha a partir del lunes 2 de febrero y únicamente en este corredor, según fuentes de Adif.

Pero la cosa no está mucho mejor en el resto de los corredores. En Galicia las demoras son de una hora para llegar a Madrid y de algo más de una hora si se sale desde la capital en dirección a tierras gallegas.

En circunstancias normales, el rango típico en AVE desde Madrid está entre unas 2 horas y 20 minutos y unas 4 horas y 30 minutos dependiendo de la ciudad a la que se viaje.

Y en Valencia más de lo mismo. Los retrasos son cercanos a una hora. Es decir, se tardan casi 3 horas en llegar a la capital del Turia en alta velocidad desde que ocurrió el accidente.

Tren AVE de Renfe circulando en la LAV Madrid-Valencia en el túnel de La Cabrera.

Tren AVE de Renfe circulando en la LAV Madrid-Valencia en el túnel de La Cabrera. Adif

Estas dos líneas también tienen tramos con velocidad limitada, aunque menos que el corredor Madrid-Barcelona que es el que está en peores condiciones.

Esta situación, dos semanas después del accidente de Adamuz, refleja los problemas de mantenimiento de una red que ya estaba dando avisos de fallos y deja el buen prestigio de la alta velocidad española en entredicho.

Lejos de mejorar, desde el sector creen que seguirá habiendo retrasos mientras los maquinistas sigan dando avisos de problemas en la vía (por baches, roturas o vibraciones) y Adif aplicando las limitaciones para "curarse en salud".

Reducción del precio

En este sentido, la Mesa del Turismo de España ha solicitado a las operadoras ferroviarias una reducción temporal de las tarifas en los servicios de alta velocidad hasta que se restablezca la normalidad en la red.

La patronal argumenta que los usuarios están abonando el precio íntegro de un servicio que, en la práctica, no se está prestando según los estándares contratados.

Ponen como ejemplo el trayecto Madrid-Barcelona, donde el retraso, como hemos comentado, es de hasta 2 horas. Manteniendo la tarifa media en 63 euros, la Mesa estima que los viajeros están pagando un sobrecoste efectivo de 27,6 euros por billete.

Por ello, propone que el precio promedio del billete se sitúe en los 35,4 euros -una reducción del 43,8%- mientras duren las limitaciones de velocidad.

Indemnizaciones

Ante esta situación, las quejas y reclamaciones de los usuarios también han ido en aumento.

Motivo por el cual Iryo y Renfe han cambiado sus compromisos de velocidad. Desde el 28 y 31 de enero, respectivamente, las dos compañías han dejado de compensar por retrasos que tengan que ver con las limitaciones de velocidad de Adif.

Pese a que las compañías pueden cambiar sus compromisos de indemnización, desde Facua recuerdan que están obligadas a cumplir con los compromisos mínimos que establece el Reglamento (UE) 2021/782 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2021.

En este sentido, el artículo 19 de la normativa señala que en caso de un retraso de entre 60 y 119 minutos se deberá indemnizar al pasajero con el 25% del precio del billete, que asciende al 50% si el retraso es igual o superior a los 120 minutos.

El principal problema es que muchos pasajeros desconocen este reglamento y las compañías tampoco informan de su existencia.

“Pedimos que las compañías tengan la obligación de informar al pasajero de cuáles son sus derechos en caso de retraso en el momento en el que se produzca”, señalan desde Facua.

De las tres compañías, Ouigo es la única que mantiene su política de compensación.

Es decir, reembolsa el 50% del coste del billete a partir de 60 minutos de retraso y el 100% si la demora supera los 90 minutos.

¿Qué son las LTV?

Las limitaciones temporales de velocidad (LTV) son restricciones transitorias impuestas al límite máximo de velocidad de un tren en un tramo determinado por motivos de seguridad.

Según fuentes de Adif, se trata de medidas que responden al procedimiento de seguridad de la empresa ferroviaria, que indica que se aplica "automáticamente" una limitación temporal de velocidad cuando existe una alerta por vibraciones u otros problemas.

Cuando los equipos de mantenimiento pueden, habitualmente por la noche, acuden a comprobar el estado de la vía. Y una vez que se repara el problema, se levanta esa restricción temporal.