El logo de Google en las oficinas de la compañía en Londres

El logo de Google en las oficinas de la compañía en Londres Reuters

Observatorio digital

Bruselas impone una multa de 890 millones a Google por dar ventaja a sus servicios y arrinconar a sus rivales

La sanción podría reavivar las tensiones económicas con Donald Trump, que se ha erigido en el mayor defensor de las grandes plataformas estadounidenses.

Más información: Bruselas obliga a Google a compartir datos de búsqueda y a abrir Android a las empresas rivales de inteligencia artificial

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Las claves

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La Comisión Europea ha impuesto a Google una multa de 890 millones de euros por favorecer sus propios servicios y perjudicar a sus rivales, incumpliendo la Ley de Mercados Digitales.

Google dispone de 60 días para corregir sus prácticas o enfrentarse a multas adicionales de hasta el 5% de su facturación mundial total.

Bruselas acusa a Google de dificultar que los desarrolladores ofrezcan alternativas a través de Google Play y de dar un trato preferente a sus servicios en los resultados de búsqueda.

Las nuevas sanciones pueden tensar aún más las relaciones económicas entre la Unión Europea y Estados Unidos, especialmente bajo la administración de Donald Trump.

La Comisión de Ursula von der Leyen se encamina hacia un nuevo choque frontal con Donald Trump al imponer una nueva multa de 890 millones de euros al gigante estadounidense Google por dar ventaja a sus servicios y productos y arrinconar a sus rivales, un comportamiento que vulnera la Ley de Mercados Digitales (DMA), la norma con la que la UE pretende poner coto al poder de las grandes plataformas tecnológicas.

Google dispone ahora de un plazo de 60 días para adoptar medidas correctivas y ajustarse a la normativa comunitaria. De lo contrario, Bruselas podrá imponerle multas coercitivas periódicas de hasta el 5% de su facturación mundial total.

El gigante estadounidense acumula ya multas de la UE que suman alrededor de 10.000 millones de euros. Además, el Ejecutivo comunitario ha obligado recientemente a la plataforma a compartir datos de búsqueda y a abrir Android a las empresas rivales de inteligencia artificial.

Trump se ha erigido en su segundo mandato como el mayor defensor de las Big Tech, cuyos máximos ejecutivos buscaron amparo en la Casa Blanca al arroparle en su toma de posesión. Por ello, la nueva sanción contra Google amenaza con abrir un nuevo frente en las ya tensas relaciones económicas y comerciales entre Bruselas y Washington.

"Esta aplicación de la DMA sigue deteriorando los productos de uso diario. Para cumplir con la normativa, nos vemos obligados a eliminar funciones de Búsqueda en tiempo real que los europeos aprecian -como los precios al instante y la disponibilidad directa de hoteles, vuelos y restaurantes- y a desmantelar las protecciones de seguridad en Google Play", se ha quejado Kent Walker, presidente de Asuntos Globales de la compañía.

"Esto no es competencia justa; es un empeoramiento del producto impulsado por un pequeño grupo de denunciantes con intereses particulares, cuyos platos rotos están pagando las empresas y los consumidores europeos", denuncia Walker.

"Google no ha cumplido de forma efectiva con la Ley de Mercados Digitales y hoy hemos adoptado medidas firmes, aunque equilibradas, para sancionar estas infracciones", ha dicho la vicepresidenta primera de la Comisión y responsable de Competencia, Teresa Ribera.

El gigante estadounidense "debe poner fin a estos incumplimientos y no volver a incurrir en ellos en el futuro". "Las decisiones de hoy envían un mensaje claro: no dudaremos en utilizar todas las herramientas a nuestro alcance para proteger las oportunidades de negocio e innovación que abre la DMA", asegura la responsable de Soberanía Tecnológica, Henna Virkkunen.

En concreto, el Ejecutivo comunitario concluye que Google ha vulnerado la Ley de Mercados Digitales en dos frentes. En primer lugar, la compañía incumple su obligación de permitir que los desarrolladores que distribuyen sus aplicaciones a través de Google Play informen gratuitamente a los usuarios sobre ofertas alternativas, a menudo más baratas, y los redirijan a otros canales para completar sus compras, como páginas web o tiendas de aplicaciones de terceros.

Según Bruselas, Google restringe la capacidad de los desarrolladores para promocionar libremente esas ofertas y cerrar contratos con los usuarios fuera de su propia plataforma. Además, la Comisión considera que las comisiones que cobra por los clientes captados a través de Google Play son excesivas y se prolongan durante un periodo superior al permitido.

En concreto, el Ejecutivo comunitario concluye que Google ha cometido dos tipos de infracciones contra la Ley de Mercados Digitales. En primer lugar, la compañía incumple su obligación de permitir que los desarrolladores que distribuyen sus aplicaciones a través de la tienda Google Play puedan informen gratuitamente a los usuarios de ofertas alternativas, a menudo más baratas, y los redirijan a ellas para realizar sus compras, por ejemplo a través de páginas web o de tiendas de apps de terceros.

Según la Comisión, Google impide a los desarrolladores comunicar y promocionar libremente esas ofertas y cerrar contratos con los usuarios a través de los canales de distribución que elijan. Además, cobra comisiones excesivas y prolongadas en el tiempo por los clientes captados por los desarrolladores mediante Google Play.

En segundo lugar, Bruselas ha concluido que el gigante estadounidense favorece sus propios servicios -como Google Shopping, Google Hotels, servicios de transporte o resultados deportivos- frente a los de sus competidores en los resultados de búsqueda, incumpliendo así la Ley de Mercados Digitales (DMA).

Cuando un usuario realiza una búsqueda, Google coloca sus propios servicios en una posición privilegiada, por ejemplo situándolos en la parte superior de la página o mostrándolos con formatos más atractivos, imágenes destacadas o filtros específicos. En cambio, los servicios similares ofrecidos por empresas rivales no reciben el mismo trato ni la misma visibilidad.

Tras un diálogo constructivo con la Comisión, Google ha propuesto y comenzado a probar cambios en la forma en que presenta sus propios servicios en Google Search, como compras, hoteles y vuelos.

Bruselas supervisará la aplicación de estas medidas, que considera un avance significativo hacia el cumplimiento de la DMA. La Comisión también toma nota de las modificaciones planteadas por Google en la presentación de anuncios de compras y de contenidos relacionados con servicios como los resultados deportivos, aunque sigue evaluándolas y mantendrá el diálogo con la compañía a la luz de la decisión adoptada este jueves.

Asimismo, Bruselas analizará las propuestas de Google sobre la aplicación de estos principios a sus funciones de inteligencia artificial, como AI Overviews y AI Mode.

En paralelo, la Comisión constata que Google ya ha introducido cambios en las condiciones que aplica a la redirección de usuarios desde Google Play hacia ofertas externas. Bruselas considera que estas medidas suponen un avance hacia el cumplimiento de la DMA, aunque seguirá evaluándolas en el marco de la orden de cese impuesta en la decisión de este jueves.