Compra de los 'supermercados fantasma' de Gorillas, Getir y GoPuff.

Compra de los 'supermercados fantasma' de Gorillas, Getir y GoPuff.

Observatorio digital

El fiasco de los supermercados 'fantasma' en España: poca demanda, mucha competencia y falta de interés inversor

En 2021 llegó a haber en España cinco plataformas de dark stores. Hoy sólo sigue operando Glovo y ha reducido su servicio a siete ciudades.

20 enero, 2024 02:00

El cierre de los supermercados fantasma en seis ciudades españolas anunciado por Glovo esta semana es el último golpe a un negocio que se ha desinflado casi tan rápido como surgió. En 2021 llegaron a existir en España hasta cinco empresas que ofrecían este servicio de reparto ultrarrápido. Sin embargo, a día de hoy sólo sigue Glovo y con una presencia y unos volúmenes de actividad que están lejos de las expectativas que existían hace apenas tres años.

Una multitud de factores han provocado que lo que parecía un prometedor nuevo nicho de negocio en la economía de plataformas haya fracasado en España (al igual que en muchos otros países) y pueda estar incluso abocado a su desaparición. Entre ellos, una menor demanda de la esperada, la dificultad de competir con los supermercados tradicionales, la falta de financiación o una regulación poco favorable.

La primera que se rindió en España fue Rocket. La firma de origen ucraniano comunicó en febrero de 2022 el cese de su actividad en nuestro país, tan sólo cuatro meses después de haber arrancado su servicio. Empezó en cinco ciudades con 530 repartidores y su objetivo era llegar a 15 y dar empleo a 2.500 riders.

[Glovo cierra su supermercado 'fantasma' en seis ciudades españolas y anuncia un ERE para más de 100 trabajadores]

En abril de 2021 aterrizó la británica Dija, que a principios de 2022 fue comprada por la estadounidense GoPuff. Apenas medio año después, la plataforma comunicó su cierre en nuestro país, dejando en la calle a unos 200 trabajadores. 

En el caso de Gorillas, la empresa alemana llegó en junio de 2021 como parte de su expansión internacional. En el verano de 2022 anunció un ERE para 300 empleados y en noviembre de ese mismo año cesó sus actividades. Un mes después, la firma alemana fue adquirida por Getir, la compañía pionera en los repartos ultrarrápidos

Precisamente, esta empresa fundada en 2015 en Turquía desembarcó en Madrid y Barcelona en septiembre de 2021 con la promesa de llevar a sus clientes la compra a casa en diez minutos. En mayo de 2023, Getir anunció un ERE en España que finalmente terminó con la salida de la empresa del mercado español en junio de este mismo año. 

Tras el boom inicial de los supermercados fantasma, desde el pasado verano únicamente Glovo seguía prestando este servicio, que en breve quedará reducido a siete ciudades. En el anuncio del cierre de sus centros en Bilbao, Pamplona, Tenerife, Las Palmas, Alicante y Granada, la compañía justificaba su decisión en el "difícil acceso a capital e inversión" y a la evolución "insuficiente del volumen de negocio".

Demanda y competencia

Esas razones esgrimidas por la compañía son algunas de las mencionadas por expertos y sindicatos a la hora de analizar el fracaso de las dark stores en España. "La demanda que existe hoy en día para la compra de este tipo de productos no es lo suficientemente grande", señala Eduard Álvarez, profesor de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC.

En declaraciones a EL ESPAÑOL-Invertia, Álvarez destaca que el reparto a domicilio vivió un boom durante la pandemia de la Covid-19 y mucha gente se sumó a la novedad de las entregas ultrarrápidas. Pero lo cierto es que pocos siguen usándolo actualmente, probablemente por la limitada oferta y la amplia cantidad de actores compitiendo por el mismo cliente.

Motos de GoPuff ante uno de sus supermercados 'fantasma'.

Motos de GoPuff ante uno de sus supermercados 'fantasma'.

Precisamente, otra de las razones que podrían estar detrás del fiasco de las dark stores es su dificultad para competir con los supermercados tradicionales.  Tienen muchas menos referencias que las grandes cadenas, no gestionan igual de bien los productos frescos y tampoco ofrecen productos de marca blanca. Todo ello hace que sus precios sean bastante más elevados y no puedan competir en márgenes.

Desde UGT coinciden en este diagnóstico y recuerdan que, con el boom del reparto a domicilio, todas estas empresas "sobredimensionaron" sus plantillas y luego se encontraron con que ni el mercado era tan grande, ni tenían tantas ventas, ni podían obtener tantos márgenes. Así, apuntan que el quick commerce es "un servicio de lujo" en el que aspiran a tener una base de clientes más grande de la que realmente hay. 

Financiación y regulación

A estas razones hay que añadir las económicas, como apuntaba Glovo en su comunicado. Tanto el profesor de la UOC como UGT recuerdan que la gran mayoría de estas plataformas han recurrido al capital riesgo para escalar sus negocios y ganar cuota de mercado con el fin de ocupar una posición de liderazgo cuando llegara el momento de la consolidación.

Sin embargo, frente a la abundancia de financiación que existía en 2021, la rápida escalada que han registrado los tipos de interés en todo el mundo en menos de dos años ha cerrado el grifo. Esto, sumado a la debilidad de la economía, ha afectado a unas empresas que estaban en fase de expansión y que "nunca han sido rentables"

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En cuanto a la regulación, Álvarez señala, por ejemplo, la legislación europea impide a las plataformas con cuotas de mercado superiores al 30% competir con proveedores y cliente, que es lo que ocurre con Glovo y las grandes cadenas de supermercados.

De hecho, UGT denuncia que la compañía se hace "autocompetencia desleal" a sí misma empleando falsos autónomos para repartir productos de supermercados y personal contratado (con el mayor coste laboral que esto conlleva) para los de sus dark store. Además, asegura que este modelo es "ineficiente", ya que no pueden cubrir los picos de demanda en un servicio con los riders del otro.

Mochila de reparto de Glovo.

Mochila de reparto de Glovo.

Asimismo, la legislación en España, aunque con diferencias entre comunidades autónomas, es más flexible en lo referente a los horarios de apertura que en otras ciudades europeas. Esto provoca que si un usuario necesita un producto concreto un domingo o a primera hora de la noche es probable que tenga cerca de casa una tienda de ultramarinos abierta. 

Luego está el caso de la ley que anunció el Ayuntamiento de Barcelona para prohibir los supermercados fantasma en el centro de la ciudad. Una ley que, como recuerda UGT, nunca se llegó a aprobar por el cambio de gobierno y que surgió a raíz de los conflictos que hubo entre vecinos y estos establecimientos.

Futuro

Unos conflictos que el sindicato achaca a la política laboral de estas empresas, que obligaba inicialmente a los trabajadores a esperar en la calle. De hecho, critica la "mentalidad de fraude laboral" que arrastran desde sus orígenes estas plataformas, reticentes a reconocer los derechos de los trabajadores. 

Preguntados por si las dark store pueden desaparecer en España, Álvarez no descarta que ocurra. En su opinión, Glovo podría optar por limitarse a distribuir los productos de los supermercados y llegar a acuerdo con tiendas de proximidad para poder mantener su servicio de entrega ultrarrápido.

Ese podría ser otro cambio a aplicar por la compañía, ya que pone en duda que esa autoexigencia de enviar los productos en 15 minutos sea demandada por los usuarios. Otra posibilidad según Álvarez es llegar a algún acuerdo con alguna empresa que desarrolle marca blanca para el gran consumo, aunque esto puede encontrarse con limitaciones legales.

Por su parte, en UGT creen que los supermercados fantasma de Glovo pueden sobrevivir a esta crisis. Sin embargo, apuntan que esto no puede ser sólo a costa de los trabajadores, sino que también deberían apostar por otros medios como más inversión en tecnología o la búsqueda de una mayor eficiencia en sus operaciones.