Una paciente, a punto de realizar una prueba neumológica.

Una paciente, a punto de realizar una prueba neumológica. Junta de Andalucía

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Los enfermos de EPOC se quejan de discriminación: Sanidad les niega un fármaco ya aprobado en asma o dermatitis

La Comisión de Precios de Medicamentos rechaza financiarlo por tres veces.

El 5% de los pacientes de EPOC serían candidatos a recibir dupilumab.

Más información: EPOC: la grave enfermedad pulmonar que afecta a más de tres millones de españoles pero el 75% la desconoce

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Las claves

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Pacientes con EPOC denuncian discriminación por no tener acceso a dupilumab, un fármaco aprobado y financiado para asma y dermatitis, pero no para su enfermedad.

Dupilumab ha demostrado reducir hospitalizaciones en EPOC grave en un 38%, pero su financiación pública ha sido rechazada tres veces, dejando a los pacientes sin alternativas terapéuticas.

El medicamento solo está indicado para un perfil muy específico de pacientes con EPOC, estimado en un 5% de los afectados y con un alto riesgo de mortalidad.

Expertos y asociaciones consideran que financiar dupilumab sería una inversión al reducir costes hospitalarios y mejorar la calidad de vida de los pacientes más graves.

Se llama dupilumab y está aprobado en asma, dermatitis atópica o rinosinusitis crónica con pólipos nasales.

También lo está para enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) pero, a diferencia de las anteriores indicaciones, la sanidad pública no la financia.

"Es inaceptable negárselo a los pacientes de EPOC graves, que cargamos con una mortalidad muchísimo mayor", denuncia Nicole Hass, portavoz de la Asociación de Pacientes con EPOC (Apepoc).

El medicamento está comercializado por Sanofi con el nombre de Dupixent y fue aprobado en Europa por primera vez en 2017, con una indicación para dermatitis atópica grave.

En 2024 recibió el visto bueno para el tratamiento de EPOC no controlada con niveles elevados de eosinófilos en sangre, un indicativo de inflamación de grado 2, es decir, una reacción inflamatoria intensa.

Son pacientes graves, que continúan sufriendo agudizaciones severas a pesar de recibir los mejores tratamientos disponibles, y tienen un alto riesgo de hospitalización y muerte prematura.

Sin embargo, han pasado 725 días y siguen sin poder acceder al fármaco, el primer tratamiento biológico para esta enfermedad, con capacidad de reducir los ingresos en un 38%.

Tres veces ha pasado el fármaco por la Comisión Interministerial de Precios de Medicamentos, el organismo que reúne a los ministerios de Sanidad, Industria, Hacienda y Economía con representantes de las comunidades autónomas para decidir si un medicamento entra en la financiación pública o no.

Tres veces que su financiación ha sido rechazada.

La situación es altamente preocupante, denuncia Nicole Hass, pues los pacientes con EPOC grave no tienen "ninguna alternativa real" de tratamiento.

"Los pacientes que necesitan este biológico ya están en el último escalafón disponible, recibiendo la triple terapia inhalada, la combinación máxima de broncodilatadores y corticoides".

Sin ninguna opción terapéutica

El problema, apunta, "es que el arsenal actual ha tocado techo. La evidencia nos dice que más del 50% de los pacientes más graves siguen sufriendo exacerbaciones frecuentes (dos o más crisis moderadas o una grave al año) a pesar de tomarse su triple terapia convencional todos los días".

"Negar el biológico es dejar a estos pacientes sin ninguna opción terapéutica para frenar un deterioro pulmonar irreversible que les acorta drásticamente la vida".

El neumólogo Javier de Miguel Díez, portavoz de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), apunta que dupilumab "no está indicado para todas las personas con esta enfermedad sino para aquellas que, a pesar de recibir el tratamiento inhalado habitual, continúan sufriendo descompensaciones frecuentes y presentan un perfil de inflamación del tipo 2".

Los estudios han demostrado, en estos casos, "que dupilumab no sólo reduce las exacerbaciones, sino que mejora la función pulmonar y contribuye a mejorar la calidad de vida".

Aunque no hay datos oficiales, se estima que el precio del fármaco (que se inyecta de forma subcutánea cada dos semanas) puede alcanzar los 18.000 euros anuales.

En España hay más de tres millones de personas afectadas por la EPOC, pero se estima que el perfil inflamatorio específico para el que está indicado "está presente en aproximadamente el 20-30% de los pacientes", señala el doctor De Miguel.

"Esto significa que un número relevante de personas podría beneficiarse de esta alternativa, cubriendo una necesidad clínica que, hasta la fecha, contaba con opciones terapéuticas limitadas".

Con hasta 18.000 euros por paciente y año, un 30% de tres millones de personas implicaría una carga económica más que notable para el sistema público de salud, pero Nicole Hass reduce esa cifra.

"El fármaco está dirigido a un paciente muy específico y grave, concretamente, al 5% de los pacientes con EPOC que presentan inflamación de tipo 2 no controlada y niveles elevados de eosinófilos en sangre", señala.

Es decir, que "la población diana real está muy acotada. En comparación con otras patologías, es un grupo muy reducido y totalmente predecible".

Hass apunta que, estando el fármaco indicado para asma o poliposis nasal, "es una discriminación inaceptable negárselo a los pacientes con EPOC graves, que cargamos con una mortalidad muchísimo mayor".

La terapia está incluida, además, en las principales guías de manejo del asma, GesEPOC 2025 y GOLD 2025, con "la máxima recomendación".

El neumólogo Javier de Miguel considera que la inclusión en la sanidad pública del fármaco "permitiría ampliar las alternativas terapéuticas para quienes, a pesar del tratamiento disponible, siguen sufriendo un importante impacto de la enfermedad".

La portavoz de Apepoc recuerda que "un solo paciente agudizador grave cuesta al sistema unos 28.000 euros anuales, el triple que uno estable, y las hospitalizaciones absorben entre el 40% y el 55% de todo ese presupuesto".

Para ella, y para los miles de pacientes de EPOC que mejorarían su vida con el medicamento, "no es un gasto, es una inversión".