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Las claves fiscales de Mutuactivos para inversores ante la nueva campaña de la renta

Para reducir la factura con Hacienda la gestora de fondos de inversión y de pensiones de Mutua Madrileña recuerda algunas de las ventajas de los productos financieros.

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Alba Almendros
Publicada
Las claves

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La campaña de la renta es una oportunidad para optimizar la fiscalidad de las inversiones mediante un correcto conocimiento de la normativa vigente.

Las aportaciones a planes de pensiones individuales y PPA permiten reducir la base imponible del IRPF hasta 1.500 euros, y hasta 10.000 euros en planes de empleo.

Los fondos de inversión permiten diferir la tributación hasta el reembolso final, y las ganancias tributan progresivamente según el importe obtenido.

Compensar pérdidas patrimoniales y utilizar seguros de ahorro con cobros en forma de renta vitalicia o temporal son estrategias para reducir la factura fiscal.

La campaña de la renta, que comenzó el pasado 8 de abril y se prolongará hasta el 30 de junio, es un buen momento para revisar las inversiones realizadas y comprobar si se está sacando partido a todas las opciones que ofrece la normativa fiscal.

En este contexto, entender el tratamiento fiscal de los distintos productos financieros resulta clave para optimizar la declaración y evitar sorpresas. Desde Mutuactivos, la gestora de fondos de inversión y de pensiones de Mutua Madrileña, recuerdan algunos aspectos básicos que todo inversor debería tener en cuenta a la hora de afrontar la campaña de la renta.

Destacan, igualmente, la importancia de contar con asesoramiento especializado para evitar errores y planificar de forma eficiente. Una correcta gestión fiscal no solo permite cumplir con Hacienda, sino también mejorar el rendimiento final de las inversiones a largo plazo.

De forma general, los rendimientos obtenidos se integran en el IRPF como rendimientos del capital mobiliario o como ganancias y pérdidas patrimoniales. Sin embargo, existen instrumentos financieros que permiten diferir la tributación o reducir la base imponible, contribuyendo así a una mayor eficiencia fiscal.

Planes de pensiones

Los planes de pensiones siguen siendo uno de los productos con mayor impacto fiscal en la declaración de la renta, ya que las aportaciones realizadas permiten reducir la base imponible general del IRPF y, por tanto, pagar menos impuestos en el ejercicio en el que se realizan.

“En la actualidad, las aportaciones a planes de pensiones individuales y planes de previsión asegurados (PPA) permiten reducir la base imponible hasta un máximo de 1.500 euros anuales. En el caso de los planes de empleo impulsados por las empresas, este límite puede elevarse hasta los 10.000 euros”, recuerdan desde Mutuactivos.

El ahorro fiscal dependerá del tipo marginal del contribuyente. Por ejemplo, un ahorrador con un tipo del 30% que realice una aportación de 1.500 euros a un plan de pensiones puede ahorrar unos 450 euros en su declaración.

Fondos de inversión

Uno de los grandes atractivos fiscales de los fondos de inversión es la posibilidad de traspasar el capital invertido entre distintos fondos sin necesidad de tributar por las ganancias generadas. La fiscalidad solo se activa cuando se produce el reembolso final del dinero, lo que permite a los inversores adaptar sus carteras a los distintos ciclos del mercado sin un impacto fiscal inmediato.

Las ganancias tributan de forma progresiva dentro de la base imponible del ahorro. Así, los primeros 6.000 euros se gravan al 19%; entre 6.000 y 50.000 euros, al 21%; entre 50.000 y 200.000 euros, al 23%; entre 200.000 y 300.000 euros, al 27%; y, las ganancias que superan los 300.000 euros tributan al 30%.

Compensar pérdidas para reducir impuestos

Una herramienta muy útil para optimizar la fiscalidad de las inversiones, en especial en ejercicios marcados por la volatilidad, es el uso de las pérdidas patrimoniales para reducir la factura con Hacienda. Si durante el año se han registrado pérdidas (por ejemplo, al vender acciones o fondos con minusvalías), estas pueden compensar la tributación por las ganancias obtenidas.

En primer lugar, las pérdidas se restan de las ganancias patrimoniales del mismo ejercicio. Si tras esa compensación aún queda saldo negativo, este puede utilizarse para compensar hasta el 25% del saldo positivo de los rendimientos del capital mobiliario, como intereses o dividendos, y viceversa. Además, si no se consigue compensar todo en un solo año, el importe pendiente puede trasladarse a ejercicios futuros.

Seguros de ahorro

Los seguros de vida ahorro con capital e interés garantizados también ofrecen beneficios fiscales. Cuando el capital se percibe en forma de capital único, la rentabilidad obtenida tributa como rendimiento del capital mobiliario y se integra en la base del ahorro. Sin embargo, si el cobro se realiza en forma de renta vitalicia, solo una parte de los rendimientos percibidos tributa, en función de la edad del asegurado, pudiendo llegar a una exención fiscal de hasta el 92%.

Otra alternativa es el cobro mediante rentas temporales, en cuyo caso se aplican porcentajes de tributación que dependen de la duración de la renta. Además, en caso de fallecimiento del tomador, si los beneficiarios perciben la prestación, esta queda sujeta al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, y no al IRPF.