El ministro de Economía y Comercio, Carlos Cuerpo, durante una sesión de control al Gobierno, en el Congreso de los Diputados.

El ministro de Economía y Comercio, Carlos Cuerpo, durante una sesión de control al Gobierno, en el Congreso de los Diputados. Europa Press.

Fondos de inversión

Gestoras y neobancos se unen para que Economía incluya los ETF globales en la cuenta europea de ahorro e inversión

Firmas como Vanguard, Trade Republic o N26 abogan por separar las nuevas cuentas de la etiqueta Finance Europe.

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Las claves

Gestoras internacionales y neobancos piden al Ministerio de Economía que los ETF globales sean activos elegibles en la futura cuenta europea de ahorro e inversión.

El borrador actual solo contempla acciones, bonos corporativos y fondos tradicionales, con una mayoría de inversión en Europa y sin protección pública del capital.

Entidades como Vanguard y Trade Republic defienden incentivos fiscales y la equiparación del tratamiento fiscal de los ETF y los fondos de inversión.

Proponen que la cuenta de ahorro e inversión sea lo más abierta posible, incluyendo activos globales y evitando limitarse solo a Europa.

La cuenta personal de ahorro e inversión que Europa promueve para canalizar el ahorro de los hogares hacia las empresas del Viejo Continente está en el centro de todas las discusiones. Tanto el diseño de su cartera de inversiones como su fiscalidad, por la que los países impulsores abogan por la bonificación o la neutralidad.

En cuanto a su estructura inversora, hasta hace varias semanas el Ministerio de Economía que dirige Carlos Cuerpo tuvo abierta una consulta pública para que los agentes interesados (entidades financieras, patronales, organizaciones de consumidores o despachos de abogados) enviaran sus sugerencias.

Un punto en común entre las aportaciones enviadas llega del lado de las gestoras internacionales y los neobancos, que instan a Economía a que en el borrador del texto incluya los fondos cotizados (ETF, en inglés) con carácter global como activo elegible.

En un primer momento, el borrador del proyecto habla de acciones, bonos corporativos o fondos de inversión tradicionales como activos elegibles para la cuenta. Y, además, estos activos o instrumentos tendrían que invertir mayoritariamente en Europa para así cumplir con el espíritu de la iniciativa y funcionar de forma coordinada con la nueva etiqueta que en paralelo se está desarrollando: Finance Europe.

Para que un instrumento de inversión pueda llevar la Finance Europe Label, al menos el 70% de los activos subyacentes deberán invertirse en el Espacio Económico Europeo (EEE). Prioritariamente, se habla de acciones, y tendrán que incluir incentivos para la inversión a largo plazo, donde se menciona una duración mínima de, al menos, cinco años.

Además, no habrá protección pública del capital, por lo que los inversores podrían perder parte o la totalidad de su dinero. Con esto se busca que los ahorradores pasen a convertirse en inversores, asuman algo más de riesgo que con los habituales depósitos bancarios y financien los activos productivos de Europa. Esto es, sus empresas.

Pero varias entidades prefieren no mezclar churras con merinas. Dicen que las cuentas personales de ahorro e inversión persiguen una finalidad, mientras que la etiqueta Finance Europe debería ir por otro lado. Sin que una cosa dependa inexorablemente de la otra.

Es el caso de Vanguard, la mayor gestora de fondos indexados y pasivos y la segunda mayor gestora por volumen del mundo. Su responsable en España, Pablo Bernal, confirma a este periódico que hicieron dos aportaciones a la consulta pública de Economía: "mantener el régimen de inversión lo más abierto posible, no sólo circunscrito a Europa [que se pueda invertir en EEUU o Asia, por ejemplo], y que la cuenta personal tenga un incentivo fiscal".

"Queremos que la gente invierta más para proteger su futuro y que lo haga con diversificación global, es el único camino", considera Bernal. Los ETF son fáciles de entender y tienen un bajo coste, por lo que reúnen características "ideales" para este propósito, a juicio de la gestora americana.

Equidad fiscal ETF-fondos

Trade Republic, uno de los principales neobancos de Europa, también se posicionó al respecto. Su jefe para España, Pablo López Gil-Albarellos, asegura que su propuesta a la consulta pública fue "la equidad fiscal entre los ETF y los fondos".

El neobanco pone de ejemplo el camino que ha seguido su país de origen, Alemania. "En la cuenta equivalente, allí se han incluido bonos, acciones, ETF y Eltif", según López.

Curiosamente, Vanguard y Trade Republic colaboran en el ámbito privado desde hace varios años. Los automated savings plans de Trade Republic en Alemania están conformados por ETF de Vanguard. Y en Europa, donde Trade Republic ha alcanzado las 400.000 cuentas infantiles con 1.000 millones de euros invertidos, ETF como el Vanguard FTSE All-World son parte de la solución.

Por su parte, los Eltif o Filpe (fondos de inversión a largo plazo europeos) son la forma que ha encontrado la UE para promover el capital privado entre los pequeños ahorradores, de tal forma que puedan hacer aportaciones desde los 10.000 euros. Eso sí, el dinero se tiene que quedar inmóvil durante un plazo que normalmente llega hasta los diez años.

Volviendo a los ETF, que éstos tributen como los fondos tradicionales -difiriendo el pago de las plusvalías hasta el reembolso final- es una idea que también defiende la OCDE y que ha sido plasmada en unos grupos de trabajo coordinados junto a la CNMV para revitalizar los mercados de capitales europeos.

En España, Hacienda contrarió en 2018 a la Dirección General de Tributos prohibiendo en lo que luego sería la ley de Medidas de Prevención y Lucha Contra el Fraude Fiscal que los ETF tributaran como los fondos, equiparándolos más bien a las acciones comunes como siguen estando hoy. Aunque eso no ha impedido su despegue en nuestro país, tanto en formato pasivo como activo.

En esta misma línea respondió a la consulta pública otro neobanco como N26. Su jefe en España, Antón Díez, resume que su aportación consistió en que "la cuenta debe ofrecer la máxima amplitud: fondos de inversión, ETF, acciones y otros instrumentos tradicionales, excluyendo sólo aquellos orientados a la especulación de corto plazo". Y que "los ETF, eficientes y de bajo coste, deben poder coexistir con los fondos de inversión sin penalización fiscal".