Carnicería en un mercado de Cataluña.

Carnicería en un mercado de Cataluña. Europa Press

Consumo

Las familias españolas de rentas bajas tendrán que comer más lentejas y tofu por la subida del precio de la carne y el pescado

Las legumbres también sufren la inflación, pero resisten mejor y se posicionan como el aporte proteico más asequible.

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Las claves

Las claves

Las familias españolas de rentas bajas son las más afectadas por la subida de precios de la carne y el pescado, que han aumentado más del 50% en la última década.

El informe de Madre Brava señala a las legumbres y el tofu como alternativas proteicas más asequibles, con precios más estables frente al encarecimiento de la proteína animal.

El consumo de carne de cordero, ternera y buey ha caído significativamente debido a su alto precio, mientras que el de legumbres sigue estando por debajo de las recomendaciones dietéticas.

Madre Brava propone facilitar el acceso a las legumbres en supermercados para fomentar su consumo y mitigar el impacto de la inflación sobre las familias con menos recursos.

Los hogares españoles con rentas más bajas son los más afectados por el aumento de los precios a la hora de ir al supermercado. Y una de las mayores subidas a las que tienen que hacer frente es al encarecimiento del precio de la carne y el pescado, unas de las mayores fuentes proteicas.

Según el INE, el precio de la carne ha sufrido una escalada del 51,47% en los últimos diez años. El impacto en el coste del pescado ha sido muy similar en este tiempo. Su precio ha repuntado un 53,35%.

Frente a este incremento, el informe de la organización internacional Madre Brava -centrada en la defensa del clima y la sostenibilidad de la industria alimentaria- posiciona a las legumbres como uno de los refugios económicos ante la subida del precio de la proteína animal.

El estudio destaca que las legumbres son la opción más asequible en comparación con el resto de principales alternativas proteicas y enfatiza, además, la estabilidad de su precio frente al aumento del resto de fuentes proteicas.

Así, pone de relieve que la brecha entre el precio de las legumbres y el precio de la carne es cada vez mayor.

El coste de las legumbres para las familias se ha elevado un 29,74% en los últimos cinco años, en línea con el movimiento inflacionario, que ha hecho incrementar, de media, un 23,85% el precio de los alimentos.

En este sentido, el estudio de Madre Brava revela otra asequible alternativa para sustituir a la proteína animal: el tofu. Entre los productos procesados que aportan este nutriente, el precio del tofu y sus derivados se mantiene a la baja.

Además, el precio del tofu lo hace un alimento muy competitivo frente a los sustitutos vegetales de la carne -los productos diseñados para replicar con exactitud la materia prima animal, también conocidos como carne plant-based-, que en España mantienen precios elevados

Es otra de las conclusiones del trabajo de la organización internacional, que también menciona la anomalía del mercado nacional en relación a otros de nuestro entorno, como Francia o Alemania, donde las alternativas vegetales a la carne valen menos que la misma.

Hay carnes...y carnes

El estudio también hace un repaso sobre cómo ha afectado la inflación a los diferentes tipos de carne y cómo esto ha impactado en el consumo de las mismas. En este sentido, las más perjudicadas son el cordero, la ternera y el buey.

La venta minorista de cordero ha descendido más de un 60% desde 2011 y la de ternera y buey en torno a un 40%, lo que reafirma la correlación negativa entre precio y consumo. Así concluye también el informe: cuanto más cara es la carne, más cae su consumo.

Al consumo alimentario también dedica parte del análisis el informe de Madre Brava. Según los datos recogidos en él, mientras los hogares que cuentan con mayores ingresos destinan sobre un 12% de su presupuesto a la alimentación, las familias con menores rentas dedican casi el 20% a llenar la nevera.

Además, hay otra cuestión relevante. El peso que dedican las familias situadas en el quintil más bajo por ingresos a la cesta de la compra es el único que ha disminuido desde 2016, lo que señala que han alcanzado el límite de lo que pueden dedicar a la comida.

Las legumbres vuelven al centro

En este sentido, y ante la expectación de una mayor presión sobre el coste de la vida derivada del conflicto en Oriente Próximo y shock energético provocado por el mismo, desde Madre Brava vuelven a señalar a las legumbres como solución eficaz.

Más allá de su accesible precio, el informe destaca otras de sus cualidades, como la sostenibilidad de estos alimentos o sus beneficios para la salud, destacando la aportación de fibra y proteína que suponen.

Ante ello, también alerta de que el consumo de legumbres en España se sitúa bastante por debajo de los niveles recomendados. La organización señala que las guías dietéticas abogan por consumir 11,5 kilos anuales y en el ámbito nacional su ingesta media se sitúa en los 3,36 kilos, aunque va en aumento.

Para intentar que las legumbres vuelvan al centro de la dieta mediterránea, Madre Brava aboga porque las cadenas de alimentación faciliten la compra de las mismas haciéndolas accesibles y visibles en los lineales.

Sobre ello, el informe avisa de que tanto el consumo como la producción de legumbres han caído de manera significativa en nuestro país, lo que refleja el cambio en los hábitos alimentarios y un alejamiento del patrón de dieta mediterránea.