Buques y embarcaciones en el estrecho de Ormuz, frente a la costa de Musandam, Omán.

Buques y embarcaciones en el estrecho de Ormuz, frente a la costa de Musandam, Omán.

Materias primas

El petróleo regresa a los 100 dólares tras los últimos ataques en el estrecho de Ormuz

L. Piedehierro
Publicada
Las claves

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El precio del petróleo Brent supera los 100 dólares por barril tras una escalada de incidentes en el estrecho de Ormuz y la incertidumbre en la tregua entre EEUU e Irán.

El repunte alcanza un 12,5% en solo tres sesiones, y desde el inicio del conflicto militar los precios del crudo han subido un 40%.

Nuevos ataques en el estrecho, incluyendo disparos de la Guardia Revolucionaria iraní y la retención de buques, agravan la tensión y bloquean los avances diplomáticos.

Estados Unidos mantiene un estricto bloqueo naval sobre Irán, mientras ambos países se acusan mutuamente de violar el alto el fuego y la situación diplomática permanece estancada.

El precio del barril de petróleo vuelve a superar la barrera psicológica de los 100 dólares, impulsado por una grave escalada de incidentes marítimos en el estrecho de Ormuz y la enorme incertidumbre en torno a la tregua entre Estados Unidos e Irán.

El crudo Brent, de referencia en Europa, registraba este miércoles una subida del 2,94%, situándose en 101,37 dólares por barril. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense avanzaba un 2,89%, hasta los 92,28 dólares.

Esta rápida escalada representa un repunte del 12,5% en apenas tres sesiones bursátiles, motivada inicialmente por el nerviosismo de los inversores ante la perspectiva de que el alto el fuego llegara a su fin.

Desde que estalló el conflicto militar el pasado 28 de febrero, los precios del petróleo acumulan un encarecimiento del 40%. Antes de que comenzase la guerra, el Brent cotizaba en torno a los 72 dólares, y el WTI, en los 67.

La volatilidad del mercado responde a una situación diplomática contradictoria. A pocas horas de que expirara el plazo, el presidente de EEUU, Donald Trump, dio marcha atrás y anunció una tregua indefinida para dar tiempo a las negociaciones, una decisión tomada a petición de Pakistán, país que ejerce como mediador.

Sin embargo, a pesar de este alto el fuego, Washington mantiene activo un férreo bloqueo naval que mantiene paralizado el 90% del comercio marítimo de Irán desde hace 10 días.

Trump ha justificado este asedio asegurando que es la única forma de presionar a Teherán para obtener un acuerdo definitivo, afirmando que Irán busca abrir el estrecho para ganar "500 millones de dólares al día".

El detonante inmediato de esta última escalada de precios es que, pese a la prórroga de la tregua en los despachos, la violencia física ha regresado a las aguas del estrecho de Ormuz.

Por el lado iraní, una lancha armada de la Guardia Revolucionaria abrió fuego sin previo aviso contra un buque portacontenedores a 15 millas náuticas al noreste de Omán, causando graves daños en el puente de mando, aunque la tripulación resultó ilesa.

La situación se ha agravado poco después al confirmarse que otros dos buques de carga también han sufrido ataques en las inmediaciones del estrecho y se encuentran retenidos a ocho millas náuticas de la costa de Irán.

Estos incidentes responden a un fuego cruzado, ya que recientemente las fuerzas de Washington también atacaron a un buque iraní que intentó burlar la estricta vigilancia de la Armada estadounidense cerca del estrecho.

Las negociaciones

Todo este escenario ha bloqueado cualquier avance diplomático. Teherán ha denunciado el cerco naval como una clara violación del alto el fuego y se niega en rotundo a negociar hasta que EEUU garantice la libre navegación.

Ante este callejón sin salida, la delegación estadounidense, encabezada por el vicepresidente JD Vance, canceló su viaje a Islamabad para la segunda ronda de diálogos, aunque Donald Trump ha anunciado que confía en que el próximo viernes se retomen las conversaciones de paz.

Mientras Islamabad mantiene su capital blindada a la espera de un milagro diplomático, la Guardia Revolucionaria iraní ha lanzado un duro comunicado amenazando con asestar "golpes demoledores, más allá de lo imaginable" a los activos estadounidenses e israelíes si se produce una nueva agresión.