El presidente de la CNMV, Carlos San Basilio, interviene durante la presentación del plan de actividades para 2025.

El presidente de la CNMV, Carlos San Basilio, interviene durante la presentación del plan de actividades para 2025. Europa Press

Criptomonedas

La CNMV sitúa a España como cuarto mercado 'cripto' de la UE y pide más proyectos para financiar la economía real

Actualmente hay cinco proveedores de servicios de criptoactivos autorizados y otros 27 en proceso de aprobación.

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Las claves

España se sitúa como el cuarto mercado de criptoactivos más dinámico de la Unión Europea, según la CNMV.

La CNMV insta al sector cripto a dejar la especulación y centrarse en financiar proyectos vinculados a la economía real.

El reglamento europeo MiCA establece un marco regulatorio para el crecimiento ordenado del sector cripto, con España activa en innovación y supervisión.

Se destaca la necesidad de equilibrar la innovación tecnológica con la protección del inversor y avanzar hacia un verdadero mercado único europeo de servicios cripto.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha lanzado un mensaje claro al sector de los criptoactivos: el mercado ha ganado tamaño y madurez, y ha llegado el momento de que deje de centrarse en la pura especulación para volcarse en la economía real.

​Coincidiendo con la celebración del primer año de aplicación de MiCA, el supervisor bursátil ha dibujado un ecosistema cripto en plena expansión en España, al que ya sitúa como el cuarto mercado más activo de la Unión Europea (UE).

​El presidente de la CNMV, Carlos San Basilio, ha subrayado que los criptoactivos “han llegado para quedarse” y que, precisamente por eso, es imprescindible un entorno regulatorio que garantice la protección del inversor y la transparencia.

Tras años de dudas sobre la naturaleza y el futuro de estos instrumentos, el regulador considera que el Reglamento MiCA ha puesto las bases para un crecimiento más ordenado del sector en Europa.

Sin embargo, San Basilio ha admitido que la rápida evolución tecnológica seguirá poniendo a prueba a los supervisores durante los próximos años.

MiCA es el reglamento europeo que pone orden en la emisión de criptoactivos y en los servicios que se prestan sobre ellos en la UE.

Entró en vigor en 2023, pero su despliegue es gradual. Primero se aplicaron las normas sobre monedas estables y, desde finales de 2024, el grueso del marco para los proveedores de servicios.

Con la plena aplicación desde finales de 2024, se abrió un régimen transitorio que permite a los actores ya operativos seguir funcionando bajo las normas nacionales mientras tramitan su autorización MiCA, Ese colchón puede llegar hasta 18 meses en el conjunto de la UE.

Uno de los mensajes más repetidos por San Basilio ha sido la necesidad de que la industria cripto vaya “más allá de generar productos meramente especulativos”.

El presidente de la CNMV ha reclamado emisiones de criptoactivos que financien proyectos reales, con flujos de caja identificables, susceptibles de valoraciones sólidas y vinculados a la economía productiva.

La idea de fondo es que la tecnología blockchain y los criptoactivos pueden aportar eficiencia y nuevas vías de financiación, pero solo si se apoyan en activos y proyectos con contenido económico tangible.

Crecimiento

La CNMV constata que el mercado de criptoactivos ha crecido con fuerza en los dos últimos años. Ese avance se apoya en la entrada de inversores institucionales, la mejora tecnológica —incluida la inteligencia artificial— y marcos regulatorios más claros en algunas jurisdicciones.​

España, en este contexto, aparece bien posicionada. Desde la puesta en marcha del sandbox financiero en 2021, el país ha ido configurando un ecosistema cripto y fintech en expansión, con la CNMV como una de las autoridades más activas en pruebas de innovación.

El regulador calcula que España se sitúa ya como el cuarto mercado más dinámico de la UE en proyectos relacionados con criptoactivos, por detrás de Alemania y muy cerca de Francia y Países Bajos.

Actualmente, hay cinco proveedores de servicios de criptoactivos autorizados y otros 27 en proceso de aprobación, una cifra que ilustra tanto el interés del sector como la carga de trabajo para el supervisor.

Para afrontar este reto, la CNMV ha acometido el mayor refuerzo de plantilla de su historia reciente. Hasta ahora la institución incorporaba unos 30 técnicos al año. En 2025 elevó esa cifra a 80, lo que le ha permitido reforzar regulación y supervisión y crear un departamento específico de innovación fintech.

En cuanto al diseño institucional de la supervisión, San Basilio se ha mostrado partidario de que los grandes proveedores de servicios de criptoactivos, aquellos con carácter sistémico, queden bajo una supervisión centralizada desde la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA).

El objetivo es evitar que las empresas busquen el regulador más laxo dentro de la UE para instalarse y operar en todo el mercado único.

Sin embargo, ha reconocido que el debate es más complejo en el caso de los actores de perfil más doméstico, donde la proximidad del supervisor nacional puede ser un factor relevante de eficacia.

"Razonablemente positivo"

Mirando al futuro, el presidente de la CNMV se declara “razonablemente positivo” con el paquete legislativo europeo, aunque ha advertido de que aún quedan barreras que derribar para lograr un verdadero mercado único de servicios cripto.

Uno de los focos estará en la transformación de las plataformas de negociación, un ámbito donde el salto de proyectos piloto a infraestructuras de mayor tamaño y liquidez será clave para aprovechar las ventajas de volumen que ofrece la tecnología.

La tokenización de valores y el uso de tecnologías de registro distribuido (DLT) podrían mejorar la eficiencia y la transparencia de los mercados, pero su adopción exigirá cambios profundos tanto regulatorios como operativos.

San Basilio también ha reflexionado sobre una incógnita que sobrevuela al sector: si la industria se dirige hacia un nuevo criptoinvierno, como los vividos en el pasado, o si, por el contrario, está sentando las bases de una fase más estable y madura.

La respuesta dependerá, en buena medida, de la capacidad de los actores del mercado para orientar los criptoactivos hacia usos productivos, anclados en la economía real, y del éxito de marcos como MiCA a la hora de equilibrar innovación y protección del inversor.

En esa tensión entre tecnología y regulación se juega la próxima etapa del mercado cripto en España y en Europa.