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Mercados La lupa de Bolinches

Repsol logra frenar su actual fase de ajuste y consolidación ante el soporte de los 28,35 euros

La próxima presentación de resultados, que se anticipa positiva, detiene la presión vendedora en una zona clave.

Más información: El Ibex 35 intenta recuperar los 19.000 puntos con el petróleo en 114 dólares

Eduardo Bolinches
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Repsol frena su fase de corrección apoyándose en la zona de soporte clave ubicada en los 28,35 euros.

El alza del petróleo Brent por encima de los 114 dólares y los sólidos resultados de Eni impulsan la cotización de la energética.

El mercado prevé una mejora operativa en los resultados de Repsol del 29 de octubre y una mayor retribución al accionista.

Superar los 29 euros confirmaría una señal de compra con un primer objetivo técnico en los 30,20 euros.

Porque la subida del Brent por encima de 114 dólares mejora los márgenes del sector y las buenas cuentas de Eni han actuado de catalizador para las petroleras, impulsando la demanda por Repsol.

Ese nivel coincide con el retroceso de Fibonacci del último tramo alcista y con la media móvil de 50 sesiones, por lo que actúa como zona técnica clave desde la que los alcistas intentan articular un rebote.

Se requiere superar el 50% del cuerpo de la vela bajista previa, equivalente a cerrar por encima de los 29 euros en dos cierres diarios consecutivos o en un cierre semanal.

Ya ocurrido: la pérdida del 28,26 activaría un deterioro técnico que abriría descenso hacia la zona de 27 euros; posible: podría acelerar ventas si no aparecen soportes intermedios y exigir una revisión de la gestión de riesgo de los inversores.

Desde los mínimos alrededor de 8,50 euros inició una tendencia alcista con mínimos y máximos crecientes, atravesó una consolidación entre 20,30 y 23 euros y llegó a un máximo intradiario en 31,64 euros en septiembre.

El ajuste en las tecnológicas y el alza del crudo contagian de pesimismo a las bolsas, impulsando a los inversores hacia los bonos estadounidenses como refugio y reduciendo sus rendimientos.

Por su parte, el Ibex 35, que cerró la sesión anterior con un retroceso del 2,12% hasta ubicarse en los 18.913 puntos, tendrá como misión no alejarse demasiado de los 19.000 puntos. Al analizar la composición interna del selectivo español, destaca positivamente el comportamiento de las acciones de Repsol, que se mantienen en terreno positivo y continúan avanzando a contracorriente del mercado.

Existen varios factores fundamentales que están impulsando el precio de Repsol al alza durante las últimas jornadas. El primero de ellos es la escalada continuada en la cotización del petróleo: el barril de Brent, de referencia en Europa y con vencimiento en noviembre, cotiza ya por encima de los 114 dólares en el momento de confeccionar estas líneas, lo que mejora sustancialmente los márgenes operativos del sector.

Por otro lado, Repsol se beneficia también del efecto contagio tras los sólidos resultados presentados por su homóloga europea Eni. La compañía italiana ha registrado un importante beneficio neto y un resultado neto operativo que se ha incrementado en un 76%, al tiempo que ha elevado su programa de recompra de acciones, un conjunto de noticias positivas que actúa como catalizador para que Repsol pueda seguir avanzando.

Adicionalmente, el foco está puesto en la rendición de cuentas de la propia energética. Repsol presentará sus resultados correspondientes al trimestre el próximo día 29 de octubre, fecha en la que el consenso del mercado anticipa una notable mejora operativa.

Esta fortaleza financiera podría llevar a la directiva a anunciar una mayor retribución al accionista mediante un programa de recompra de títulos sustancialmente más elevado que los implementados por la compañía hasta la fecha.

Bajo la perspectiva técnica y con un horizonte temporal de largo plazo, observamos un valor claramente alcista. La cotización se halla inmersa en una impecable secuencia de mínimos y máximos relativos crecientes, consolidando una tendencia primaria muy sólida que dio comienzo tras hacer suelo en los mínimos de abril de 2025, en las inmediaciones de los 8,50 euros.

En esta trayectoria, tan solo se aprecia una fase de consolidación extensa en el tiempo entre los meses de mayo y junio, período durante el cual el valor cotizó en un rango lateral comprendido entre los 20,30 euros por abajo y la zona de los 23 euros por arriba. No obstante, los alcistas reaccionaron con celeridad ante esta pausa, rompiendo la formación al alza y propiciando una nueva oleada de compras en la compañía energética.

Tras marcar un máximo histórico intradiario en los 31,64 euros por acción durante la segunda mitad de septiembre, el título ha iniciado una fase de ajuste y consolidación natural. Este movimiento de retroceso ha llevado al valor a poner a prueba la zona de soporte situada en los 28,35 euros, nivel desde el cual intenta sujetarse y construir una base de reactivación.

Evolución de las acciones de Repsol

Evolución de las acciones de Repsol Eduardo Bolinches TradingView

Este soporte horizontal cobra un significado especial al coincidir con la proximidad tanto del primer nivel de retroceso proporcional de Fibonacci relativo al último tramo alcista como del paso de la media móvil de 50 sesiones, que transcurre por los 28,85 euros. Por ello, nos encontramos ante una zona técnica de alta relevancia donde los alcistas intentan articular un rebote consistente.

Con todo este escenario sobre la mesa, podemos concluir que la tendencia principal se mantiene incuestionablemente alcista, ya que el valor cotiza muy por encima de su media móvil de 200 sesiones.

La tendencia de corto plazo es, efectivamente, correctiva; sin embargo, este movimiento podría estar llegando a su finalización, dado que los niveles de sobreventa empiezan a ser elevados y la cotización se encuentra ante un soporte de cierta importancia que debería permitirle reaccionar.

Para validar definitivamente la reacción alcista iniciada en la sesión de hoy, se requerirá una confirmación técnica, es decir, que la cotización logre superar el 50% del cuerpo de la vela bajista desplegada en la jornada de ayer, lo que equivale a rebasar la zona de los 29 euros en dos cierres diarios consecutivos o un cierre semanal (que podría confirmarse al término de la sesión de hoy).

De materializarse este patrón, se reunirían los ingredientes necesarios para el inicio de un rebote técnico, permitiéndonos introducir una orden de compra al generar una señal clara de entrada en el lado largo o alcista.

En caso de activar esta entrada, el primero de los objetivos técnicos de la pauta se situaría en la zona cercana a los 30,20 euros. Por encima de ese nivel, ya solo quedaría alcanzar de nuevo los máximos históricos registrados en septiembre.

Por el contrario, si ya tenemos títulos de la cotizada en cartera, la gestión del riesgo exige no permitir que el valor cierre en ninguna sesión por debajo de los mínimos alcanzados en la jornada de ayer, es decir, por debajo de los 28,26 euros.

Perder esta referencia implicaría un deterioro técnico mayor con retorno hacia la zona de los 27 euros aproximadamente, ya que antes no existe ningún nivel de soporte que pueda detener la caída; pero mientras no pierda esta zona, la estrategia más sensata para quienes posean acciones de la energética sigue siendo mantener posiciones.