Kevin Warsh. Reuters
Los intentos del Tesoro de EEUU por frenar la sangría en el mercado de deuda con recompras de bonos de largo plazo no parecen haber funcionado: las rentabilidades siguen subiendo.
Y el problema no es solo Oriente Medio, aunque el cierre de Ormuz, el avance de los hutíes en el mar Rojo y la interrupción del oleoducto Este-Oeste en Arabia Saudí hayan disparado las expectativas de inflación y, con ellas, las probabilidades de políticas más restrictivas de los bancos centrales, incluida la Fed y el BCE.
También pesa que en EEUU la deuda bruta ya supera los 40 billones de dólares, el 126% del PIB, mientras el déficit ronda el 6,5%, una cifra enorme para una economía en expansión.
Aun así, no parece haber apetito político por reducirlo, especialmente con las elecciones de medio mandato a la vuelta de la esquina.
Ahora, si las rentabilidades siguen subiendo, el punto de inflexión podría llegar cuando el bono estadounidense a 10 años supere el 5,25%: históricamente, a partir de ahí, los Treasuries dejan de actuar como refugio y empiezan a moverse en la misma dirección que las acciones.
Las grandes tecnológicas reduzcan su ritmo de endeudamiento para construir centros de datos de IA
Naturalmente, algunos inversores podrían reajustar sus carteras para reducir riesgos.
Por otro lado, los mercados globales podrían experimentar una salida de capitales hacia activos estadounidenses, que ofrecen mayor rentabilidad y, en teoría, menor riesgo, lo que fortalecería el índice DXY.
¿Cómo frenar el pánico?
Primero, que termine la guerra en Oriente Medio y bajen las tensiones comerciales, lo que aliviaría parte de la presión inflacionaria. Segundo, un giro en las cuentas públicas, reduciendo los déficits mediante, por lo menos, un menor gasto, al no buscar subir los impuestos.
Y, de postre, que las grandes tecnológicas reduzcan su ritmo de endeudamiento para construir centros de datos de IA, reduciendo así su competencia con el Tesoro de EEUU por el capital.
De momento, sin embargo, no parece que vayamos en ninguna de esas direcciones.
***Igor Kuchma es analista de Trading View.