El presidente de la Reserva Federal de EEUU, Kevin Warsh.

El presidente de la Reserva Federal de EEUU, Kevin Warsh. Reuters

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La Fed se reúne en plena imposición del hermético estilo de Warsh y aplazará una posible subida de tipos a septiembre

El mercado prevé que se mantengan las tasas entre el 3,5% y el 3,75%.

Es el segundo encuentro que lidera el nuevo presidente de la Reserva Federal.

Más información: El BCE deja los tipos en pausa en el 2,25% justo cuando el petróleo vuelve a empujar al alza la inflación

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Las claves

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La Reserva Federal mantiene los tipos de interés, en medio de tensiones geopolíticas y presiones inflacionarias derivadas del conflicto en Irán y el encarecimiento del petróleo.

El mercado y los analistas esperan que la próxima subida de tipos, si llega, se produzca en septiembre, cuando haya mayor claridad sobre la inflación y el contexto internacional.

Kevin Warsh, presidente de la Fed, aplica un estilo hermético en la comunicación, aumentando la incertidumbre y volatilidad entre los inversores.

El reciente descenso de la inflación en EE.UU. y la ralentización del empleo contrastan con la presión de los precios energéticos y las expectativas de los mercados financieros.

La quinta reunión del año de la Reserva Federal de EEUU (Fed) ya está en marcha. La institución monetaria vive el encuentro en plena encrucijada sobre qué hacer con la política monetaria.

Los miembros del FOMC (Comité Federal de Mercado Abierto, por sus siglas en inglés) tendrán que decidir entre aguantar y congelar las tasas por quinto encuentro consecutivo a la espera de ver cómo reaccionan los precios al consumo ante el nuevo alza de los precios energéticos o, por el contrario, subir los tipos de interés y anticipar un posible repunte inflacionario.

Ante este dilema, el consenso del mercado es bastante claro. El guardián del dólar no tocará en esta ocasión el precio del dinero.

Es la principal conclusión del informe de Bank of America sobre el encuentro de la Fed de este miércoles. Sus analistas esperan que el banco central mantenga los tipos en el rango de entre el 3,5% y el 3,75% y aluden a que "la Fed no suele sorprender con subidas" y un alza en julio sería "algo sin precedentes".

Así lo estiman también desde casas de análisis e inversión como eToro, XTB, Julius Baer, Santalucía AM, Pimco, Ebury o Federated Hermes. Algunas de ellas, además, apuntan a que el movimiento en la política monetaria podría llegar después del verano, en la reunión del 16 de septiembre.

En ella, como señalan desde Santalucía AM, "habrá más visibilidad sobre la evolución del conflicto en Irán y su impacto en inflación y crecimiento". Y este es uno de los puntos que guía las decisiones de la institución presidida por Kevin Warsh.

De hecho, el escenario de guerra e incertidumbre política fue uno de los factores que obligó al banco central a cambiar la hoja de ruta de su política monetaria en su última reunión. Dicha cita, la del pasado junio, sí que contó con dot plot o mapa de previsiones económicas.

Cambio en las previsiones

En dicho documento, los miembros del FOMC hicieron un significativo cambio en sus estimaciones. En concreto, pasaron de prever una bajada de 25 puntos básicos en los tipos de interés para lo que restaba de año a pronosticar un alza de 25 puntos básicos en las tasas antes de que acabe 2026.

Los cambios en las perspectivas de la Fed llegaron tras tres meses consecutivos de subidas en la inflación. El repunte del IPC -que pasó del 2,4% de marzo al 4,2% en junio- estuvo provocado por el encarecimiento de los costes energéticos tras las fuertes alzas de los precios del petróleo derivadas de la guerra en Irán y las tensiones en el estrecho de Ormuz.

Sin embargo, el dato de inflación de julio dio una tregua que se extendió a mercados e inversores. Tras el repunte mencionado, el IPC cayó siete décimas en el séptimo mes del año, hasta el 3,5%.

Por su parte, los datos del mercado laboral estadounidense lanzaron un doble mensaje en su última actualización. Por un lado, el país logró reducir en una décima su tasa de paro de junio, hasta el 4,2%, dato que impulsó el optimismo en los parqués de bolsa.

Por otro, la creación de puestos de trabajo se ralentizó. La mayor economía del mundo creó en el sexto mes del año 57.000 empleos, menos de la mitad de los 172.000 que generó un mes antes, en mayo.

A los indicadores macroeconómicos hay que añadirles el contexto geopolítico que enmarca este julio la reunión de la Fed. De hecho, la mejoría de los datos macro hubiera bastado para justificar una nueva pausa en la política monetaria. Y más si la situación en Oriente Próximo no hubiera cambiado desde su último encuentro.

Julio ha sido un mes bastante inestable en cuanto a los riesgos geopolíticos. Estados Unidos e Irán pactaron un acuerdo de alto el fuego dentro del memorando de entendimiento a 60 días que firmaron ambos países a mediados de junio, precisamente coincidiendo con la primera reunión de la Fed que afrontaba Warsh como presidente.

El pacto impuso una pausa temporal a los ataques entre Washington y Teherán, a la vez que acercó las perspectivas de que el conflicto llegase a su fin definitivo.

Repunta la tensión geopolítica

Sin embargo, Donald Trump dio por "terminado" el alto el fuego el pasado 8 de julio y reanudó los ataques estadounidenses contra Irán. Con el repunte de las hostilidades en el golfo Pérsico también volvió el bloqueo del estrecho de Ormuz. Y con él, la subida de los precios del petróleo.

El crudo de calidad Brent, la referencia europea, ha llegado a alcanzar los 100 dólares por barril, una cota que ya superó hace unos meses, motivado por las mismas tensiones. El crudo de Texas se ha revalorizado un 10% en este tiempo y ha tocado máximos de seis semanas al repuntar hasta los 88 dólares por barril.

Aunque Trump ordenó el pasado fin de semana detener los ataques contra Irán con el objetivo de volver a las negociaciones y la tensión entre ambos países ha menguado en los últimos días, las alzas de los precios de la materia prima energética han hecho reaparecer unos riesgos inflacionarios que parecían haber disminuido hace tan sólo un mes.

Y esto, a su vez, provoca que los analistas no descuenten al 100% que la Reserva Federal mantendrá esta vez intactas las tasas, aunque sí es el escenario principal sobre el que trabajan.

En este sentido, Bret Kenwell, analista de eToro en EEUU, señala que "los mercados ven aproximadamente un tercio de probabilidades de que la Fed suba tipos" este jueves.

En la misma línea van las conclusiones del informe de Bank of America sobre dicha decisión. Desde la entidad estadounidense señalan que "no se puede descartar una subida" por parte del banco central.

A su vez, apuntan a que una presunta subida del precio del dinero "consolidaría la credibilidad de Warsh en materia de independencia e inflación". Todo después de que Trump haya vuelto a presionar a la Reserva Federal días antes de su cita para que baje los tipos al afirmar que EEUU "debería tener el tipo de interés más bajo del mundo" y que "no hay ninguna razón para no tenerlos".

Ante ello, Kevin Warsh se ha mostrado tajante. El recién estrenado líder de la Fed manifestó hace unas semanas que el banco central no tolerará "una inflación persistentemente elevada", por lo que, si en esta ocasión no sube las tasas, "tendrá que convencer al mercado de que mantener los tipos responde a los datos y no a una pérdida de determinación", tal y como explican desde XTB.

Al 'estilo Warsh'

Además, en esta reunión el mercado convivirá por segunda vez con el 'estilo Warsh', caracterizado por el hermetismo de la institución monetaria de cara al mercado. Su presidente pretende cambiar su forma de comunicación para dar más protagonismo a los datos y no tanto a las declaraciones u otras variables que den pistas sobre el rumbo de las decisiones del banco central.

Este estilo ya se palpó en la primera cita que lideró Warsh, que contó con un comunicado más escueto que de costumbre. Desde eToro señalan que este giro en la estrategia comunicativa creará más incertidumbre entre los inversores y avisan de que dará pie a que el mercado interprete, lo que, a su vez, incrementará la volatilidad.