Parqué de la Bolsa de Madrid. Efe
El Ibex 35 sube un 2% en la semana y se queda al filo de los 18.000 puntos pese a la incertidumbre por Irán
Puig termina la sesión con una caída del 13,44% tras anunciar que no se fusionará con Estée Lauder.
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El Ibex 35 no logra afianzar la cota psicológica de los 18.000 puntos pero termina la semana en verde al subir un 2,06% en el conjunto de las últimas cinco sesiones. El principal selectivo español -al igual que el resto de bolsas europeas- llega al fin de semana con la esperanza de que las negociaciones en Oriente Próximo terminen por rematar un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán.
Impulsado por esta narrativa, el índice madrileño ha cotizado con subidas durante la mayor parte de la sesión, aunque ha terminado cerrando la misma prácticamente plano, con un avance del 0,06% que le ha hecho situarse en los 17.895,3 puntos. Lo ha hecho una sesión tranquila y estable pero protagonizada por un valor en concreto: Puig.
La compañía catalana anunció pasadas las diez de la noche del jueves que no habrá fusión con Estée Lauder. Lo hizo a través de un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en el que anunciaba que las conversaciones con el gigante estadounidense de belleza habían llegado a su fin sin acuerdo. Y las reacciones en la Bolsa de Madrid no tardaron en llegar.
De hecho, tal ha sido el volumen de movimiento en el parqué nacional en la mañana de este viernes que la apertura de la cotización de la compañía se ha retrasado casi un cuarto de hora respecto al toque de campana. El volumen de venta triplicaba al de compra en la apertura y anticipaba el golpe bursátil: los títulos de Puig se han hundido un 13,44%.
En el resto de plazas europeas, las subidas han sido las protagonistas de una sesión bastante tranquila. En concreto, el Dax alemán ha terminado la sesión con una subida del 0,92%; el Cac francés ha repuntado un 0,37%; el FTSE 100 británico ha avanzado un 0,17% y el FTSE Mib italiano ha subido un 0,75%.
Al otro lado del charco, en Wall Street, los principales selectivos de la Bolsa de Nueva York replicaban la tendencia de la sesión europea. El Dow Jones avanzaba un 0,81%; el S&P 500, un 0,65% y el Nasdaq Composite, el selectivo tecnológico, subía un 0,88%.
Dentro de este índice se ha enmarcado una de las grandes referencias que los inversores han tenido esta semana: los resultados de Nvidia. El gran fabricante de semiconductores anunció el miércoles a cierre de mercado que había disparado su beneficio neto un 210% en el primer trimestre del 2026 y en relación al mismo periodo del año anterior. Nvidia ganó 58.321 millones de dólares en este periodo e incrementó su facturación un 85%.
Resultado irrelevante
Sin embargo, las cuentas del gigante de chips -considerado como el gran termómetro de la IA- parecieron pasar desapercibidas en los mercados financieros a pesar de la gran expectación que habían levantado en el tablero inversor.
El Nasdaq terminó la sesión consecutiva a la presentación de resultados de Nvidia con una tímida subida del 0,09%. Un movimiento que prácticamente replicaron el resto de los principales índices del parqué neoyorquino.
El crudo
Sin grandes sobresaltos por esta parte, la atención del mercado sigue mirando de reojo al conflicto de Oriente Próximo, que termina su duodécima semana sin tener aún un acuerdo de paz. Bajo este contexto, y motivados por las distintas noticias que llegan desde Irán, los precios del petróleo han dado una pequeña tregua.
Tras empezar la semana por encima de los 110 dólares por barril, el Brent, el petróleo de referencia en Europa, repuntaba este viernes casi un 1%. A pesar de este pequeño avance, el crudo se situaba en los 103 dólares por barril, aliviando algo los niveles a los que llegó la semana anterior.
El barril de crudo de Texas, el petróleo estadounidense, avanzaba un 0,64%, aunque lograba descender de la cota de los 100 dólares, hasta los 97.
Todo ello en una sesión de transición a la espera de que se remitan más informaciones sobre los avances en la negociación entre Estados Unidos e Irán. Unas conversaciones de paz que esta semana han tenido sus más y sus menos.
Novedades
Mientras Donald Trump afirmaba que las negociaciones estaban en su etapa final, el régimen iraní materializaba una nueva amenaza mediante la emisión de una directiva que prohíbe la exportación de uranio enriquecido con un grado de pureza muy cercano al necesario para desarrollar una bomba nuclear. Un punto de tensión entre Teherán y Washington, ya que EEUU había exigido a la República Islámica la entrega del material altamente enriquecido.
Sin embargo, el gran foco del conflicto, Ormuz, parecía dar alguna señal de esperanza. La Armada de Irán afirmaba que había permitido el paso de 35 buques en las últimas 24 horas. Entre las embarcaciones se encontraban petroleros, portacontenedores y otros buques comerciales.
Bajo este telón de fondo, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, manifestaba un "pequeño avance" en las conversaciones en el seno de su visita a la reunión de Ministros de Exteriores de la OTAN.
Otros activos
Así, el euro sufría algo en la semana y caía hasta cambiarse por 1,15 billetes verdes, un nivel que no veía desde principios de abril.
Entre los metales preciosos, el oro cedía casi un 1% este viernes y se mantenía en los 4.500 dólares por onza, el nivel que ha soportado durante la semana. La plata, por su parte, bajaba casi un 2%, hasta los 76,16 dólares.
El bitcoin, la criptomoneda con mayor capitalización del mercado, se ha mantenido relativamente estable durante las últimas cinco sesiones y se mantiene al filo de los 80.000 dólares, en intentos de sostener su remontada.