Los mercados respiran con cautela ante las señales de negociación entre Irán y Estados Unidos antes de que expire el plazo de cese de hostilidades. Pese a la menor volatilidad del crudo, la clave para asegurar el estrecho de Ormuz reside en que ambas potencias retomen la diplomacia en territorio pakistaní.
Por su parte, el Ibex 35 tendrá como objetivo pelear por acercarse a los máximos del pasado viernes en los 18.508 puntos, tras acometer una jornada de números rojos como la que se vivió ayer lunes. Examinando los valores de su composición, destacamos el comportamiento de las acciones de Enagás.
La gasista acapara la atención de los inversores tras acometer hoy martes una doble operación corporativa: la compañía ha alcanzado un acuerdo para adquirir un paquete accionarial del 31,5% del capital social de la francesa Teréga al fondo soberano de Singapur (GIC) por un importe de 573 millones de euros. Con esta compra, Enagás se erigirá como el segundo principal accionista de la firma gala.
En segundo lugar, la compañía ha cerrado la venta parcial de su participación en el capital social de Enagás Renovable, transmitiendo la titularidad del 40% a Hy24 por un importe de 48 millones de euros.Tras acometer esta desinversión, Enagás reducirá su participación en la filial al 20%.
Si analizamos los títulos de Enagás bajo el punto de vista técnico, observaremos que el valor mantiene un sesgo de fondo alcista, con una secuencia de mínimos y máximos crecientes que se inició a principios del pasado ejercicio 2025 cerca de la zona de los 10,75 euros por acción.
Esta tendencia ha elevado el precio de su cotización hasta niveles interesantes, situándose por encima del conjunto de sus tres medias móviles más representativas (corto, medio y largo plazo). El valor, además, se ha venido apoyando en su directriz alcista extendida desde esos mínimos, pero lo más interesante para la gasista es lo que ha estado ocurriendo desde finales del pasado mes de marzo.
Concretamente, en la sesión del 27 de marzo, el valor se revalorizó casi el 17% e incluso se permitió el lujo de abrir un importante hueco al alza como consecuencia de la nueva metodología de distribución del transporte y regasificación de gas para el período 2027-2032. Esto propulsó los títulos hasta alcanzar máximos históricos en formato intradiario en la zona de los 17,37 euros por acción.
Evolución de las acciones de Enagás
Eduardo Bolinches
TradingView
Es precisamente tras alcanzar esos máximos históricos cuando los alcistas han dejado de tomar posiciones y se ha producido un ajuste correctivo que, si tenemos en cuenta los mínimos del pasado viernes, alcanzó exactamente el 50% del cuerpo de la vela desplegada en esa sesión tan alcista; es decir, Enagás generó un apoyo en una zona clave.
Con este ajuste correctivo, la acción ha perforado la zona de los 16,75 euros, que era un soporte intermedio en el cual ya había generado un doble apoyo en el muy corto plazo, que es exactamente la zona de soporte que trata de recuperar en la sesión de hoy y que se convierte en su principal resistencia.
En el gráfico mensual vemos cómo Enagás ha completado el primer trimestre del año (enero, febrero y marzo) con alzas importantes que han superado el 27% de su capitalización bursátil. Así pues, hablar de Enagás es hacerlo de un valor fuerte y sólido que podría estar ante el inicio de una nueva fase de recuperación o rebote tras la formación de un throwback efectuado desde máximos históricos.
A corto plazo, parece que quiere retomar la senda alcista, pero deberá cumplir una serie de premisas: la primera es la superación de una zona de resistencia intermedia y la segunda es que no pierda niveles clave de soporte que anularían este intento alcista.
Hablamos de los 16,75 euros como resistencia y los mínimos del viernes en 16,31 euros como soporte. De esta manera, si queremos plantear algún tipo de estrategia alcista en Enagás, el valor deberá recuperar la zona de los 16,75 euros con los filtros adecuados; es decir, deberá cerrar en dos ocasiones diarias consecutivas o una semanal por encima de esta referencia técnica.
Este hecho permitiría introducir una orden de compra buscando un primer objetivo en los máximos históricos, en la zona de los 17,35 euros, con una orden de protección que no debería ir más allá de los mínimos del pasado viernes en los 16,30 euros por acción.
Finalmente, si ya tenemos títulos en cartera lo más recomendable sería mantener, pero será precisamente la pérdida de los mínimos de ese mismo viernes lo que debería hacernos saltar las alarmas, ya que un cierre por debajo de esa zona implicaría ir a buscar niveles sensiblemente inferiores, como podría ser la zona de los 16 euros como mínimo.