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Amazon capitaliza el boom de la IA: AWS dispara el crecimiento y refuerza su papel como motor del grupo
En las últimas sesiones, la compañía ha subido con fuerza y se dirige hacia la conquista de nuevos máximos.
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Durante el inicio de este año, las Siete Magníficas han visto cómo su dominancia bursátil se ha ido diluyendo. Varias de ellas han sufrido caídas superiores al 20%, afectadas por el aumento exponencial del CAPEX en inteligencia artificial, la rotación hacia el sectores más atractivos y por la exigencia de sus altos múltiplos.
En este escenario, Amazon ha emergido como una opción especialmente llamativa. La compañía presenta múltiplos históricamente más bajos, una expansión de márgenes y una diversificación creciente hacia nuevos sectores, incluido el aeroespacial tras su reciente adquisición estratégica.
En las últimas sesiones, Amazon ha subido con fuerza y se dirige hacia la conquista de nuevos máximos, apoyada en un entorno donde los inversores buscan compañías con crecimiento estructural, márgenes en expansión y valoraciones más razonables dentro del universo tecnológico.
AWS y la IA como motor de expansión
El mercado ha valorado durante años a Amazon principalmente como una empresa de comercio electrónico con un negocio cloud complementario. Sin embargo, la realidad es muy distinta, AWS se ha convertido en el auténtico motor de crecimiento y financiación de la compañía.
Con solo un 18% de contribución a los ingresos, AWS generó el 57% del beneficio operativo del grupo. Es decir, un negocio que representa menos de una quinta parte de las ventas aporta más de la mitad de las ganancias.
Todo apunta a que esta dinámica no solo se mantendrá, sino que podría acelerarse. AWS creció un 24% interanual en el cuarto trimestre de 2025, impulsado por la inteligencia artificial.
Las empresas han asumido que migrar sus bases de datos a la nube es una necesidad estructural para entrenar y ejecutar sus modelos de IA, lo que convierte a AWS en un proveedor crítico para esta transición.
Este crecimiento no parece que vaya a frenar en el corto plazo. Según el consenso de Bloomberg, los ingresos de AWS pasarán de crecer un 20% en 2025 a un 25% en 2026, reflejando una aceleración sostenida en la demanda de servicios cloud vinculados a IA.
Si a esto le sumamos que Amazon cotiza a un PER de 25 veces beneficios, muy por debajo de su media de cinco años de 43 veces, la compañía presenta un punto de entrada atractivo para los inversores que confían en que Amazon mantenga su liderazgo en el sector cloud durante los próximos años.
Amazon Leo y la adquisición de Globalstar
Recientemente, Amazon ha anunciado la adquisición de Globalstar por un valor aproximado de 11.570 millones de dólares. Esta operación supone un salto importante en la apuesta espacial de la compañía, un área que hasta ahora avanzaba con cierta lentitud. Con esta compra, Amazon busca potenciar Amazon Leo, integrando la infraestructura terrestre y satelital ya operativa de Globalstar para reducir su desventaja frente a Starlink, la red satelital de Elon Musk.
La noticia ha sido bien recibida por los inversores, aunque la distancia con Starlink sigue siendo amplia. Se estima que Starlink cuenta con más de 10 millones de clientes activos y opera con alrededor de 10.000 satélites en órbita, una ventaja significativa en despliegue y adopción.
Aun así, Amazon llega con un activo que Starlink no tiene, un balance sólido, unos ingresos procedentes de negocios de alto margen como AWS y la capacidad de integrar Amazon Leo dentro del ecosistema cloud.
Si la constelación se despliega según el calendario previsto y los primeros clientes validan la calidad del servicio, Amazon Leo podría convertirse en un negocio de conectividad global con capacidad para capturar cuota en un mercado en pleno crecimiento y que se prevé que crezca considerablemente en los próximos años.
Análisis técnico
El consenso de analistas de Bloomberg sitúa el precio objetivo medio en 283 dólares, lo que implicaría un potencial del 13% a doce meses desde el precio actual de 249 dólares.
A nivel semanal, Amazon mantiene una tendencia alcista estructural de largo plazo desde los mínimos de 2022, escalando desde la zona de 80 dólares hasta marcar máximos históricos en torno a 234 dólares a comienzos de 2025. Desde esos máximos, el precio ha entrado en una fase de corrección y consolidación, que lo ha devuelto hasta los 209 dólares actuales.
Análisis técnico Amazon
En cuanto a indicadores adelantados, el RSI, tras rebotar desde la zona de 30 puntos a inicios de febrero, se sitúa ahora en 60, una zona neutral‑alcista. Además, ha perforado al alza su directriz bajista previa, lo que sugiere margen técnico para continuar avanzando hacia niveles de sobrecompra en torno a los 70 puntos.
Respecto a resistencias y soportes dinámicos, la SMA de 50 periodos, situada en 190 dólares, actúa como primer soporte dinámico por debajo del precio actual.
Más abajo, la SMA de 100 periodos en 186,96 dólares y la directriz alcista de largo plazo conforman una zona de soporte relevante en caso de que el precio profundice en la corrección. Para reanudar la tendencia alcista, Amazon debe superar la resistencia clave en 224 dólares, previa a los máximos históricos de 234 dólares.
En conclusión, por la parte baja el valor cuenta con tres niveles que podrían frenar caídas adicionales:
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196 dólares: retroceso de Fibonacci del 23% y proximidad de la SMA de 50 periodos.
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173 dólares: retroceso de Fibonacci del 38,2%, confluente con la directriz alcista de largo plazo.
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154,34 dólares (SMA de 200 periodos) y 157,64 dólares (50% de Fibonacci): zona de soporte estructural y última red de seguridad.
Mientras el precio se mantenga por encima de la directriz alcista y la SMA de 50 periodos conserve pendiente positiva, la tendencia de fondo permanece intacta. No obstante, si el precio perdiese de forma sostenida los 188,55 dólares, sería prudente situar un stop loss por debajo de los 164 dólares para limitar el riesgo ante una corrección más profunda hacia la zona del 50% de Fibonacci.
*** Yago Serrano Maristany es analista de XTB.