El presidente estadounidense Donald Trump habla con los medios antes de partir de West Palm Beach a bordo del Air Force One.

El presidente estadounidense Donald Trump habla con los medios antes de partir de West Palm Beach a bordo del Air Force One. Reuters

Mercados

Trump aplaza el golpe a la energía iraní y relaja en los mercados el temor a subidas de tipos más agresivas

Su ultimátum inicial había propiciado el alza de la rentabilidad de los bonos y alimentado las apuestas por un endurecimiento monetario ya en abril.

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Las claves

Donald Trump ha decidido aplazar cinco días los ataques a infraestructuras energéticas iraníes, lo que ha aliviado la tensión en los mercados.

La rentabilidad de los bonos internacionales bajó tras el anuncio, reflejando un menor temor a subidas agresivas de tipos de interés por parte de los bancos centrales.

El mercado ha pasado de anticipar posibles subidas de tipos inmediatas a contemplar escenarios más moderados para el BCE, la Fed y el Banco de Inglaterra.

El precio del petróleo retrocedió y las bolsas europeas se recuperaron tras la pausa en el conflicto y las conversaciones entre Washington y Teherán.

En cuestión de horas, Donald Trump ha pasado de tensar al máximo el conflicto con Irán a ofrecer un pequeño respiro a los mercados.

Tras amenazar con golpear la red eléctrica y petrolera iraní, el presidente de Estados Unidos ha optado por aplazar durante cinco días esos ataques contra infraestructuras energéticas, una marcha atrás parcial que ha frenado el castigo sobre la deuda pública y ha relajado el miedo a subidas de tipos más agresivas.

Hasta ese giro, el conflicto en Oriente Próximo había disparado el precio del petróleo y del gas y había endurecido el guion de los inversores sobre los bancos centrales.

En este contexto, la rentabilidad de los bonos repuntaba en bloque y el mercado se preparaba para que el Banco Central Europeo (BCE) retomase las alzas de tipos, una posible subida aislada de la Reserva Federal (Fed) y un Banco de Inglaterra listo para intervenir si la inflación volvía a dispararse.

La rectificación de Trump llegó tras esos días de máxima tensión. El republicano anunció el lunes una pausa de cinco días en los ataques a infraestructuras energéticas iraníes y la Casa Blanca habló de contactos “muy buenos y productivos” que apuntan a una posible desescalada del conflicto.

Tras el anuncio de Trump, el alivio en los mercados de deuda fue inmediato. El rendimiento del bono estadounidense a diez años bajó de alrededor del 4,42% al 4,35%.

El bund alemán retrocedió del entorno del 3,05% al 3% y el gilt británico cayó de algo más del 5,1% al 4,86%, un ajuste muy intenso para un intervalo de tiempo tan corto.

En la periferia del euro, el bono español a diez años pasó de cerca del 3,60% al 3,53% y el italiano del 4% al 3,93%, lo que refleja cómo se ha desinflado parte del castigo de los últimos días.

Cuando sube la rentabilidad de los bonos, a los gobiernos les sale más caro financiarse en los mercados. Si ese interés baja, como ha ocurrido ahora, significa que parte del miedo ligado a la guerra se ha desinflado, aunque el coste de la deuda sigue siendo mayor que antes del conflicto.

¿Qué harán los bancos centrales?

El cambio en los bonos va de la mano de un ajuste en las expectativas sobre los tipos de interés oficiales, es decir, sobre las próximas decisiones de los bancos centrales.

Las quinielas sobre los tipos de interés también se han ajustado. Han pasado de contemplar un endurecimiento más agresivo si el shock energético se enquistaba a un escenario algo más benigno tras el alivio que ha traído Trump sobre Irán.

En el caso del BCE, con la facilidad de depósito en el 2%, el mercado llegó a descontar hasta tres subidas de 0,25 puntos, con la primera ya en la próxima reunión de abril.

Ahora ese escenario se ha enfriado. Las previsiones apuntan a dos alzas a lo largo de 2026, que llevarían el tipo algo por encima del 2,5%, pero sin que abril aparezca ya como un punto casi seguro de despegue.

Con los tipos en el rango de entre el 3,75% y el 4%, la Reserva Federal estaba condenada casi a la inmovilidad. El shock del petróleo por Irán dio aire a la idea de una subida de 0,25 puntos en la segunda mitad de 2026.

Después del gesto de Trump, esa apuesta se ha desinflado y el mercado ha vuelto al relato de una Fed en pausa, con solo un posible retoque marginal sobre el nivel actual.

Con tipos en el 3,75%, el Banco de Inglaterra estaba más cerca de recortar que de subir. El susto energético por Irán dio la vuelta al relato y puso sobre la mesa nuevas alzas.

Tras el alivio que ha traído Trump, el mercado ha pasado a manejar un guion parecido al del BCE, con dos subidas de 0,25 puntos en 2026 y la primera posible en abril, pero sin un acuerdo tan claro como el que se llegó a descontar.

El 'TACO trade'

Tras el nerviosismo inicial, el mercado ha pasado de prepararse para más guerra a descontar una tregua temporal.

Las “conversaciones muy buenas y productivas” entre Washington y Teherán y la pausa de cinco días en los ataques han devuelto el Brent hacia los 100 dólares, han levantado a las bolsas europeas, han hundido las rentabilidades de la deuda y han hecho retroceder al dólar.

Los analistas de Ebury enmarcan este giro en un posible TACO trade, acrónimo de Trump Always Chickens Out, que significa Trump siempre se echa para atrás y que refleja la idea de que el presidente estadounidense acaba reculando en el último momento.

Los expertos de la fintech advierten de que, con Irán desmintiendo ese relato, cualquier tropiezo en la tregua o en las negociaciones puede devolver el sentimiento del mercado a terreno negativo en cuestión de horas.