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Las bolsas suben y el petróleo cae un 8% con la decisión de EEUU de pausar los ataques a la red energética de Irán

El presidente estadounidense había redoblado su amenaza de atacar las centrales eléctricas iraníes si Teherán no reabría el estrecho de Ormuz.

Más información: La AIE advierte de que la actual crisis energética es "muy grave" y supera a la de 1970

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Las claves

Las bolsas europeas y Wall Street han registrado subidas tras el anuncio de Trump de pausar cinco días cualquier ataque a infraestructuras energéticas iraníes.

El precio del petróleo Brent ha caído más de un 7%, mientras que el West Texas Intermediate bajaba un 8%, ante la menor probabilidad de un ataque a Irán.

La rentabilidad de los bonos soberanos ha descendido bruscamente, reflejando un alivio inmediato en los mercados de deuda.

El euro se fortalecía frente al dólar, el oro moderaba su caída y el bitcoin repuntaba un 2,8%, mientras los analistas advierten que este respiro podría ser temporal.

Las bolsas europeas han dado este lunes un giro de 180 grados después de que Donald Trump anunciara conversaciones “buenas y productivas” con Irán y ordenara posponer cinco días cualquier ataque a sus infraestructuras energéticas.

Los principales índices bursátiles del Viejo Continente han pasado de caer más de un 2% a registrar sólidas subidas, mientras el petróleo se desplomaba hasta un 10% y las rentabilidades de la deuda aflojaban con brusquedad.

Hasta ese momento, el recuerdo del ultimátum lanzado el fin de semana por la Casa Blanca –48 horas para reabrir por completo el estrecho de Ormuz bajo la amenaza de atacar centrales eléctricas iraníes– mantenía a los inversores en modo aversión al riesgo.

A primera hora de la sesión de este lunes, el mercado se había colocado en modo guerra: bolsas a la baja, petróleo al alza y más tensión en la deuda ante el miedo a un nuevo golpe inflacionista.

Ese esquema ha saltado por los aires en menos de media hora, tras el anuncio de Trump de que hay contactos “constructivos” con Teherán y que cualquier acción militar queda aplazada al menos cinco días.

Al conocerse ese mensaje, las órdenes de venta se han dado la vuelta y los principales parqués europeos han pasado a terreno claramente positivo.

Sin embargo, a medida que ha ido avanzando la tarde, los grandes índices de Europa han ido perdiendo fuerza.

Finalmente, el Dax alemán ha sumado un 1,22%, el Cac 40 francés, un 0,79%, y el FTSE Mib italiano, un 0,88%. El FTSE 100 británico se ha dejado un 0,07%.

El Ibex 35 ha terminado el día con una subida del 1,04% con la que ha alcanzado los 16.888,2 puntos.

El signo positivo se mantenía en Wall Street, aunque los repuntes también eran inferiores a los registrados en la apertura de la jornada. El Dow Jones subía un 1,48%; el S&P 500, un 1,22%, y el Nasdaq Composite, un 1,35%.

La reacción ha sido todavía más intensa en el caso del petróleo. El barril de Brent, la calidad europea y que ha llegado a hundirse más de un 10%, reducía el descenso al 7,52%. Se situaba así en los 103,75 dólares por barril.

El West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, restaba un 8,33%, hasta los 90,05 dólares.

El simple hecho de que, por ahora, se vea menos probable un ataque directo contra instalaciones energéticas iraníes ha hecho que el mercado recorte la prima de riesgo que estaba pagando por el petróleo.

En el mercado de deuda el alivio ha sido inmediato. Las rentabilidades de los bonos soberanos, que venían de varios días de subidas al calor de unas expectativas de inflación al alza, se han frenado en seco.

El interés del bono estadounidense a diez años retrocedía hasta el 4,367%, mientras que en Europa el bund alemán a diez años se enfriaba en torno al 3%.

En la periferia del euro, el bono español a diez años bajaba al 3,52%, después de haber superado el 3,6%, mientras que el rendimiento del bono italiano a diez años cedía al 3,92% y el francés se situaba en el 3,7%.

La mejora del tono se ha dejado notar también en otros mercados. Y ello a pesar de que la agencia iraní Fars asegura que no ha habido contactos directos ni a través de intermediarios y que Trump habría reculado al conocer que Teherán respondería atacando centrales eléctricas en toda la región.

El euro se fortalecía ligeramente frente al dólar y se cambiaba a 1,159 billetes verdes.

El oro seguía en negativo pero moderaba su caída al 2,35%, hasta los 4.385,71 dólares por onza, y la plata avanzaba casi un 2% y superaba los 69 dólares.

El bitcoin, la principal criptodivisa del mundo, repuntaba un 2,8%, hasta los 70.723,8 dólares.

Los analistas insisten, no obstante, en que se trata más de un respiro táctico que de un punto final al episodio de volatilidad.

El aplazamiento de los ataques es sólo temporal y el pulso en torno a Ormuz sigue abierto, por lo que, como recuerdan varios expertos consultados por Reuters, cualquier ruptura de las conversaciones o nuevo incidente puede volver a disparar el petróleo y forzar nuevas ventas en bolsa.

A su juicio, la clave será cuánto dure la incertidumbre sobre el estrecho y sobre la oferta de crudo. Cuanto más se prolongue, mayor será el riesgo de más presión inflacionista y de que los bancos centrales tengan que endurecer de nuevo su discurso.