Dron militar controlado con fibra óptica.

Dron militar controlado con fibra óptica. Europa Press.

Mercados

La guerra de Irán avala la 'moda bursátil' de la defensa: los valores europeos y tecnológicos son los más atractivos

Energéticas y petroleras también se posicionan como una buena apuesta en el contexto geopolítico actual.

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Las claves

La guerra en Irán ha impulsado el atractivo bursátil de los sectores de defensa y energía, especialmente en Europa y valores tecnológicos.

El gasto en defensa de la UE alcanzará los 381.000 millones en 2025, con empresas como Leonardo revalorizándose hasta un 90% en bolsa.

El conflicto ha elevado los precios del petróleo y el gas, beneficiando a grandes energéticas y a compañías de infraestructura como RWE y Quanta Services.

Los expertos recomiendan diversificar, apostar por valores con pedidos visibles y considerar activos defensivos como el oro y metales estratégicos.

La guerra de Irán ha sacudido los mercados y ha dado un giro de guion en la narrativa bursátil. Y en este nuevo capítulo, los inversores también ven nuevas opciones para rentabilizar un conflicto que ya deja ganadores, perdedores y grandes promesas.

Entre los grandes beneficiados, los analistas lo llevan teniendo claro prácticamente desde que detonó el conflicto: los valores de energía y defensa. Aunque hay matices.

El riesgo de un recorte del suministro energético, alentado por la escalada del precio del petróleo y el gas sumado al incremento del gasto militar, refuerza las apuestas hacia estos sectores. Especialmente en el caso de la defensa, las miradas se dirigen hacia la industria del Viejo Continente.

La defensa europea

En el corto plazo, y en relación con la industria de defensa, "Europa sigue elevando presupuestos y el contexto geopolítico refuerza esa tendencia", explica Antonio Castelo, analista de iBroker, a este diario. Además, el desempeño del sector avala su futura trayectoria.

Como señala Castelo, "el índice europeo de aeroespacial y defensa subió alrededor de un 55% en el último año, el gasto en defensa de la UE pasó a 343.000 millones de euros en 2024 y se estima en 381.000 millones en 2025", por lo que la apuesta es "muy clara".

Además, la posición también se puede extender en el medio plazo, aunque hay que afinar algo más. En concreto, hay que mirar hacia valores que incluyan ciberseguridad y defensa tecnológica, porque "la amenaza geopolítica ya no es solo militar, también es digital", como remarca el analista de iBroker.

Sin embargo, aquí también hay una mala noticia. Para respaldar estos valores hay que tener muy en cuenta el precio, que también se ha disparado tras el reciente entusiasmo por esta industria.

Bajo la opinión de Castelo, en vez de "perseguir euforia" habría que plantearse entrar a compañías "con cartera de pedidos visible y exposición a tecnología de defensa".

En este sentido, el analista destaca un valor en concreto: Leonardo. La compañía italiana se revalorizó un 90% en bolsa el año pasado y este 2026 va por el mismo camino. La subida ya va por el 30%. Además, combina defensa tradicional con electrónica y también se sube al barco de la IA.

El sector energético

Cambiando de tercio, las energéticas. A corto plazo, su atractivo es claro. La guerra en Oriente Medio ha disparado el precio del petróleo y el gas y estas industrias se han beneficiado mucho de la especulación en torno a un posible recorte del suministro.

En el medio plazo, la estrategia en torno a este sector también funciona a ojos de los expertos, aunque hay que hacer ciertos ajustes. En particular, Castelo ve atractiva la infraestructura y redes eléctricas.

Su recomendación no sólo se justifica por el contexto actual, sino que tiene en cuenta la coyuntura de la industria. "La combinación de electrificación, seguridad energética, reshoring industrial y demanda de los centros de datos está elevando la necesidad de inversión en generación, transmisión y mantenimiento de red", explica Castelo.

En este sentido, el analista apunta a compañías como RWE o Quanta Services. La primera, alemana con sede en Essen, creció un 57% en bolsa el año pasado. Su rendimiento en el Dax este 2026 le ha empujado un 22%.

Quanta Services, más de lo mismo. La compañía se impulsó un 34% en 2025 y, de momento, su desempeño en lo que llevamos de año la ha alzado un 35% en Wall Street.

Además, el analista también hace hueco a apuestas 'más seguras' como las grandes petroleras, entre las que destaca a Shell, Total Energies o Repsol. "No son valores de moda, pero sí negocios que encajan bien cuando la geopolítica devuelve valor a la seguridad de suministro", añade.

Pese a ello, hay que tener en cuenta un último matiz. "Cuando acabe el conflicto, los precios del crudo volverán a caer y es muy probable que algunos valores sufran una vuelta a la realidad", explica Javier Cabrera, analista de XTB.

A pesar de todas estas recomendaciones, los expertos siguen llamando a la calma. Piden no dejarse llevar por la emoción y recular para adaptar la cartera al contexto geopolítico. Además, insisten en que no es momento de vender de forma masiva, sino de seleccionar mejor las apuestas.

Otras recomendaciones

En ello también concuerda Javier Molina, analista de eToro. "Históricamente, los conflictos geopolíticos generan volatilidad inicial, pero los mercados suelen estabilizarse cuando empieza a percibirse una desescalada", sentencia.

Molina hace un hueco al oro entre las estrategias defensivas y como "acto de diversificación". Aquí también concuerda Castelo, que añade a la lista otras materias primas, como metales estratégicos ligados a electrificación y soberanía industrial.