Imagen del nuevo logo del BBVA en una oficina del banco en Madrid

Imagen del nuevo logo del BBVA en una oficina del banco en Madrid BBVA Bilbao

Mercados La lupa de Bolinches

BBVA se enfrenta a una prueba decisiva en el soporte crítico de los 18,45 euros

La crisis de Irán puede afectar al sector bancario a través de varios canales, un escenario que podría trasladar presión a la cotización del valor a corto plazo.

Más información: El Ibex 35 arriesga los 17.300 puntos con el petróleo en ascenso

Eduardo Bolinches
Publicada

Las claves

Las tensiones en Irán y la subida del petróleo han provocado caídas bursátiles y un aumento del nerviosismo en los mercados.

Las acciones de BBVA han perdido más del 16% de su capitalización desde marzo y cotizan por debajo de sus medias móviles de corto y medio plazo.

El soporte clave para BBVA se sitúa en los 18,45 euros; si se pierde, el precio podría dirigirse hacia los 17,50 euros.

Se identifican dos escenarios estratégicos: esperar un acercamiento a los 17,90 euros para comprar, o una recuperación por encima de los 19,30 euros para señales alcistas.

Las tensiones por el conflicto en Irán se intensifican tras nuevos ataques y el nerviosismo vuelve a los mercados. El precio del petróleo ha llegado a tocar de nuevo los 100 dólares por barril y arrastra a la baja a las bolsas. El encarecimiento del crudo supone un duro golpe para las economías, ya que amenaza con disparar la inflación.

Por su parte, el Ibex 35, que en la sesión previa cayó un ligero 0,53% tras no poder situarse por encima de los 17.500 puntos, se está viendo presionado por la última subida del precio del crudo. Si examinamos los valores de su composición, destaca el comportamiento de las acciones de BBVA, que retroceden en los primeros compases de la sesión.

Las caídas bursátiles provocadas por la guerra en Irán han golpeado con fuerza a la banca española. Aunque su exposición directa a Oriente Medio es muy limitada, UBS señala que el mercado teme un escenario de estanflación que reduzca el crédito y eleve la morosidad. Además, el mercado de bonos ya descuenta este riesgo con subidas de los tipos a largo plazo.

En un contexto de fuerte inflación, los bancos centrales no pueden bajar los tipos e incluso podrían verse obligados a subirlos. Esto mejora los márgenes de las carteras actuales de crédito de la banca, pero al mismo tiempo frena la demanda de préstamos y eleva el riesgo de morosidad.

Técnicamente, en los títulos de BBVA se observa un patrón alcista de medio y largo plazo iniciado desde la zona de los 8,40 euros por acción, nivel que tocó a principios de 2025.

Esta estructura permitió al banco desarrollar una secuencia de mínimos y máximos crecientes que lo llevó, durante el pasado mes de febrero, a marcar máximos históricos en formato intradiario en los 22,33 euros.

Sin embargo, es precisamente en esa zona donde BBVA ha comenzado a mostrar dificultades, iniciando una fase de ajuste correctivo intensa y rápida en la que se han perdido soportes relevantes y se han abierto huecos bajistas de cierta entidad.

Entre los niveles clave que han cedido destaca la zona de los 21 euros por acción, tras un hueco bajista abierto a comienzos del pasado mes de febrero.

Posteriormente también se perdió la zona de los 19,35 euros, que había pasado a convertirse en un nuevo soporte relevante, tras otro hueco a la baja abierto en los primeros compases de este mes de marzo. Este deterioro técnico ha sido significativo y además se ha desarrollado en muy poco tiempo.

Evolución de las acciones de BBVA

Evolución de las acciones de BBVA Eduardo Bolinches TradingView

Desde el pasado mes de marzo, y teniendo en cuenta los niveles actuales de cotización, BBVA ha perdido más del 16% de su capitalización bursátil. Además, el precio de sus acciones se sitúa ya por debajo de dos de sus tres medias móviles más representativas, en concreto la de corto y la de medio plazo.

Para tratar de localizar zonas de apoyo relevantes, podemos trazar los niveles de retroceso proporcional de Fibonacci al último gran tramo alcista, el iniciado desde los 16,09 hasta los 22,33 euros. Este cálculo muestra un soporte importante en la zona de los 18,45 euros por acción, correspondiente al nivel del 61,8% de retroceso.

Ese nivel de 18,45 euros es precisamente el que BBVA trata de sostener en estos momentos. Con este escenario sobre la mesa, ya se pueden identificar los niveles técnicos clave para plantear cualquier tipo de operación que permita reducir el riesgo.

En primer lugar, si el valor ya se mantiene en cartera y la visión es de corto plazo, no sería aconsejable permitir que BBVA caiga por debajo de los 18,45 euros. De hacerlo, el precio podría dirigirse nuevamente hacia la zona de los 17,50 euros para volver a tantear ese soporte.

Dado que los niveles de volatilidad son elevados en estos momentos y que los indicadores de sobrecompra y sobreventa se sitúan en una posición neutral, lo más prudente sería esperar a que BBVA supere zonas de resistencia relevantes o alcance algún soporte clave que permita plantear una orden de compra. En este sentido, se pueden contemplar dos posibles escenarios.

El primero sería un acercamiento del precio hacia la zona de los 17,90 euros, que permitiría un primer posicionamiento con una orden de protección por debajo de los 17,35 euros en base cierres.

El segundo escenario se produciría únicamente si BBVA logra superar en cierres la media móvil de medio plazo, que actualmente pasa por la zona de los 19,30 euros. En ese caso, el valor podría empezar a mostrar señales de giro alcista e intentar recuperar parte del último tramo bajista.

Mientras tanto, BBVA es un valor en el que conviene mantenerse al margen o, en el mejor de los casos, mantener en cartera si ya se posee, vigilando muy de cerca el soporte de los 17,50 euros, que no debería perderse bajo ningún concepto.