Local de Krispy Kreme.
Krispy Kreme podría tener un dulce potencial
El valor se consolida por encima de la zona de 3,60–3,70 dólares.
Krispy Kreme se disparó ayer más de un 25% después de que la compañía presentara unos resultados que superaron claramente las previsiones del mercado y evidenciaran avances tangibles en su nueva hoja de ruta estratégica. Aun así, el grupo sigue afrontando desafíos relevantes a medio plazo. ¿Tienen sentido estas subidas?
En el cuarto trimestre de 2025, Krispy Kreme registró una caída de los ingresos del 2,9% interanual. No obstante, la cifra quedó por encima de lo esperado por los analistas.
La gran sorpresa llegó por el lado de la rentabilidad: los beneficios superaron ampliamente el consenso y los márgenes mostraron una mejora significativa gracias a mejoras operativas, como una mayor eficiencia en la producción, incrementos de productividad y la externalización de la logística, lo que ha permitido contener costes.
Modelo de franquicias
Lo más importante sin duda es que el plan de reestructuración está dando frutos. La compañía ha optado por concentrar sus ventas en ubicaciones de alto tráfico mediante alianzas con grandes distribuidores como Walmart, Target y Costco, al tiempo que ha cerrado alrededor de 1.400 puntos de venta no rentables en Estados Unidos.
Esta estrategia no solo reduce costes, sino que también protege la imagen de marca, evitando locales con baja afluencia y redirigiendo recursos hacia áreas con mayor retorno.
A esto se le suma que la compañía pretende expandir su modelo de franquicias, sobre todo en el extranjero, lo que le permitirá contener el capex y dedicar la caja a reducir el apalancamiento.
En el gráfico diario de Krispy Kreme se aprecia un giro técnico favorable tras una fase de caídas prolongadas. El precio ha respetado la zona de soporte en torno a 3 dólares y desde ahí ha iniciado un rebote con mayor intensidad, rompiendo la dinámica bajista de corto plazo y recuperando medias móviles relevantes, lo que apunta a un cambio de sesgo.
Análisis técnico de Krispy Kreme
El impulso viene respaldado por una mejora clara del momentum, con un RSI al alza y sin señales de sobrecompra, y un repunte del ADX que sugiere el inicio de una nueva fase tendencial.
Mientras el valor se consolida por encima de la zona de 3,60–3,70 dólares, el escenario más probable es una continuación alcista hacia resistencias en torno a 4,10 dólares y, en extensión, la zona de 4,50 dólares. El conjunto de señales técnicas permite mantener un sesgo constructivo en el corto y medio plazo.
*** Javier Cabrera es analista de XTB.