El Ibex 35 marcó, en la sesión del miércoles, un nuevo máximo histórico de cierre en 18.461 puntos tras avanzar un 1,49%, en un contexto de renovado apetito por el riesgo, en un momento donde las inquietudes de los inversores por los aranceles impulsados por Donald Trump han pasado a un segundo plano.
Este jueves, el índice ha superado nuevas cotas históricas, dando continuidad al movimiento alcista. Dentro de su composición, destaca el comportamiento de las acciones de Indra, que se han disparado tras presentar sus cuentas. En concreto, la compañía ha avanzado un 21,26%.
Indra obtuvo un beneficio neto de 436 millones de euros en 2025, un 57% más que los 278 millones de 2024, según comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, gracias a la mejora operativa y al impacto puntual positivo por la revalorización de su participación en TESS.
La compañía elevó sus ingresos un 13% en 2025, hasta 5.456,7 millones de euros, con avances en todas sus divisiones —Defensa +36%, ATM +12%, Movilidad +10% y Minsait +5%—, aunque el efecto divisa restó 74 millones de euros por la depreciación del dólar frente al euro y su impacto en Brasil, Argentina y México. Sus objetivos financieros superan, al menos en un 17%, las metas del plan estratégico 24-26.
Además, ha anunciado el pago de un dividendo de 0,30 euros por acción, un 20% superior al de 2024, con cargo a los beneficios de 2025 y pagadero el 9 de julio de 2026.
Desde el punto de vista técnico, conviene centrarse en lo ocurrido en el valor desde febrero de 2025, cuando cotizaba en torno a los 16 euros. A partir de ese momento comenzó a mostrar claros síntomas de fortaleza, avanzando con decisión en una secuencia de mínimos y máximos relativos crecientes, siempre apoyado en una directriz alcista que ha sostenido el precio ante cada ajuste correctivo.
Este movimiento de los títulos de Indra ha estado acompañado por un volumen de negociación constante, que incluso se ha incrementado en las fases de retroceso hacia niveles de soporte relevantes, desde donde el valor ha rebotado con contundencia.
Evolución de las acciones de Indra
Eduardo Bolinches
TradingView
Las tres medias móviles más representativas, salvo algún episodio puntual en el corto plazo, mantienen una clara pendiente alcista y respaldan la estructura. El pasado 16 de enero alcanzó máximos históricos en formato intradiario en la zona de 61,50 euros por acción.
Desde ahí se produjo un intenso ajuste correctivo que llevó al valor a perder más del 26% en pocas semanas, pasando de 61,50 a 45,34 euros, lo que disparó los niveles de sobreventa y facilitó el inicio de un rebote consistente. Esta caída se desarrolló con gran verticalidad y elevó notablemente la volatilidad, poniendo a prueba la solidez de la estructura alcista previa.
Este rebote ha permitido a Indra situarse de nuevo por encima de sus tres medias móviles más relevantes, mostrando fortaleza tanto en el corto como en el medio plazo. Además, la recuperación ha venido acompañada de una mejora progresiva en el volumen, reforzando la fiabilidad del movimiento al alza.
En la sesión de hoy ha abierto con un importante hueco alcista, lo que mantiene abiertas las probabilidades de volver a buscar la zona de máximos históricos. No obstante, debe enfrentarse al último nivel de retroceso proporcional de Fibonacci del tramo bajista previo, situado en los 55,25 euros, que actúa como resistencia horizontal.
La cotización de Indra ha logrado cerrar en los 62,75 euros por acción, lo que genera una interesante y atractiva señal de entrada en el lado largo que nos permitiría introducir una orden de compra.
Este escenario reforzaría la tendencia alcista y abriría la posibilidad de establecer objetivos progresivos hacia los máximos históricos, con un riesgo controlado gracias a la ubicación de la orden de protección.
Este escenario, que bien podría darse hoy mismo con un primer objetivo ya alcanzado en los 60,10 euros y un segundo en 61,50 euros. Entrar antes de ver esa segunda ruptura, implicaría la aplicación de una orden de protección por debajo de los mínimos de hoy, en la zona de 54,30 euros, ajustando el tamaño de la posición a un máximo de un tercio de lo que normalmente destinemos a un activo de estas características, con el propósito de limitar riesgos.
Si el valor ya está en cartera, la situación invita a mantener posiciones, aunque sin permitir caídas por debajo de 54,30 euros. De perder ese nivel, aumentarían las probabilidades de cerrar total o parcialmente el hueco alcista abierto en la sesión actual, un entorno que empeoraría, de forma drástica, su situación técnica.