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Bolsa de Japón. Efe

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El avance del acuerdo comercial entre Japón y EEUU seduce a los inversores: esperan que el Nikkei suba un 13% más

El selectivo nipón ha avanzado un 14,16% en lo que llevamos de año y se sitúa en torno a los 57.000 puntos.

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Las claves

El Nikkei ha subido un 14% en lo que va de año y los analistas prevén que pueda alcanzar los 65.000 puntos, lo que supondría un avance adicional del 13%.

El acuerdo comercial entre Japón y Estados Unidos, con inversiones niponas iniciales de 30.900 millones de euros en energía, gas natural y minerales críticos, impulsa la confianza de los inversores.

La reelección de Sanae Takaichi como primera ministra y su mayoría parlamentaria también han reforzado el optimismo sobre el desempeño del principal índice japonés.

Estados Unidos reducirá los aranceles a las exportaciones japonesas, incluidos los automóviles, como parte del acuerdo económico bilateral.

La Bolsa de Japón no parece tocar techo ni tener motivos para hacerlo. El Nikkei, su principal selectivo, ha avanzado un 14% en lo que llevamos de año, hasta situarse en el entorno de los 57.000 enteros.

Desde que empezó 2026, el índice nipón ha conquistado poco a poco diferentes barreras. El selectivo japonés vio por primera vez en el panel de su cotización los 53.000 enteros y ha ido viendo cómo la cifra del millar se iba superando hasta alcanzar los 57.000 puntos.

Ahora, y después de que se hayan conocido de manera concreta las primeras inversiones del acuerdo comercial entre el país asiático y Estados Unidos, los analistas han fijado un nuevo objetivo para el índice asiático.

En concreto, desde el área de Investigación de Renta Variable de Asia de Julius Baes, estiman que el parqué nipón podría celebrar a lo largo del año que su principal selectivo alcanzase los 65.000 puntos.

Para llegar a esta cifra, y desde su umbral de cotización actual, el Nikkei tendría que impulsarse un 13%.

Por el momento, la trayectoria del índice es más que satisfactoria, tanto si se compara con sus homólogos en el plano internacional como si se mide con su propio desempeño en otros años.

Mientras en el resto de plazas mundiales los inversores intentan evadir la volatilidad del mercado, el Nikkei se desmarca de los flojos recorridos de los principales selectivos en lo que llevamos de año.

Por contextualizar, las referencias que llegan desde Wall Street son bastante planas y, en el caso del Nasdaq y el S&P 500, marcan una senda de pérdidas.

La referencia europea tampoco incita al entusiasmo. El rendimiento del Stoxx Europe 600 en lo que llevamos de 2026 ronda el 5,5%, mientras que el año pasado se situaba casi en el 9% por las mismas fechas.

Las proyecciones del acuerdo comercial con la administración Trump no son las únicas razones que auguran un buen desempeño para el selectivo nipón.

La reciente reelección de Sanae Takaichi como primera ministra japonesa y la holgada mayoría que la respalda desde las elecciones del 9 de febrero también han impulsado al índice de Japón.

Entre las políticas de Takaichi, la protección de inversiones estratégicas en IA, semiconductores e informática cuántica y la protección de infraestructuras clave de energía y telecomunicaciones. Todo ello, sumado a un fortalecimiento de sus relaciones diplomáticas.

En este sentido se inscriben los acuerdos comerciales pactados con la Administración Trump. Japón y Estados Unidos llegaron a una alianza económica el pasado julio en la que el país nipón comprometió 440.000 millones de euros en inversiones en el país americano.

Del total de este acuerdo, Japón ha compartido detalles de la primera fase, en la que las inversiones ascienden a los 30.900 millones de euros.

En concreto, serán tres proyectos ligados a la energía, el gas natural y los minerales críticos los que inicien el ciclo de compromisos.

Proyectos

El más robusto económicamente -con una inversión de 28.596 millones de euros- se desarrollará en Ohio y se basará en la construcción de una infraestructura de gas natural que suministre energía a centros de datos e infraestructuras similares ligadas a la Inteligencia Artificial.

Los otros dos consistirán en una planta de exportación de petróleo valorada en 1.815 millones de euros y la instalación de infraestructuras de cara a procesar metales críticos, cuya factura asciende a los 495 millones de euros.

A cambio de estas inversiones, Estados Unidos se comprometió a rebajar los aranceles a las exportaciones japonesas del 25% al 15%, incluyendo los automóviles.