La secretaria general del Tesoro, Paula Conthe, junto a la directora general del Tesoro y política financiera, Carla Díaz Álvarez de Toledo.

La secretaria general del Tesoro, Paula Conthe, junto a la directora general del Tesoro y política financiera, Carla Díaz Álvarez de Toledo. Ministerio de Economía

Mercados

El Tesoro coloca 15.000 M en un bono a 10 años con demanda récord en plena crisis arancelaria por Groenlandia

El 90% de la primera colocación sindicada del año recae en manos de inversores internacionales, con fuerte presencia de bancos centrales

Más información: El interés de las obligaciones del Tesoro a 50 años marca récord y supera el 4% por primera vez en una emisión pública

Publicada
Actualizada

Las claves

El Tesoro Público ha emitido un bono a 10 años por 15.000 millones de euros con una demanda récord de 145.000 millones.

La colocación se realizó en un contexto de incertidumbre por la crisis geopolítica de Groenlandia, pero la rentabilidad del bono español se mantiene estable en torno al 3,3%.

La emisión ha contado con una participación extranjera del 90% y ha sido liderada por grandes bancos internacionales.

Con esta operación, el Tesoro ya ha cubierto el 16,8% de su programa de financiación a medio y largo plazo para 2026.

El Tesoro Público ha arrancado el año con una colocación histórica de un nuevo bono a 10 años, con vencimiento en abril de 2036, en la que ha emitido 15.000 millones de euros y ha recibido una demanda de 145.000 millones.

Se trata de la mayor de la historia para esta referencia y casi diez veces el importe finalmente adjudicado.

​La operación se produce en un entorno de elevada incertidumbre en los mercados por la crisis geopolítica en torno a Groenlandia, que ha generado correcciones en las bolsas europeas y una huida parcial hacia activos refugio como el oro y la plata.

El incremento de las tensiones no ha provocado la típica caída de las rentabilidades de la deuda soberana, que también han repuntado en Estados Unidos y Alemania.

En este contexto, el bono español a 10 años se mantiene en la zona del 3,3%, con una prima de riesgo por debajo de los 40 puntos básicos, niveles no vistos desde antes de la crisis financiera.

Calificación y prima de riesgo

Esta ha sido la primera emisión sindicada tras las mejoras de calificación de 2025, cuando S&P elevó la nota de España hasta A+. Fitch y Moody’s también subieron un escalón el rating soberano y mantuvieron una perspectiva estable para la deuda del país.

Estas mejoras han reforzado la percepción de la deuda española como activo de calidad dentro del sur de Europa a pesar de que la ratio nacional de deuda pública se sitúa aún por encima del 100% del producto interior bruto (PIB).

A su vez, la reducción de la prima de riesgo —el sobrecoste que paga España por financiarse en los mercados frente a Alemania— ha permitido al Tesoro emitir a tipos históricamente contenidos para este tramo.

Esto se produce incluso en un entorno de tensiones geopolíticas y repunte de las rentabilidades globales, lo que ayuda a explicar el salto en volumen y calidad de la demanda.

Detalles de la emisión

El nuevo bono con vencimiento el 30 de abril de 2036 se ha emitido con un cupón del 3,30% y una rentabilidad del 3,323%, lo que supone un diferencial de 6 puntos básicos sobre la actual referencia a 10 años con vencimiento en octubre de 2035.

Con esta transacción, el Tesoro ha completado ya el 16,8% de su programa de financiación a medio y largo plazo para 2026, con 29.787 millones de euros emitidos en lo que va de año.

Según los datos ofrecidos por el órgano dependiente del Ministerio de Economía, la deuda en circulación mantiene una vida media de 7,83 años y un coste medio del 2,318%.

El Tesoro considera que estas cifras son coherentes con la estrategia de alargar plazos y contener el impacto del ciclo de tipos en la carga financiera del Estado.

Inversores extranjeros

La colocación ha contado con 441 cuentas inversoras y una participación extranjera del 90% del total, un porcentaje muy elevado incluso para una referencia a 10 años.

Por áreas, destacan el Reino Unido e Irlanda, con un 22,5%; Francia e Italia, con un 14,2%; Alemania, Austria y Suiza, con un 11,7%; y los países escandinavos, con un 6%. El resto de Europa suma el 21,6%.

Fuera del Viejo Continente, Oriente Medio ha representado un 5,4%, Asia un 4,7% y Estados Unidos y Canadá un 3,5%.

Por tipo de inversor, el 26,5% de la emisión ha sido asignada a bancos centrales e instituciones oficiales. Les siguen las gestoras de fondos, con un 25,1%; las tesorerías bancarias, con un 23,3%; y las aseguradoras y fondos de pensiones, con un 16,2%.

Servicios bancarios, fondos apalancados y otros inversores completan el resto de la operación.

BBVA, Banco Santander, Barclays, HSBC, JP Morgan y Morgan Stanley han actuado como bancos directores de la sindicación, mientras que el resto de creadores de mercado de bonos y obligaciones del Estado han participado como codirectores.

La colocación se enmarca en un calendario de financiación que prevé emisiones brutas totales superiores a 280.000 millones de euros en 2026, ligeramente por encima del pasado ejercicio por el mayor volumen de amortizaciones.