Un inversor en la Bolsa de Fráncfort.

Un inversor en la Bolsa de Fráncfort. Arne Dedert DPA

Mercados

El índice del miedo se relaja hasta niveles preguerra pese a la crisis de los bancos

El VIX, que mide la volatilidad del S&P 500, cae hasta el entorno de los 16 puntos y se acerca a sus mínimos históricos.

13 mayo, 2023 02:43

No hay miedo en las bolsas. El índice VIX -referenciado al S&P 500 y conocido como el indicador del miedo- ha caído en los últimos días hasta el entorno de los 16 puntos. Se trata del nivel más bajo desde noviembre de 2021, es decir, desde hace 18 meses.

El índice, que mide la volatilidad del selectivo estadounidense, ha recuperado, por tanto, niveles previos al estallido de la guerra en Ucrania. Y ello a pesar de la crisis bancaria que, especialmente en Estados Unidos, se desencadenó a principios de marzo y que todavía mantiene a algunos inversores en vilo.

Esta caída del VIX “sugiere que, a pesar de las muchas incertidumbres macroeconómicas a las que se enfrentan las bolsas, los inversores se muestran tranquilos”, indican los analistas de Link Gestión.

Aunque el VIX es la referencia general, los mercados europeos cuentan con el VDAX, que mide la volatilidad de los derivados de las acciones que cotizan en el Dax, el selectivo de la Bolsa alemana. La moderación de este último es menos pronunciada que la de su homólogo estadounidense, aunque también se acerca a mínimos de noviembre de 2021.

La bolsa española cuenta, en cambio, con dos índices para medir la volatilidad del Ibex 35. Uno de ellos es el VIBEX, que fue lanzado por Bolsas y Mercados Españoles (BME) en 2018. Este indicador tocó mínimos de los últimos 18 meses a finales de abril, unos niveles que se encuentran, además, muy cerca de los previos a la irrupción de la pandemia de la Covid-19.

"Desviculado"

Pero la volatilidad del parqué neoyorquino no solo se ha reducido hasta aproximarse a los niveles más bajos desde antes del coronavirus, sino que se acerca a los mínimos históricos que marcó en octubre de 1993, en los 8,85 puntos.

Los máximos los registró otro octubre, pero de 2008, cuando en los mercados financieros se vivieron auténticos momentos de terror a consecuencia de la Gran Crisis Financiera. Entonces el VIX se disparó hasta los 89,5 puntos.

El VIX parece desvinculado del sentimiento económico”, señala Thomas Hempell, responsable de análisis macroeconómico y de mercado de Generali Investments. El miedo se ha reducido en los parqués a pesar de que las peores perspectivas económicas, especialmente en Estados Unidos, pero también en Europa.

Tanto el mes de abril como la primera parte de mayo han sido de “relativa calma en bolsas a pesar de los crecientes riesgos sobre el crecimiento económico, la inflación aún elevada, la inestabilidad en banca regional estadounidense y la proximidad del techo de deuda en Estados Unidos”, subrayan los expertos de Renta 4.

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Esta misma semana los bancos regionales estadounidenses han vuelto a sufrir fuertes vaivenes en el mercado. El principal protagonista ha sido PacWest, cuyas acciones bajaron con fuerza tras revelar una nueva salida de depósitos.

Mientras que analistas e inversores evalúan si las turbulencias bancarias se cobrarán más víctimas, los economistas de J. Safra Sarasin Sustainable AM cuestionan la idea de que la resolución de los tres bancos regionales -Silicon Valley Bank, Signature Bank y First Republic Bank- pone fin a la crisis. También son “más escépticos con la idea de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) pueda reducir la inflación hasta el objetivo del 2% sin provocar algún tipo de recesión”.

En Generali Investments no esperan más subidas de los tipos por parte del banco central estadounidense, “sino dos recortes a finales de año”. En su opinión, el Banco Central Europeo (BCE) “debería subir otros 25 puntos básicos en junio y mantenerlos ahí hasta bien entrado 2024, con algunos riesgos de nuevas subidas”.

El último ingrediente de este cóctel económico que los inversores parecen obviar es el punto muerto en el que se encuentran las negociaciones para elevar el techo de deuda en Estados Unidos.

Nuevo riesgo

El actual techo de deuda, de 31,4 billones de dólares, se alcanzó el 19 de enero. El Gobierno está recurriendo ahora a dinero en sus reservas para pagar las deudas que ha contraído, pero el Departamento del Tesoro estima que esas reservas se agotarán el 1 de junio. En ese momento, si no hay un acuerdo antes, Estados Unidos entrará en automáticamente en una suspensión de pagos, la primera de su historia.

Aunque la mayor economía del mundo no impague, los inversores deberían temer que se repita el escenario de 2011, la última vez que la primera potencia mundial estuvo cerca del impago. Entonces, el S&P 500 cayó bruscamente, Standard & Poors rebajó la calificación crediticia AAA de Estados Unidos y los bonos a largo plazo subieron un 10%.

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“Una repetición de esta agitación del mercado y, en última instancia, un menor crecimiento del gasto, endurecerá aún más las condiciones financieras que ya se enfrentan a tipos de la Fed del 5% y a una ralentización de los préstamos bancarios”, advierte Ben Laidler, estratega de mercados de eToro.