Jose Luis Magana Thomson Reuters

Mercados

El relevo en el supervisor de Wall Street promete contagiar a Europa la fiebre de las SPAC

Gensler marca distancias con su antecesora frente a estas compañías mientras las administraciones europeas se esfuerzan en atraerlas.

1 julio, 2021 02:05

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El epicentro de la reciente fiebre por las empresas de adquisición de propósito especial, más conocidas por las siglas inglesas SPAC, se ubica sin discusión en EEUU. Sin embargo, el reciente cambio al frente del supervisor de Wall Street ha traído un nuevo discurso al respecto que promete facilitar que Europa se contagie con rapidez de esta euforia.

La llegada de Gary Gensler a la presidencia de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés) como relevo de Allison Lee es el factor que ha desencadenado estas previsiones. Desde el despacho Baker McKenzie son contundentes al señalar que “las complicaciones van en aumento” para unas empresas que hasta la fecha habían venido contando con la complacencia de este supervisor, lo que había facilitado su eclosión hasta cotas desconocidas.

De momento, solo se trata de sospechas, pero los primeros movimientos de Gensler apuntan en la línea de “varios cambios normativos y de divulgación” que amenazan con frenar la euforia todavía vigente en EEUU, según apunta la firma legal internacional. Y, mientras, las instituciones europeas se muestran cada vez más favorables a dar el mejor de los acomodos a estos vehículos en su marco legal.

Más allá de Londres

Esta disparidad de criterios y su coincidencia en el tiempo son los factores que apuntan ahora hacia un contagio más rápido del que se venía previendo para la fiebre de las SPAC en Europa. Y es que ya hay plazas como Londres -gestionada por LSE Group- y Ámsterdam -una de las que controla en la región Euronext- que han acelerado para atraer este tipo de empresas ante una creciente demanda de sus inversores, que son los de perfil más internacional en el Viejo Continente.

Los expertos del despacho jurídico consideran que la Bolsa de Fráncfort -Deutsche Boerse- y la Bolsa de Estocolmo -operada por la estadounidense Nasdaq- también se colocan a la vanguardia para convertirse en destino preferente de estos vehículos de inversión en Europa. Desde España, el Gobierno ya ha iniciado la reforma legal que permitirá su constitución y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) se ha mostrado favorable a su establecimiento en repetidísimas ocasiones.

Liderazgo incontestable

Aún así, las SPAC siguen teniendo un papel bastante testimonial en la región. De hecho, por ahora son más destino de operaciones de compra de estas compañías de cheque en blanco -como también se las denomina- que origen para su creación o lugar elegido para su salida a bolsa. Solo en el último mes, las españolas Codere Online y Wallbox han sido destinos de sendos vehículos cotizados en el Nasdaq americano.

Las cifras acumuladas en el arranque de este 2021 dan buena cuenta de esta situación. A lo largo del primer semestre del año, más de 350 SPAC han salido a bolsa y han conseguido levantar inversión por 103.000 millones de dólares mientras otros estrenos se cancelaban. De todas ellas, un 89% tenía nacionalidad estadounidense o canadiense. El resto de países del mundo se repartieron el 11% hasta completar el total.

La competencia de Asia

En cualquier caso, las aspiraciones de Europa al calor del mayor marcaje del supervisor estadounidense podrían verse truncadas por sus vecinos del Este. Las bolsas de Asia se han propuesto también contagiarse de esta fiebre y tanto Hong Kong como Singapur ya se han puesto a trabajar en una reforma que facilite el desembarco de las SPAC en sus respectivos parqués.

A la espera de ver cuál de estas dos plazas toma la delantera y si consigue resultar incluso más atractiva que las europeas que ya están trabajando en esta causa, los expertos de Baker McKenzie muestran una certeza: “Lo que es más seguro es que las SPAC ya existentes buscarán cada vez más apuntar a empresas de Asia-Pacífico para completar combinaciones de negocios”.

Mientras el nuevo responsable de la vigilancia de Wall Street termina de fijar sus nuevos criterios hacia las SPAC, la fiebre se mantiene imparable. Entre enero y junio, debutaron en EEUU nada menos que 332 de estas empresas que en buena medida fueron responsables de que los estrenos en la meca global de las finanzas sumasen en este tiempo un volumen un 320% superior al de hace un año en cuanto a número y un engorde del 317% en cuanto a valoración.