La rentabilidad del bono sigue en escalada. Las expectativas de inflación van en aumento y tiran al alza del rendimiento de los papeles de deuda soberana. Tanto que los españoles a diez años alcanzan este jueves tipos del 0,531%, su cota más alta en los últimos ocho meses.

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Desde junio del año pasado los bonos españoles no ofrecían a sus tenedores una rentabilidad tan elevada. Desde finales de julio ni siquiera habían vuelto a cotizar por encima del 0,5%. Unas fechas que coinciden con la primera recarga del Plan de Compras de Emergencia Pandémica (PEPP, por sus siglas en inglés) del Banco Central Europeo (BCE).

Solo en la última semana, el rendimiento de los bonos españoles a diez años ha pasado del 0,346% a sus cotas actuales. Esto supone un incremento del 53,5% que se dispara al 580% si se toma como periodo de referencia el último mes. Un tiempo en el que las expectativas sobre el regreso de la inflación se han acrecentado por el convencimiento de que la vuelta a la vieja normalidad acarreará un fuerte incremento del consumo de los hogares.

Tipos negativos

La subida de tipos se vuelve más vertical si se tiene en cuenta que hace solo dos meses el bono español de referencia entraba en rentabilidad negativa por primera vez en su historia. Aquel hito histórico tuvo lugar el pasado 11 de diciembre cuando en algunos cruces intradía tocó rendimientos del -0,005% a favor de las arcas públicas. Hace menos de mes y medio, el Tesoro Público colocaba papeles a este vencimiento al coste más bajo nunca antes conseguido.

Los tipos que ahora se ven en el mercado secundario de deuda son incluso superiores a los que el bono español marcaba al inicio del año pasado, antes del que el entonces conocido como virus de Wuhan se convirtiera en la pandemia de la Covid-19. Entonces, el mercado se conformaba con tipos del 0,469% para un bono que, eso sí, estaba soportado por unas finanzas mucho menos endeudadas que a estas alturas de la lucha contra el coronavirus y sus adversos efectos sobre la economía.

Bancos centrales

A pesar de que en los últimos dos días el presidente de la Reserva Federal de EEUU (Fed), Jerome Powell, ha insistido en que no ve picos de inflación a corto plazo ante las cámaras legislativas del país, el mercado ha seguido descontando este escenario. En cualquier caso, el banco central estadounidense ya ha alterado su hoja de ruta para permitirse temporalmente subidas en el precio de la cesta de la compra superiores al 2%.

Por ahora, el PEPP solo ha consumido un 42,2% de los 1,85 billones de euros con los que está dotado después de las dos recargas que ya han sido aprobadas. A lo largo del pasado ejercicio, según declaró el vicepresidente del BCE, el exministro Luis de Guindos, la institución se hizo a través de sus distintos programas con una cantidad de deuda nacional superior a los 120.000 millones de eurospor encima de la emisión neta celebrada por el Tesoro Público a lo largo del año.