El Banco Central Europeo (BCE) descargó con fuerza su bazuca sobre las emisiones de deuda soberana española a lo largo del año pasado. El vicepresidente de la institución, Luis de Guindos, ha destacado que en 2020 se procedió a la compra de unos 120.000 millones de euros en bonos españoles, un importe más de un 9% superior a la emisión neta finalmente celebrada por el Tesoro Público.

El exministro español Guindos ha señalado que el BCE "compró deuda pública de España por un importe próximo a los 120.000 millones de euros", así lo ha hecho en una entrevista concedida a Cope este lunes. Él mismo se ha encargado de subrayar que tal importe se corresponde "la práctica totalidad de la emisión neta" del país en 2020.

No obstante, en realidad, la cifra es más abultada. Según los datos definitivos que el Tesoro Público dio a conocer este viernes, el año del coronavirus se ha saldado con una emisión neta de 109.922 millones de euros. Así consta ya en la memoria de la institución emisora española, que prevé proceder a una emisión neta de otros 100.000 millones de euros este 2021.

Condiciones "adecuadas"

El 'número dos' del BCE ha reforzado el mensaje de respaldo hacia la economía española al señalar que el capital inyectado a través de sus compras de deuda española equivalen a lo que el país "va a recibir del fondo de [reconstrucción] de la Unión Europea en cuatro años". En este sentido, Guindos ha subrayado que el objetivo en esta crisis de la Covid-19 ha sido facilitar unas condiciones de financiación "adecuadas" para los Gobiernos.

Dentro de este tono de discurso ha defendido la fuerte intervención del organismo, ya que "lo único que faltaría para las economías más débiles es que, aparte de la crisis sanitaria y económica hubiera una crisis de deuda parecida a la de 2011 y 2012". Entonces, una profunda falta de confianza en las finanzas públicas de los países periféricos de la Eurozona se tradujo en elevados tipos de interés para sus emisiones de deuda.

Protagonista

En este sentido, el BCE se revela como el gran protagonista del mercado secundario para las emisiones de deuda soberana española. Un papel que ya se anticipaba con los datos que la institución con sede en Fráncfort fue adelantando periódicamente a lo largo de 2020 y la escasa participación de las entidades financieras nacionales, que recortaron un 20% su operativa con bonos españoles a lo largo del ejercicio pasado.

La plataforma SENAF, reservada para la negociación de deuda pública española por parte de entidades financieras, movilizó hasta diciembre operaciones por 127.815,4 millones de euros. Una cifra un 20,4% inferior a la de hace un año, cuando se contabilizaron transacciones por 160.656,9 millones de euros, como adelantó Invertia.

El exministro español ha señalado que "la política fiscal responsable implica en estos momentos gastar más, incurrir en déficit publico, pero gastar correctamente". Así, Guindos ha defendido la necesidad de los esquemas de ERTE, los gastos sanitarios y las coberturas de préstamos con garantías públicas, entre otros.

Del mismo modo, ha animado al Gobierno español a "aprovechar" los bajos tipos de interés que se exige a los bonos soberanos en la actualidad. El Tesoro Público ha reconocido hace solo unos días que sus costes de financiación registraron "nuevos mínimos históricos" al caer la carga de intereses por debajo del 2% del PIB.

Recuperación

Por lo que respecta a este último punto, Guindos ha mostrado su confianza en que la economía española tenga una recuperación "mayor" que la media de la Eurozona, si bien ha reconocido que seguirá siendo desigual e incierta. Con estas premisas, ha recordado que el BCE contempla "una contracción del PIB en el cuarto trimestre del entorno del 2%".

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