El Tesoro Público ha cerrado una emisión sindicada de un nuevo bono a diez años con la que ha captado 10.000 millones de euros al coste más bajo de su historia para esta modalidad de colocación. Los inversores han sumado una fuerte demanda sobre estos papeles, que este miércoles se han adjudicado a insólitos tipos del 0,114%.

La demanda inicial para esta subasta sindicada superó los 130.000 millones de euros, lo que permitió que el organismo dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos ajustara "al máximo" el coste de la operación. De este modo, la demanda definitiva alcanzó los 55.000 millones de euros, es decir, más de cinco veces el importe finalmente adjudicado.

Esta nueva referencia del bono a diez años, el que se usa como referencia en los mercados internacionales y para la medición de la prima de riesgo, se ha colocado fundamentalmente entre inversores internacionales. El Tesoro ha señalado en un comunicado que un 79% del importe total se ha adjudicado a manos foráneas, un hecho que "demuestra la confianza de los inversores en la economía española", según el Ministerio que dirige Nadia Calviño.

Respaldo del BCE

No obstante, a los analistas no se les pasa por alto el hecho de que España y el resto de países de la Eurozona se siguen beneficiando del fuerte dinamismo que los programas de compras del Banco Central Europeo (BCE) han imprimido al mercado secundario de deuda soberana. En este sentido, esta misma semana se conocía que el organismo adquirió en 2020 un volumen superior a la emisión neta anual del país al rebasar los 120.000 millones de euros.

Este impulso ha sido el mismo que ha hecho posible que, por primera vez en la historia, bonos españoles a diez años como los que se han colocado este miércoles marcasen tipos negativos en el mercado secundario. Y no solo eso, sino que también en diciembre se vieron rendimientos a favor del Tesoro Público en una subasta abierta.

Inversores

La celebrada este miércoles ha sido sindicada, es decir, pactada con los creadores de mercado primario. La anterior subasta comparable se celebró en enero de 2020, cuando la pandemia a consecuencia del entonces conocido como virus de Wuhan parecía más que improbable. Banco Santander, BBVA, Citigroup, HSBC, JP Morgan y Société Générale han actuado como directores de esta emisión.

En total, han participado 292 cuentas inversoras. Reino Unido e Irlanda han sido las geografías más representadas, con un 15,4% del importe adjudicado. Después, Francia e Italia, con un 14,7%; Alemania, Austria y Suiza, con un 9%; los países

escandinavos, con un 8,5%. Asia ha tenido un peso del 11,5% en la subasta, los inversores procedentes de Oriente Medio han alcanzado un 4,3%. Desde EEUU y Canadá, un 0,3%.

Por lo que se refiere a tipo de inversor, la mayor participación ha correspondido a las gestoras de fondos, con un 44,6%. Las tesorerías de entidades financieras han acaparado un 20,8% y las aseguradoras y fondos de pensiones, un 15,8%.

Objetivos anuales

Con esta emisión, el Tesoro ya suma emisiones por 22.999 millones de euros en lo poco que va de este año 2021 en el que tiene el objetivo de emitir 289.138 millones. En este importe, el objetivo del organismo emisor es que las subastas sindicadas tengan un protagonismo mayor que en anteriores ejercicios.

Por último, conviene señalar que el bono emitido este miércoles vence el 30 de abril de 2031 y tiene un cupón del 0,10%. El coste medio de la deuda viva española ha conseguido así avanzar hasta un nuevo mínimo histórico en el 1,83%, mientras que la vida media de los papeles en circulación alcanza los 7,77 años.

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