José Manuel Del Puerto Rubén Escudero

La vieja técnica de calentar valores en foros de Internet llevada a otro nivel. Esa es la esencia de la agresiva especulación desplegada en lo que ya se conoce como el ‘caso GameStop’. La depurada técnica vista en los últimos días en Wall Street tiene muy difícil réplica en la bolsa española, pero cotizadas como Codere, OHL y Sabadell podrían convertirse en blanco de asaltos de este estilo.

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Aunque la brecha entre lo ocurrido en los últimos días en Estados Unidos y el efecto que podría tener una maniobra similar trasladada al mercado español es abismal, ya hay inversores interesados en intentarlo. Así lo reconocen varios brókeres de bolsa y lo confirma un paseo virtual por algunos foros de Internet especializados en inversión.

Como en el caso americano, el foco está puesto en valores de cierto renombre y una amplia trayectoria de negocio, pero con unas finanzas tan quebradizas que suelen ser blanco fácil para bajistas. No son tantas las compañías del Mercado Continuo que hoy por hoy encajan en esta definición, pero los tres nombres ya mencionados son algunos de los que más repiten los expertos como eventuales candidatos.

Primer intento

Y no es solo teoría. El primer intento de trasladar los asaltos del grupo Wall Street Bets de la plataforma Reddit al mercado español ha tenido como protagonista precisamente al Banco Sabadell. Varios pequeños inversores se conjuraron a través de los foros de Investing para apostar a una por el banco español este jueves a las 12 horas.

Las indicaciones eran precisas, pero falló la fuerza de la que los estadounidenses van sobrados. La entidad terminó la sesión con subidas inferiores a otros valores del sector. Un rebote poco llamativo que resultó en tanto capital tomado en posiciones bajistas como al inicio de la jornada: un 2,56%.

En medio del baile de fusiones del sector financiero español, después de haber recibido calabazas de BBVA, el Sabadell se ha convertido en uno de los valores favoritos de los especuladores. Tanto al alza como a la baja, con mención en este grupo para el hedge fund Samlyn Capital, uno de los que ganó todo con la quiebra del Popular en 2017.

El bajo precio del banco vallesano, por debajo del euro por acción, ayuda a la tarea. Una condición que, en la jerga inversora, se califica como penny stock, que se repite en la mayoría de los valores más señalados para un posible asalto al estilo GameStop.

Accionariados revueltos

Los casos de OHL y Codere son muy distintos en su casuística, pero muy similares en cuanto a circunstancias finales. La constructora atraviesa una situación financiera más que complicada que, después de varias prórrogas, se ha intentado resolver con una compleja ampliación de capital con un descuento del 48% en la que los hermanos mexicanos Amodio han de asumir un papel decisivo.

Por lo que se refiere a Codere, la guerra abierta desde hace años entre sus fondos acreedores convertidos en accionistas mayoritarios y la familia fundadora Martínez Sampedro “lleva tiempo colocando en el blanco de los especuladores” a la compañía de bingos, casinos y máquinas tragaperras, explica un bróker. El golpe que su negocio ha recibido por las restricciones vigentes para frenar la pandemia no ha hecho más que reforzar su atractivo para este tipo de apuestas.

Dos inversores miran pantallas de cotización en la Bolsa de Madrid.

Con todo, la brecha entre las circunstancias del mercado estadounidense y el famoso grupo de Reddit con el mercado español y cualquier foro especializado local “casi garantiza que cualquier asalto se quede en escaramuza o hasta en anécdota”, señala un bróker con décadas operando en valores domésticos.

El consejero delegado de Binance, Changpeng Zhao, señala que lo ocurrido en Wall Street en los últimos días “es un indicio de cambio de tendencia [...] donde los ciudadanos de a pie pueden desafiar los problemas que existen desde hace tiempo en las finanzas tradicionales”. Sin embargo, lo cierto es que no es lo mismo hacerlo en GameStop o AMC Entertainment que en un banco poco conocido más allá de las fronteras españolas.

Cuestión de músculo

El analista Joaquín Robles, de XTB, señala que en la cadena de tiendas de videojuegos “han entrado 20.000 millones de dólares esta semana, una cifra que es superior a la que capitalizan muchas cotizadas del Ibex 35”. Además, apunta que mientras el foro origen del asalto aglutina a 3,8 millones de usuarios, en España los más concurridos apenas suman algunos miles de seguidores.

Por si fuera poco, señala que lo que han hecho muchos pequeños inversores españoles ha sido intentar subirse al carro de lo que ocurría en EEUU más que mirar hacia los valores españoles. Los blancos de Wall Street Bets “tenían un volumen residual y se han disparado hasta colocarse entre las más negociadas esta semana”, explica Robles.

El analista Sergio Ávila, de IG, corrobora que en su plataforma también se ha multiplicado el interés por las small caps americanas en las últimas jornadas. El bróker español de bajas comisiones Ninety Nine, con un modelo de negocio similar al Robinhood estadounidense clave en los asaltos de los últimos días, ha señalado que el fenómeno GameStop se ha traducido en “un crecimiento en usuarios registrados de un 500% y operaciones por un millón de dólares en tan solo 24 horas”. 

Delito en España

En la teoría, la jugada heroica de asalto alcista parece clara. Pero, en la práctica, hay más factores que hacen que sea “casi imposible” de replicar en España, como vienen a coincidir los gestores y analistas preguntados por este periódico.

“Primero, quitando ForoCoches, no hay una comunidad tan potente como para generar ese efecto, al menos en finanzas. Segundo, es muy difícil que pudiera afectar a títulos españoles, porque esa contracción breve (o short squeeze) se da en compañías con muy bajo volumen de negociación o capital flotante (free float), que no es el caso de Sabadell aunque sí podría llegar a serlo en Prisa, donde hay accionistas mayoritarios”, pone en contexto Alberto Roldán, socio de Divacons-Alphavalue.

La estricta regulación española, en las antípodas de la laxitud estadounidense para los mercados financieros, es otro freno para los foreros, por muy buenas intenciones que tengan. “En España, el mero intento de situar el valor de una acción en niveles artificiales y, por supuesto, aún más si tiene éxito, de forma individual o coordinada, sea al alza o a la baja, sería constitutivo de manipulación de mercado y, por tanto, está contemplado tanto en la normativa del mercado de valores como en la penal”, recuerdan fuentes de la CNMV.

Un inversor profesional consulta distintas pantallas de negociación. Eduardo Bolinches

Según el regulador español, las sanciones administrativas por manipulación de mercado están recogidas en el artículo 302 del texto refundido de la Ley del Mercado de Valores y, en el caso de la multa, puede llegar hasta los 30 millones de euros. Frente a esto, las pesquisas del supervisor de Wall Street por manipulación se están centrando en los cortafuegos operativos que algunos brókeres establecieron para limitar las órdenes sobre algunos valores objetivo del asalto, no sobre estas compras coordinadas. 

A título comparativo, en EEUU las ventas al descubierto -posiciones bajistas sobre una acción sin tenerla en propiedad- están permitidas y dan lugar a casos como que un 180% del capital de GameStop estaba invertido a la baja a comienzos de semana. En España y toda Europa, sin embargo, también son constitutivas de una falta muy grave. Además, cualquier cartera por encima del 0,1% se debe notificar al supervisor y a partir del 0,5% se descubre al conjunto del mercado.

No hay nada que impida que varios inversores, sean minoristas o mayoristas, coincidan en comprar o vender a la vez en base a análisis fundamental o técnico. Básicamente, eso es lo que sucede en el día a día de los mercados financieros cuando se publican resultados, se realizan operaciones corporativas o el negocio de una cotizada vira de rumbo. Lo que es ilegal, y sancionable, es que uno o varios inversores realicen operaciones en bolsa con el fin específico de llevar el precio de un valor a un nivel determinado. Tanto si es para obtener un beneficio propio como si se hace para causar una pérdida a otras personas.

En vía penal, el delito de manipulación de mercado (artículo 284 del Código Penal) está castigado con “la pena de prisión de seis meses a seis años, multa de dos a cinco años, o del tanto al triplo del beneficio obtenido o favorecido, o de los perjuicios evitados, si la cantidad resultante fuese más elevada, e inhabilitación especial para intervenir en el mercado financiero como actor, agente o mediador o informador por tiempo de dos a cinco años.

Guerra de tiburones

Así las cosas, parece que todo va a quedar en mera anécdota y limitarse a EEUU. Incluso, está por ver si todo ha sucedido realmente como dicen los principales periódicos financieros, caso del Financial Times o The Wall Street Journal. A juicio de Antoni Fernández, gestor de Smart Social Sicav, un vehículo muy popular en España que sí suele utilizar los cortos y hacer apuestas bajistas, “por mucho que salga en las portadas que unos youtubers han tumbado a Wall Street, es totalmente irreal e ingenuo.

Aquí hay una guerra de tiburones, pequeños y grandes hedge funds. Los youtubers que dan lecciones creyéndose su victoria solo son el anzuelo, advierte este gestor, para quien es más que sospechoso que el empresario Ryan Cohen -fundador de la plataforma para mascotas Chewy- haya agrandado su fortuna de la noche a la mañana con acciones de GameStop, como ha publicado Forbes. Compró 17 millones de títulos el 17 y 18 de diciembre, a 15 dólares. “En bolsa, no creo en las casualidades, dice aireado Antoni.

“Solo hace falta ver durante unos minutos la cotización en tiempo real. Se ven ejecuciones continuas de 75.000 dólares de media con una periodicidad de unas cuatro por segundo, lo que califica de “una barbaridad".

“Surrealista total que los pequeños inversores logren tal hazaña, asevera el responsable de Smart Social Sicav. Dicho esto, parece más cosa de la serie Billions que algo que vaya a traspasar la pantalla en repetidas ocasiones. Y menos en España.