Las bolsas europeas han conseguido la remontada después de dos semanas de retroceso. A pesar de que los inversores europeos se han debatido una sesión tras otra entre atender a las perspectivas de reapertura económica y estímulo o al resurgimiento de antiguos fantasmas que conlleva la propia desescalada, el optimismo ha ganado. El Ibex 35 acumula una revalorización del 3,44%, pero se le resisten los 6.700 puntos que el mismo viernes lograba superar en máximos intradía.

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El panorama económico es tan incierto que los inversores se han movido a golpe de titular y en la última semana ha sido habitual ver a los índices bursátiles de todo el mundo cerrando con el signo contrario a aquel con el que abrían la sesión. Este mismo viernes, se pasaba de caídas del 1% en la apertura a ganancias del 0,17% en la clausura. El último cruce de la semana, en los 6.697,5 puntos.

La semana ha estado marcada por las constantes revisiones de previsiones macroeconómicas que han condenado a varios valores del índice español a sufrir nuevos mínimos históricos de cotización. Sin embargo, la remontada del viernes salvaba a todos sus miembros de cerrar con tan desfavorecedor panorama.

En el lado amable de la balanza del sentimiento inversor, la mejoría de ciertos datos macroeconómicos como los índices PMI de mayo o el paro británico de abril, además de la progresiva reapertura de actividades económicas en todo el mundo. También la determinación que muestran las actas del Banco Central Europeo (BCE) para desplegar nuevos estímulos. Una línea defendida ya hasta la saciedad por la Reserva Federal de EEUU (Fed).

De una digestión más complicada han sido los datos de paro en EEUU, una vez más por encima de las previsiones de los economistas, la proliferación de contagios en Latinoamérica y el temor a un rebrote de la guerra comercial entre Washington y Pekín. La decisión de China para frenar las protestas ciudadanas en Hong Kong por ley ha llevado a Trump a plantear la limitación de ciertos privilegios que han facilitado que la excolonia británica sea el centro financiero de la región de Asia-Pacífico.

El protagonismo de la banca

En medio de todos estos bandazos, la banca ha sido la clara protagonista de la semana. Bankinter se convertía en el valor más alcista de este viernes con subidas del 6%. Bankia (3,8%) y Banco Sabadell (+2,3%) se reponían después de haber alcanzado mínimos históricos a media semana. Lo mismo el Santander, un 2% arriba.

Entre tanta entidad financiera, Mediaset España (+3,9%) y Colonial (+2,7%) se colocaban en la parte alta de la tabla de revalorizaciones. Telefónica cerraba un 0,3% a la baja, pero lograba asegurar los 4 euros por acción.

Ence conseguía sumar un 0,7% después de haber sido uno de los valores más castigados de la sesión al conocerse que la Audiencia Nacional ha desestimado un recurso contra la actividad de su fábrica de Pontevedra.

Al otro extremo de la tabla de revalorizaciones, la misma IAG que el jueves lideraba el índice cedía un 7,3% este viernes. Repsol (-1,8%) y ArcelorMittal (-1,7%) completaban el podio bajista. Enagás y Naturgy, un 1,2% abajo en ambos casos, también cedían con fuerza.

Los bonos, a la baja

El petróleo Brent desanda los avances de ayer con caídas del 4%. El barril de referencia en Europa retrocede hasta los 34 dólares después de haber tocado ayer tres por arriba de esta cota.

La onza de oro mantiene su cotización por encima de los 1.700 dólares, con avances que este viernes rondan el 1%. Y eso que la moneda estadounidense recupera terreno en el mercado de divisas. El euro suaviza su cambio hasta los 1,09 'billetes verdes'.

Por el mercado secundario de deuda soberana, la prima de riesgo se mantiene estable en los 120 puntos básicos. Y eso que el Tesoro Público ha actualizado su plan de emisiones para cuadruplicar su objetivo de emisión neto de deuda. Los bonos españoles a diez años cotizan al 0,70% frente al -0,50% que marcan los 'bunds' alemanes de referencia en el Viejo Continente.