Los bancos españoles mantienen su petición de fondos al BCE en mínimos desde marzo de 2017

Los bancos españoles mantienen su petición de fondos al BCE en mínimos desde marzo de 2017

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Los bancos españoles mantienen su petición de fondos al BCE en mínimos desde marzo de 2017

La banca española mantuvo en agosto sus peticiones de financiación a largo plazo al Banco Central Europeo (BCE) al solicitar 168.131 millones de euros.

14 septiembre, 2018 08:31

Se trata del mismo volumen que en el mes precedente, y lo que supone el menor importe desde marzo de 2017, cuando alcanzó 147.927 millones.

Según los datos publicados hoy por el Banco de España, aunque en agosto se mantuvo sin variación el importe de las peticiones de financiación a largo plazo al BCE por parte del sistema financiero español, respecto a junio, se redujo en unos 1.300 millones.

En cuanto a la liquidez a corto plazo, las entidades financieras españolas solicitaron en agosto 44 millones de euros, 9 millones más que el mes previo.

Por otra parte, en agosto el Banco de España incrementó en un 0,6 % las compras de deuda pública y bonos de bancos que forman parte del programa de estímulo de la economía europea a través de la adquisición de activos que impulsa el BCE, hasta los 329.540 millones de euros.

En el marco de ese programa, los bancos centrales de la eurozona también adquieren bonos de empresas, con la condición de que no tengan la calificación de "bono basura".

En total, los bancos centrales de la zona del euro destinaron en agosto 2,58 billones de euros, frente a los 2,56 del mes anterior.

El programa de estímulos del BCE se remonta a marzo de 2015 y hasta finales del año pasado consistía en adquirir cada mes, a través de los bancos centrales de la zona del euro, hasta 60.000 millones de euros en deuda pública y de bancos de la eurozona.

El pasado 14 de junio el BCE decidió poner fin a sus compras de deuda a finales de 2018, y reducirlas a partir de octubre a 15.000 millones de euros mensuales.

Una decisión que supone un punto de inflexión en la normalización de la ultraexpansiva política monetaria que la entidad puso en marcha en 2015 para afrontar los efectos de la crisis en la eurozona.