La banca reduce sus peticiones de fondos al BCE a mínimos de quince meses

La banca reduce sus peticiones de fondos al BCE a mínimos de quince meses

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La banca reduce sus peticiones de fondos al BCE a mínimos de quince meses

La banca española redujo en junio sus peticiones de financiación a largo plazo al BCE al solicitar 169.424 millones de euros, lo que supone el menor importe desde marzo de 2017, cuando alcanzó 147.927 millones.

13 julio, 2018 08:43

Según los datos publicados hoy por el Banco de España, respecto al mes previo la banca española disminuyó levemente sus peticiones de financiación al BCE, ya que en mayo se situaron en 169.640 millones de euros, el mismo importe que el demandado en abril.

Concretamente, en abril la banca española redujo por sexto mes consecutivo sus peticiones de financiación a la institución que preside Mario Draghi.

En cuanto a la liquidez a corto plazo, las entidades financieras españolas solicitaron en junio 35 millones de euros, el mismo importe que el mes anterior.

Por otra parte, el Banco de España incrementó en un 1% en junio las compras de deuda pública y bonos de bancos que forman parte del programa de estímulo de la economía europea a través de la adquisición de activos que impulsa el BCE, hasta los 324.435 millones de euros.

En el marco de dicho programa, los bancos centrales de la eurozona también adquieren bonos de empresas, con la condición de que no tengan la calificación de "bono basura".

En total, los bancos centrales de la zona del euro destinaron en junio 2,53 billones de euros a todas estas adquisiciones, frente a los 2,51 del mes anterior.

El programa de estímulos del BCE se remonta a marzo de 2015 y hasta finales del año pasado consistía en adquirir cada mes, a través de los bancos centrales de la zona del euro, hasta 60.000 millones de euros en deuda pública y de bancos de la eurozona.

El pasado 14 de junio el BCE decidió poner fin a sus compras de deuda a finales de 2018, y reducirlas a partir de octubre a 15.000 millones de euros mensuales.

Una decisión que supone un punto de inflexión en la normalización de la ultraexpansiva política monetaria que la entidad puso en marcha en 2015 para afrontar los efectos de la crisis en la eurozona.