Mercados

La confianza económica de la zona euro despide 2017 en máximos desde el año 2000, pero retrocede en España

La confianza económica de la eurozona subió en diciembre hasta su nivel más alto desde octubre del año 2000, según refleja el índice de sentimiento económico (ESI), elaborado por la Comisión Europea, que señala a España como la única entre las grandes economías del bloque que experimentó un retroceso, mientras Francia y Alemania registraron fuertes avances.

8 enero, 2018 11:00

En concreto, el ESI de la zona euro subió en diciembre hasta los 116 puntos desde los 114,6 del mes anterior, impulsado por el máximo histórico de la confianza del sector industrial (9,1 puntos), así como en el sector minorista (6,2), mientras la confianza de los consumidores de la eurozona alcanzó su nivel más alto desde agosto del año 2000 (0,5 puntos).

Por su parte, la confianza en el sector servicios subió a máximos desde agosto de 2007 (18,4 puntos) y en la construcción alcanzó su récord desde septiembre de 2007 (2,7).

Entre las cinco grandes economías de la zona euro, Francia y Alemania registraron fuertes avances de la confianza, con aumentos de 2,3 y 1,6 puntos respectivamente, mientras en Países Bajos creció siete décimas y en Italia se mantuvo sin cambios.

Por contra, el dato de confianza económica retrocedió en España (-0,8 puntos), situándose en 110 enteros, después de que en diciembre empeorase la situación en la industria, los servicios y la construcción, mientras la confianza mejoró entre los consumidores y en el sector minorista.

En el conjunto de la UE, el indicador de confianza económica subió en diciembre hasta 115,9 puntos desde los 114,3 del mes anterior, lo que supone su mejor lectura desde agosto del año 2000.

CLIMA DE NEGOCIO RÉCORD.

Por otro lado, en el mes de diciembre el indicador de clima de negocio (BSI) para la eurozona experimentó una mejoría de 0,17 puntos, alcanzando así en 1,66 enteros su mejor lectura desde 1985.

"Se trata del nivel más alto desde 1985", subrayó la Comisión Europea, destacando la mejoría por parte de los gerentes de empresas del volumen de pedidos, los inventarios de productos acabados y la producción, mientras la valoración de los pedidos para exportaciones se mantuvo estable.