Pedro Sánchez durante su entrevista en 'Mañaneros 360'.

Pedro Sánchez durante su entrevista en 'Mañaneros 360'. RTVE

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La entrevista a Sánchez destapa la guerra en los informativos de RTVE y pone en el punto de mira los programas de Moncloa

En la plantilla de la cadena no se descarta una nueva oleada de 'viernes negros'.

Más información: Bronca en la redacción de TVE tras la entrevista a Sánchez por la censura de una crítica a la elección de Cintora y Palomera

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Las claves
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La entrevista a Pedro Sánchez en TVE ha reavivado el conflicto interno entre la redacción y la dirección de RTVE, encabezada por José Pablo López.

La plantilla critica la externalización de programas informativos y acusa a la dirección de favorecer el relato del Gobierno, señalando falta de pluralidad y objetividad.

El Consejo de Informativos ha denunciado parcialidad en programas externos y ha convocado nuevos 'viernes negros' en protesta por la gestión y las injerencias de la dirección.

La tensión se agrava tras intentos de censura y protestas tanto en TVE como en RNE, con trabajadores reclamando mayor apoyo al talento interno y menos intervenciones directivas.

La entrevista de TVE al presidente del Gobierno ha vuelto a sacar a la luz la guerra soterrada que existe entre los periodistas de la cadena y la dirección que encabeza José Pablo López.

Aunque la virulencia que se ha vivido esta semana -con cartas cruzadas y una editora en urgencias- amenaza con un 'estallido social' permanente que haga saltar por los aires el actual modelo de la cadena pública. Un modelo teledirigido por Moncloa.

La guerra del Consejo de Informativos (CdI) contra los programas externos y la vuelta de los viernes negros (que tumbaron la última administración de José Antonio Sánchez tutelada por el PP) es un golpe en toda regla en la línea de flotación de la parrilla de la actual TVE. Y a su estabilidad.

Una batería de programas encargados a productoras que cosechan gran audiencia, pero que llevan dos temporadas comiendo terreno y protagonismo a los telediarios, el alma de la cadena y su razón de ser de servicio público.

Y además bajo la sospecha de politización y críticas de los propios empleados de TVE por ser la correa de transmisión del relato del Ejecutivo. Javier Ruiz, Jesús Cintora, Marta Flich, Esther Palomera y Gonzalo Miró llevan un año en el punto de mira.

Paradójicamente, las constantes intervenciones del Gobierno tanto en la programación como en la línea editorial han hecho estallar a la plantilla y ha terminado por levantar a los pocos redactores que todavía no ponían en duda el modelo de José Pablo López.

Este diario ya adelantó que fue el propio equipo de Pedro Sánchez, el que exigió que la entrevista no se hiciera en informativos, ni que la liderara Pepa Bueno, de infausto recuerdo para el presidente tras el encuentro de hace un año.

Moncloa pidió un formato seguro, una entrevista amable y cero riesgo. Y para eso se acordó que Jesús Cintora y Esther Palomera fueran los elegidos. A la luz de los resultados, el Gobierno no estaba equivocado.

Sánchez vivió un miércoles muy tranquilo en RTVE en probablemente su entrevista más plácida de los últimos años. Con permiso de Silvia Intxaurrondo.

Pero es que la entrevista ya no solo es la guerra por la producción externa. Es la guerra contra los programas políticos y politizados. Y contra el desprestigio que generan para la casa, en palabras de la propia redacción.

Por ello, elegir a Mañaneros 360 (La Cometa TV), poner a Cintora y además a Palomera, que nunca ha presentado este espacio, fue visto incluso como una provocación.

Un intento de apagar con gasolina la lucha que mantiene el CdI contra la externalización de programas informativos. E incluso una venganza por las críticas del organismo a estos programas.

En enero el Consejo de Informativos de RTVE emitió un informe sobre Mañaneros 360 y Malas lenguas en el que señala que ambos programas "incumplen de forma habitual y reiterada" las "normas fundamentales de elaboración de información" de la Corporación pública.

El organismo realizó este informe tras "recibir más de 100 quejas" de trabajadores y "actuando también de oficio". En sus conclusiones, fue rotundo al denunciar que "las informaciones emitidas en estos programas no se rigen por criterios periodísticos".

Un informe que el equipo de José Pablo López nunca olvidó y al que contestaron con inusitada virulencia desde la dirección de la cadena.

"Sesgo ideológico"

"Hay afirmaciones falsas", llegaron a decir ante acusaciones de sesgo ideológico, falta de rigor profesional y difusión de contenidos susceptibles de ser interpretados como constitutivos de delitos de odio.

En abril, el CdI realizó una consulta pública a la plantilla (que la dirección intentó torpedear por todos los medios) para preguntar sobre la pluralidad, los programas externos de actualidad y la sensación de objetividad respecto de todos los resortes informativos de TVE.

Y los resultados fueron demoledores. Un 87% de los profesionales de la información de TVE consideró que los contenidos de los programas de actualidad de contenido informativo de producción externa, Malas Lenguas, Mañaneros 360 o Directo al grano eran parciales.

Volviendo a la entrevista de Sánchez, lo peor vendría después. La dirección de RTVE intentó censurar una mención que se iba a introducir en el telediario exigiendo que esos formatos no se externalicen.

Cartel de protesta contra la dirección de RTVE.

Cartel de protesta contra la dirección de RTVE. X del Consejo de Informativos de TVE.

Nuevo 'viernes negro'

Como adelantaba EL ESPAÑOL-Invertia, fue la directora de Contenidos Informativos, Maribel Sánchez-Maroto quien irrumpió en la redacción minutos antes del informativo de las 15.00 horas (TD1).

Lo hacía "a gritos" con el objetivo de impedir su emisión, lo que motivó una fuerte queja de los redactores presentes en ese momento.

En protesta, el Consejo de Informativos convocó un nuevo viernes negro. Los trabajadores se concentraron a la una de la tarde en contra de la dirección.

En Torrespaña se escucharon consignas contra la dirección, pero también reclamando "informativos con personal, recursos y medios". También exigían que acabaran las "injerencias".

Respuesta de José Pablo López

Desde la redacción explican que el "ambiente está muy caldeado" porque las intervenciones de dirección en el día a día son cada vez mayores.

Se quejan también del "desprecio" al que se somete a los empleados fijos de la pública, favoreciendo la contratación de personal externo para programas en tele, pero también en radio.

Ahí están también las protestas de los trabajadores de la radio pública (RNE) que se han concentrado durante semanas por la falta de apuesta por el talento interno.

El presidente de RTVE, José Pablo López, ha enviado un comunicado interno en el que muestra su "respaldo absoluto" a Sánchez-Maroto y aseguraba que el intento de evitar la publicación de las protestas en el TD1 respondían sólo a una "necesidad de coordinación".

Alcance de la crisis

Ahora la pregunta es clara. ¿Pueden los viernes negros hacerse periódicos como en la época del PP? Nadie tiene la respuesta en estos momentos, pero está claro que las relaciones entre la plantilla de informativos y la dirección de López pasa por su peor momento.

Y no hay visos de que se recompongan las relaciones, lo que solo puede desembocar en que los enfrentamientos solo vayan a más en las próximas semanas.