Montaje de Miguel Ángel Oliver, actual presidente de la Agencia EFE.

Montaje de Miguel Ángel Oliver, actual presidente de la Agencia EFE. Arte E. E.

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La delegación de EFE en Oriente Medio se queda en mínimos en plena guerra de Irán tras tres semanas de parón informativo

La plantilla denuncia sueldos inferiores a 1.000 euros netos y acusa a la agencia de trasladarles el impacto de una regularización fiscal en Egipto.

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Las claves

La delegación de EFE en Oriente Medio opera con solo dos redactores tras tres semanas de parón informativo, en plena guerra en Irán.

El paro fue provocado por una reducción salarial de entre el 25% y el 27,5% debido a nuevas retenciones fiscales aplicadas en Egipto.

Los trabajadores denuncian precariedad extrema y más de una década sin actualizaciones salariales, afectando la cobertura de 14 países clave de la región.

La empresa y los empleados esperan una reunión a finales de marzo para abordar la crisis y definir un plan de solución.

Los trabajadores del servicio internacional de la delegación de la Agencia EFE en Oriente Medio, con sede en El Cairo, mantienen desde el 18 de febrero un parón informativo que llega ya a las tres semanas y que coincide con la guerra en Irán. 

Esto supone que la agencia pública esté bajo mínimos, con solo dos redactores operativos de una plantilla de nueve personas, en momentos en que el mayor flujo informativo mundial se está generando en toda la zona del Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz.

La decisión se ha tomado tras estar diez meses cobrando" entre un 25% y un 27,5% menos" de los salarios, según explica la plantilla en un comunicado. 

Los trabajadores denuncian que esta situación les ha llevado a un escenario de "precariedad extrema", después de que la aplicación de retenciones fiscales en Egipto redujera de forma significativa sus ingresos netos.

Ante esta situación, los trabajadores han decidido suspender el envío de información fechada desde la capital egipcia hasta finales de marzo, cuando la empresa se ha comprometido a presentar un plan para abordar el conflicto.

Según han explicado en un comunicado, la empresa ha aplicado retenciones fiscales en Egipto que durante años no se habían practicado. Los trabajadores denuncian que la regularización se trasladó directamente a sus sueldos "sin consulta ni compensación".

De acuerdo con la plantilla, antes de la aplicación de estas retenciones el salario de un redactor en El Cairo no superaba los 1.250 euros, mientras que ahora en la mayoría de los casos los ingresos netos no alcanzan los 1.000 euros mensuales.

A esta situación se suma que, según afirman, llevan "más de una década sin actualizaciones salariales".

Los empleados sostienen que durante años la agencia se apoyó en una resolución del Servicio de Información del Estado egipcio de 1996 que supuestamente la eximía de tributar en el país. Sin embargo, explican que estudios jurídicos posteriores ya advertían de la ambigüedad del documento y cuestionaban la existencia de un marco legal sólido para sostener esa exención.

Cuando las autoridades egipcias reforzaron los sistemas de liquidación telemática y obligaron a regularizar la situación fiscal, la empresa comenzó a aplicar las retenciones, lo que provocó la reducción directa de los salarios de la plantilla.

En declaraciones a EL ESPAÑOL-Invertia, un portavoz de la Agencia EFE sostiene que "las retribuciones brutas de los trabajadores no se han reducido" y que la variación en los ingresos netos responde "únicamente a la aplicación de la normativa fiscal egipcia".

Asimismo, subrayan que Egipto es el país de prestación de servicios, residencia y contratación, por lo que la agencia debe cumplir con las obligaciones legales vigentes en ese territorio.

Además, señalan que los salarios se fijan en dólares y se ajustan a distintos índices internacionales de precios al consumo y vivienda.

Según indican, el coste de la vida en Egipto es más de un 60% inferior al de España, un criterio que también se aplica en otras delegaciones internacionales.

Cobertura de la región

El parón afecta a la cobertura informativa de una de las zonas más inestables del mundo. El equipo de Oriente Medio de EFE explicó a este medio que la medida repercute "directamente en todas las crisis en la región", especialmente en un momento de elevada tensión geopolítica.

"Conviene recordar que nuestra oficina cubre 14 países, entre ellos los del Golfo Pérsico, duramente golpeados en este conflicto y de los cuales apenas se ha pasado información, al menos con el ritmo que requiere una cobertura de crisis", señala el equipo de El Cairo a este periódico.

Actualmente solo se mantiene un servicio mínimo. Según detallan los trabajadores, dos empleados que no se han adherido al paro son los encargados de cubrir las urgencias informativas.

La plantilla asegura que "se tomó la decisión cuando, tras diez meses, no había ni una garantía de que se fuera a resolver", explican a este medio.

Por ahora, la empresa se ha comprometido a convocar una nueva reunión a finales de marzo para presentar un plan que incluya cifras y plazos concretos.

Desde EFE señalan que el paro es una circunstancia temporal que la empresa intenta resolver "lo antes posible" para recuperar el funcionamiento completo de la delegación en un momento "especialmente sensible" para la cobertura informativa en la región.

El sindicato

Desde UGT en la Agencia EFE manifiestan su apoyo a la delegación de la agencia en Oriente Medio. Señalan que "es urgente que se resuelva esta problemática y que se dé al personal de El Cairo una respuesta satisfactoria".

Asimismo, añaden que "no se puede marear más" un asunto que "causa incertidumbre, preocupación y menoscabo económico a las personas trabajadoras".