Aeropuerto de Barcelona El Prat.

Aeropuerto de Barcelona El Prat. Europa Press

Turismo

Aena subsana las "incorrecciones" del contrato con el que quería reactivar las obras paralizadas en El Prat

La empresa pública ha sacado una nueva licitación tres días después de cancelar la anterior.

Corrige los plazos, eleva las exigencias y da más peso a la valoración técnica.

Más información: Aena, obligada a licitar de nuevo 3,1M de euros en obras por la quiebra de una constructora implicada en la trama 'Koldo'

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Las claves

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Aena ha corregido y publicado una nueva licitación para reactivar las obras paralizadas en el aeropuerto de El Prat tras detectar irregularidades en el primer contrato.

El nuevo contrato amplía el plazo para presentar ofertas de 4 a 11 días y exige más garantías y experiencia a las empresas licitadoras.

Se elimina el procedimiento simplificado y se exige una memoria técnica para valorar la calidad de las propuestas, no solo el precio.

La licitación busca resolver el bloqueo generado tras la rescisión del contrato de la UTE que supervisaba obras en varios aeropuertos del este de España.

Aena ha dado marcha atrás. La empresa pública ha cancelado la licitación exprés que publicó el pasado viernes con irregularidades para intentar reactivar una de las obras del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, actualmente paralizadas.

El contrato no cumplía con la normativa y se apartaba de lo previsto en la Ley 9/2017 de Contratos del Sector Público, tal y como adelantó EL ESPAÑOL-Invertia.

Ante esta situación, la empresa dependiente del Ministerio de Transportes ha publicado este jueves, 13 de agosto, una nueva licitación con los errores ya corregidos. Preguntada por este periódico, Aena explica que este nuevo contrato tiene como objetivo "subsanar las incorrecciones del anterior, sobre solvencia y plazos".

La compañía publicó el primer expediente el pasado viernes 7 de agosto y desistió del procedimiento el lunes, apenas tres días después.

Según confirman fuentes consultadas por este periódico, Aena suele actuar de esta forma cuando detecta errores en los pliegos o existe el riesgo de que una licitación sea recurrida. En este caso, se vio obligada a corregir las irregularidades y publicar un nuevo contrato tras modificar buena parte de las condiciones.

Nueva licitación publicada por Aena.

Nueva licitación publicada por Aena. Aena

Una de las principales diferencias está en el plazo que tendrán las empresas para presentar sus ofertas. En el primer contrato disponían de sólo cuatro días hábiles, mientras ahora dispondrán de 11.

Ese plazo de cuatro días era una de las irregularidades detectadas. Según publicaba este diario, la ley establece un mínimo de diez días hábiles para este tipo de contratos. Por tanto, el margen que había dado el ente presidido por Maurici Lucena era inferior al permitido y perjudicaba a las empresas interesadas a la hora de preparar sus propuestas.

Asimismo, también cambia la forma de adjudicar el contrato. En la primera licitación, Aena había elegido un procedimiento abierto simplificado.

Fuentes del sector explicaban que esta fórmula no era adecuada para este contrato, al tratarse de un servicio especializado que requiere una mayor valoración técnica.

Ahora la compañía lo ha confirmado y ha eliminado esa vía simplificada, optando por un procedimiento libre. Un método que se rige por las normas de contratación que correspondan a Aena como entidad contratante y por lo establecido en los propios pliegos.

Además, la empresa pública exigirá ahora más garantías a las empresas que quieran hacerse con el contrato.

Contrato desistido por Aena.

Contrato desistido por Aena. Aena

Según recoge la nueva licitación, las empresas que concursen tendrán que presentar avales y demostrar que ya han realizado trabajos similares. Con ello, Aena busca comprobar que las compañías cuentan con experiencia suficiente para encargarse de esta obra.

Las fuentes consultadas por este medio aseguraban que en el primer contrato publicado la valoración técnica tenía muy poco peso y que apenas se exigían requisitos de solvencia a las empresas. Por ello, consideraban que la compañía dependiente del Ministerio de Transportes había dado prioridad al precio frente a la calidad del servicio.

La normativa establece que en trabajos especializados como este no se puede decidir únicamente en función de qué empresa ofrece el precio más bajo. También hay que valorar la calidad del trabajo que propone.

Por ello, Aena también ha corregido este punto y las empresas tendrán que presentar una memoria técnica. En ella deberán explicar cómo plantean realizar el trabajo.

Esa propuesta será analizada y recibirá una puntuación. De esta forma, para adjudicar el contrato ya no se tendrá en cuenta sólo la oferta económica, sino que también se valorará cómo propone cada empresa hacerse cargo del servicio.

La compañía ya admitió la existencia de posibles errores en la primera licitación. Aena defendió entonces que había actuado con urgencia por la situación de las obras de El Prat "porque la adjudicación del pliego original con el que se iba a articular dicha obra fue impugnada por uno de los licitadores, que solicitó al Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) medidas cautelares".

Y que "por responsabilidad, ante la urgencia de la actuación en la pista de Barcelona, licitó el viernes esa asistencia técnica".

El gestor aeroportuario aclaró que la obra "debía ejecutarse en una ventana concreta porque obliga a cerrar la pista durante un periodo de tiempo y esto implica reducir la capacidad del aeropuerto. Si no se ejecuta según lo previsto, habría que retrasarla un año para volver a coordinarla con las aerolíneas".

Sin embargo, explicó que no había "ninguna intencionalidad en los posibles errores en los que incurre dicha licitación", de la que, tal y como confirmaron, iban "a desistir".

Entre tanto, lo único que no han modificado es la duración. El contrato sigue siendo de cuatro meses, pese a que a la obra todavía le quedan alrededor de ocho.

No obstante, la empresa pública ya negó que exista un fraccionamiento indebido, tal y como apuntan fuentes del sector a este periódico y defiende que esta licitación corresponde a una única obra.

La nueva licitación busca ahora poner fin a este problema y reactivar cuanto antes los trabajos pendientes en El Prat.

La actuación forma parte de las inversiones que han quedado paralizadas en los aeropuertos del este de España, después de que Aena se quedara sin las ingenierías encargadas de supervisar los proyectos previstos en Barcelona, Girona, Reus, Zaragoza, Sabadell, Huesca, Valencia y Alicante.

El origen del bloqueo está en la rescisión anticipada del contrato de la unión temporal de empresas (UTE) Airia-Prointec-Aertec, que hasta entonces se encargaba de supervisar estas actuaciones.

Ahora Aena trata de cubrir ese vacío. Para ello, ha corregido buena parte de las condiciones que habían generado dudas en el sector, mientras trata de evitar que el bloqueo de los contratos mayores suspendidos por la impugnación en el TACRC siga retrasando una obra que considera urgente para el funcionamiento del aeropuerto.