Imagen de archivo de un avión en el Aeropuerto de El Altet de Alicante

Imagen de archivo de un avión en el Aeropuerto de El Altet de Alicante Europa Press

Turismo

Aena, obligada a licitar de nuevo 3,1M de euros en obras por la quiebra de una constructora implicada en la trama 'Koldo'

Levantina, Ingeniería y Construcción cobró certificaciones sin ejecutar.

Han rescindido el contrato a la UTE encargada de los trabajos antes de tiempo.

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Las claves

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Aena ha tenido que volver a licitar obras en el aeropuerto de Alicante por más de 3 millones de euros tras la quiebra de la constructora LIC, vinculada a la trama 'Koldo'.

LIC abandonó los trabajos por insolvencia, dejando más de 1,3 millones de euros de obras pendientes, aunque había cobrado casi 1,75 millones en certificaciones.

Aena dividió la obra original en cuatro contratos menores para evitar repetir el proceso central, una práctica que podría vulnerar la Ley de Contratos del Sector Público.

El coste total supera los cinco millones de euros al sumar pagos ya realizados y nuevas licitaciones, y se detectaron más de 410.000 euros en materiales no localizados tras la quiebra de LIC.

Aena ha vuelto a sacar a concurso por más de tres millones de euros la misma obra del aeropuerto de Alicante que dio por licitada tras la quiebra de la adjudicataria Levantina, Ingeniería y Construcción (LIC).

La empresa, vinculada a las mordidas de la trama Koldo, abandonó los trabajos sin terminar en enero de 2024 por insolvencia.

A su salida dejó más de 1,3 millones de euros pendientes de ejecución, pese a haber cobrado durante dos años 1.748.222 euros en certificaciones.

Los contratos corresponden a los trabajos en las obras de regeneración de las zonas afectadas por el incendio de cubierta y las actuaciones de protección asociadas del aeropuerto alicantino.

Según las fuentes consultadas por EL ESPAÑOL, al igual que ocurrió en el aeropuerto de Barcelona, esos pagos fueron autorizados por el director de Infraestructuras de Aena, Antonio Roselló, para que la empresa pusiera en marcha las obras.

Certificaciones que LIC recibió pese a no estar ejecutando el proyecto.

Certificaciones que LIC recibió pese a no estar ejecutando el proyecto. EE

Sin embargo, el gestor aeroportuario ha tenido que rehacer por completo el proyecto, licitado inicialmente por 3.208.055 euros.

La razón es que la mayoría de los trabajos abonados nunca llegaron a ejecutarse.

Esto obliga a Aena a justificar tanto esas actuaciones como las que quedaron pendientes.

Según confirma la empresa pública a este medio, "Aena se vio obligada a resolver el contrato por incumplimiento manifiesto del contratista, al no haber finalizado la obra en los plazos contractuales y no haber continuado con los trabajos a pesar de los requerimientos".

Sin embargo, las fuentes consultadas por este periódico sostienen que la resolución del contrato ha obligado a relicitar actuaciones ya abonadas y "una obra que, para su finalización debería costar 1,3 millones por los trabajos pendientes, ha derivado en unas nuevas licitaciones que superan los tres millones de euros".

División en cuatro contratos

Tras la crisis provocada por la quiebra de CospLaan en Barcelona, Aena vuelve a verse envuelta en una situación similar.

Los hechos ocurrieron también en el ámbito de gestión y dirección de proyectos y obras de la Región Este, adjudicado a la UTE Airia-Prointec-Aertec, misma responsable de las polémicas obras de El Prat.

Según ha podido saber EL ESPAÑOL, para evitar tramitar de nuevo toda la actuación a través de los Servicios Centrales y justificar esa pérdida de dinero, Aena ha optado por dividir la obra pendiente en cuatro contratos inferiores a 800.000 euros cada uno.

Ese importe permite que los contratos sean licitados directamente por el aeropuerto alicantino, sin necesidad de pasar obligatoriamente por la sede central.

Las fuentes consultadas sostienen que esta decisión vulnera la Ley de Contratos del Sector Público al fragmentar una actuación que formaba parte de un único proyecto.

La normativa prohíbe dividir una obra para simplificar su contratación o facilitar el acceso a empresas que no dispondrían de la solvencia o clasificación exigida para ejecutar el contrato en su conjunto.

Cuatro obras nuevas licitadas.

Cuatro obras nuevas licitadas. EE

Según la documentación obtenida por este medio, el gestor aeroportuario adoptó esta fórmula ya que no podía justificar una licitación exactamente igual a una obra que ya había sido certificada y abonada pese a estar sin realizar.

Sin embargo, el organismo dependiente del Ministerio de Transporte, asegura que los nuevos contratos incluyen actuaciones que no se incluían en el anterior.

Para ello, Aena a través de la propia UTE llevó a cabo un informe de peritaje sobre el estado real de los trabajos tras la quiebra de LIC para identificar las actuaciones pendientes.

El análisis, al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, debía determinar qué actuaciones se habían ejecutado realmente, cuáles habían sido cobradas sin realizarse y qué partidas estaban incompletas pese a haber sido certificadas.

Con este objetivo, encargaron a una ingeniería externa analizar si estaban los materiales acopiados y ver de qué forma fraccionar la obra en cuatro partes que fuesen ejecutables por cuatro empresas distintas sin entorpecerse.

Más de 410.000€ sin localizar

Según detalla el informe consultado por EL ESPAÑOL-Invertia, los técnicos detectaron materiales valorados en 257.823 euros que habían sido certificados previamente como acopios en obra pero de los que no existía constancia en la zona.

A esa cantidad se sumaban otros 152.289 euros correspondientes a materiales que, según la dirección de obra, se encontraban en naves de la adjudicataria, en poder de subcontratistas o habían sido contabilizados "a buena cuenta" y que reconocía que nunca llegaron a estar en el aeropuerto.

Fragmento del peritaje donde se constata que faltan acopios certificados.

Fragmento del peritaje donde se constata que faltan acopios certificados. EE

En total, el peritaje cifra en 410.112 euros el valor de materiales que no pudieron ser localizados tras la quiebra de LIC, pese a haber sido abonados.

Con estas conclusiones, Aena dio luz verde a la redefinición completa de la actuación.

Según las fuentes consultadas, asumió un sobrecoste del 47% sobre las obras pendientes y encargó la redacción de cuatro nuevas obras para finalizar los trabajos pendientes de la original.

Estos expedientes acabaron convirtiéndose en contratos por valor de 3,12 millones de euros, pese a que la liquidación pendiente de la obra inicial ascendía a 1,32 millones.

Esto eleva el coste total de la actuación a más de cinco millones de euros, al sumar los pagos ya realizados a la adjudicataria y el coste de volver a ejecutar trabajos que ya habían sido certificados.

Los expertos consultados por este periódico consideran que la documentación técnica, publicada en el propio portal de contratación de Aena, demuestra que las nuevas actuaciones corresponden, en esencia, a la misma obra adjudicada originalmente a LIC.

No se trataría de obras nuevas, tal y como reza en su portal de licitación, puesto que los pliegos presentan el mismo plano de la obra central pero dividido en cuatro zonas.

Los cuatro contratos han salido ya a licitación y han sido adjudicados a dos nuevas empresas.

Los dos que corresponden a la constructora Elecnor, según confirman a este periódico, ya han sido finalizados y se encuentran a la espera de la firma de Aena en el alta de recepción.

Por su parte, los otros dos se encontrarían paralizados por la rescisión del contrato a la UTE Airia-Prointect-Aerterc un mes y medio antes de su finalización.

Según confirman las fuentes consultadas, esto se debe a los escándalos por los pagos de trabajos no ejecutados a constructoras.

Una paralización que se hará extensiva en el resto de la región debido a la disolución de la UTE afectada.

Por su parte, Aena asegura que "el contrato sigue en vigor" y que "ninguno de estos trabajos está paralizado", recalcando que "dos de las actuaciones están ya operativas desde mayo y las otras dos, están en una fase de ejecución muy avanzada".

Problemas de liquidez

LIC, investigada en los informes de la UCO sobre el caso Koldo, fue una de las empresas que recibió adjudicaciones de Aena por valor de 14,5 millones de euros durante las primeras semanas de José Luis Ábalos al frente del Ministerio de Fomento para obras en los aeropuertos de Valencia y Reus.

La constructora valenciana entró en concurso de acreedores en 2023 por problemas de liquidez y un elevado nivel de endeudamiento.

La situación se agravó en 2024, cuando tuvo que paralizar varios proyectos y acabó declarándose insolvente.

Finalmente, tras dos años en concurso de acreedores, la unidad productiva de la empresa fue adquirida en 2025 por los antiguos propietarios de la constructora Cyes, lo que le ha permitido mantener parte de su actividad.