Aviones de Iberia aparcados.

Aviones de Iberia aparcados. Iberia

Turismo

Sin fecha para su desescalada: las aerolíneas esperan retomar vuelos nacionales en julio

Iberia, Air Europa, Ryanair y el resto de compañías están a expensas del fin del plan de desescalada en España y de las decisiones en Europa. 

3 mayo, 2020 03:15

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El horizonte se vislumbra oscuro para las compañías aéreas. Como mínimo, las aerolíneas no retomarán sus vuelos nacionales con cierta normalidad hasta finales de junio o principios de julio, fecha en la que podría terminar la última fase de desescalada y se permiten los movimientos entre provincias. Pero todo está entre interrogantes. Además, depende de las decisiones de otros países y de la Unión Europea para poner el marcha sus vuelos internacionales. 

En estas circunstancias es difícil establecer una fecha y la mayoría de aerolíneas consultadas por este medio califican la situación de “incierta”. “En este momento no existe una fecha precisa para restablecer los vuelos comerciales. EasyJet está constantemente analizando la situación en base a las regulaciones y a la demanda”, explican desde la aerolínea. 

Desde la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) entienden que en julio se empezaría a reactivar el tráfico nacional, pero “eso también dependerá de las comunidades autónomas y de Sanidad”. Cada fase de desescalada dura mínimo dos semanas, pero se puede alargar si hay problemas sanitarios. Además, cuanto antes se inicien los vuelos antes recibirán huéspedes los hoteles

A expensas de Europa

Pero más que las fases de desescalada de España, la mayoría de las aerolíneas miran a Bruselas y sus planes ya que la apertura de fronteras será una buena noticia para retomar los vuelos europeos. Fuentes de Air Europa reconocen que “está todo supeditado a un acuerdo europeo” que podría cerrarse en las próximas semanas. 

Desde Iberia aseguran que aún “falta tiempo hasta que haya normalidad ya que dependerá de que el resto de países levanten las restricciones”, explican. En base a eso, Iberia trabaja con grupos de trabajo en contacto gubernamental para hacer viable el negocio aéreo. 

Por su parte, “Ryanair apoyará todas las medidas adoptadas por los gobiernos de la Unión Europea y estará preparado para volver a volar cuando el Covid-19 sea derrotado”, señalan desde la low cost irlandesa, quien tendrá que hacer cambios en su modelo de negocio tras la crisis del Covid-19

Medidas de seguridad en aviones

En este escenario de incertidumbre, la industria en su conjunto tiene dos retos: por un lado, reiniciar la actividad y, por otro, recuperar la confianza de los pasajeros. “Cuando comencemos a operar con cierta normalidad, no sabemos qué demanda tendremos”, señalan desde la patronal. Para ello serán muy importantes las medidas de seguridad que ya se están aplicando.

Por ejemplo, en los pocos vuelos regulares que opera Iberia con baja ocupación se aplican medidas de desinfección, ha eliminado las revistas y ha reforzado el uso del jabón. También dan mascarillas si el pasajero no la lleva y estos van sentados en asientos separados. 

En el caso de Air Europa, la división aérea del grupo turístico Globalia ha reforzado las medidas de seguridad que ya aplicaba y ha adoptado otras nuevas. Así, por ejemplo, Air Europa trabaja para reducir lo máximo posible los objetos susceptibles de ser manipulados en el servicio a bordo, cuenta con kits de esterilización (desde 2003) y ha extremado las labores de limpieza y desinfección de los aviones. 

Todas esta medidas se mantendrán en un futuro, pero la mayoría de la aerolíneas se muestra contraria a las separaciones entre asientos. El CEO de Ryanair, Michael O'Leary, ya ha rechazado tajantemente esta medida. Cree que con tomar la temperatura y usar mascarillas es suficiente. 

Aunque aquí también serán importantes los protocolos que se tomen en los aeropuertos de cara a controles de seguridad como tomar la temperatura, algo que ya se está barajando. Al igual que el inicio de la actividad, todo está en el aire. “Es probable que haya nuevas formas de operar que aún no podemos concretar, planeamos hacerlo utilizando las mejores prácticas y de acuerdo con las directrices establecidas por los reguladores”, reconocen desde EasyJet. 

Problemas económicos

Y mientras, las aerolíneas acumulan aviones en los aeropuertos y pérdidas económicas. IAG ha registrado unas pérdidas operativas antes de extraordinarios en el primer trimestre de 2020 de 535 millones de euros comparado con el beneficio de 135 millones del año pasado y ha comunicado la intención de British Airways de recortar hasta 12.000 puestos de trabajo por el impacto del coronavirus.

IAG ha sido la última en comunicar estos resultados. Pero la lista de compañías con problemas económicos es larga. Algunos grupos como Air France-KLM esperan un rescate de sus gobiernos, mientras que Norwegian, que se juegan parte de su futuro el próximo lunes, ya ha recibido el primer tramo del rescate del gobierno noruego.

Y es que la aerolíneas necesitan liquidez. Por ello, el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, reclamó a Bruselas que permita a las compañías aéreas dar un bono de viaje a los pasajeros afectados por cancelaciones en lugar de devolverles el dinero, como exigen las normas de la UE.

La unión del sector

La situación es tan delicada que los sindicatos de trabajadores del sector aéreo USO, Sepla, Asetma, Sitcpla y Stavla y la patronal ALA han dirigido un escrito al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, para reclamar protección para el sector del transporte aéreo a través de una serie de medidas.

Entre ellas, piden la exención temporal del pago de tasas aeroportuarias y de navegación; permitir que las aerolíneas puedan seguir beneficiándose de las exenciones fiscales y bonificaciones en Seguridad Social hasta que se alcance el nivel mínimo del 70% de la actividad previa a la crisis del Covid-19.

Asimismo, reclaman agilizar la concesión de líneas ICO a las aerolíneas, así como solicitar el aval del 90% de la cuantía de las diferentes líneas de financiación para el sector ante las reticencias de las entidades de crédito por el elevado riesgo de quiebra y la incertidumbre sobre el futuro del sector aéreo. 

También proponen no restringir la capacidad a bordo de los aviones una vez comience la fase de normalización en las operaciones aéreas, una medida que sería económica, apostando por la realización de controles previos que garanticen la esterilidad sanitaria antes del embarque, y ayudas para el mantenimiento de requisitos y competencias para que los profesionales puedan reincorporarse a sus puestos de trabajo a medida que el sector vaya reactivándose, sin demoras ni costes.